El presidente ruso aseguró que la economía del país está firme y pidió a los nuevos diputados cuidar el presupuesto y cumplir los compromisos sociales.
Vladímir Putin lanzó una indirecta sin dar nombres. Dijo que Rusia no recorrerá el mundo con la mano extendida, como hacen “algunos”.
Lo expresó el miércoles 30 de septiembre, en la primera sesión de la IX legislatura de la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento. Casi la mitad de los diputados llega por primera vez.
El mandatario dio tres razones. Primero, pedir limosna humilla. Segundo, nadie va a regalarle nada a Rusia. Tercero, y lo más importante, el país no lo necesita.
Putin describió la economía y el sistema financiero como sólidos. Aun así, advirtió que los errores son totalmente inaceptables.
Además, pidió a los diputados un presupuesto equilibrado y realista para los próximos tres años. También les ordenó cuidar el gasto y evitar el “populismo destructivo”. El gobierno, agregó, debe financiar todos los proyectos nacionales.
Por otra parte, Putin pidió quitar trabas administrativas a las empresas e impulsar un nuevo ciclo de inversión.
Para las familias rusas, el mensaje central fue claro. El Estado, dijo, debe cumplir en su totalidad con sus obligaciones sociales.


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