Un reporte de The Times señala que el presidente de la FIFA habría ofrecido la final de la Copa del Mundo 2030 a Marruecos para obtener respaldo rumbo a la elección de 2027, mientras crece el rechazo internacional a su gestión.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta una nueva controversia luego de que el diario británico The Times revelara que habría intentado asegurar el respaldo de Marruecos para mantenerse al frente del organismo. De acuerdo con la publicación, el dirigente suizo ofreció que la final del Mundial 2030 se dispute en Casablanca a cambio de recibir apoyo por escrito para su reelección.
Según el periodista Martyn Ziegler, quien dio a conocer la información, Infantino sostuvo una reunión de emergencia con altos funcionarios de la Federación Marroquí de Futbol, en medio de la creciente crisis que atraviesa su administración. El supuesto ofrecimiento contempla que el nuevo Estadio Hassan II, en Casablanca, sea la sede del partido más importante del torneo, pese a que España también aspira a albergar la final del Mundial que organizará junto con Portugal y Marruecos.
La presión sobre Infantino se ha intensificado tras el fracaso de su propuesta para abrir la participación de inversionistas privados en los principales torneos de la FIFA, iniciativa que generó un fuerte rechazo entre diversas confederaciones. UEFA, Concacaf y posteriormente la Confederación Asiática de Futbol (AFC) han expresado públicamente su descontento con el liderazgo del dirigente, debilitando su posición rumbo al proceso electoral de 2027.

Pese al escenario adverso, The Times asegura que Infantino no contempla renunciar y ha intensificado las negociaciones para conservar el cargo. Las candidaturas para la presidencia de la FIFA estarán abiertas hasta el 18 de noviembre, mientras que la elección se realizará el 18 de mayo de 2027 en Rabat, Marruecos, un hecho que también coloca al país africano en el centro de la disputa política dentro del organismo.
Entre los posibles sucesores de Infantino destacan Victor Montagliani, presidente de Concacaf, y el jeque Salman Bin Ebrahim Al Khalifa, titular de la AFC. En contraste, Arabia Saudita aún no ha fijado una postura sobre la continuidad del dirigente suizo, ya que primero deberá nombrar al reemplazo de Yasser Al-Misehal al frente de su federación nacional.
Mientras las críticas crecen y las acusaciones de presuntos intercambios políticos sacuden a la FIFA, la permanencia de Gianni Infantino parece depender cada vez más de las alianzas que logre construir en los próximos meses, en una contienda que promete redefinir el futuro del futbol internacional.

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