La justicia brasileña ordenó investigar la posible financiación extranjera y manipulación electoral en la campaña de Flávio Bolsonaro, derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales. La investigación busca esclarecer presuntos vínculos con una red conservadora estadounidense y posibles intereses económicos relacionados con minerales estratégicos.
El juez del Tribunal Supremo de Brasil, Flávio Dino, ordenó a la policía investigar el posible origen y destino de fondos extranjeros que habrían financiado la campaña del senador conservador Flávio Bolsonaro, quien perdió el balotaje del domingo frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La indagatoria también contempla posibles manipulaciones en redes sociales para favorecer o perjudicar candidaturas.
Las autoridades deberán esclarecer si dos empresarios brasileños negociaron la financiación de la campaña con Rockbridge Network, una red conservadora de Estados Unidos, y si existieron vínculos entre esas gestiones y posibles intereses económicos relacionados con las tierras raras y los minerales críticos de Brasil. El juez advirtió que no se permite la interferencia directa o indirecta de gobiernos extranjeros en asuntos electorales brasileños.
La investigación también incluye señalamientos sobre posibles manipulaciones algorítmicas por parte de empresas de internet. Durante la campaña, Lula denunció presuntas interferencias de Donald Trump y de Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp; la compañía rechazó las acusaciones, aunque reconoció fallas técnicas. Por su parte, Trump calificó las elecciones brasileñas de “amañadas”, sin que esa declaración constituya por sí misma una prueba de irregularidades.
En paralelo, surgieron especulaciones sobre el paradero de Flávio Bolsonaro, quien debía entregar su pasaporte por una investigación separada relacionada con un presunto caso de lavado de dinero procedente de apuestas. Algunos medios plantearon que podría haber viajado a Argentina o intentado trasladarse a Estados Unidos, pero no existe confirmación de que haya abandonado Brasil. El senador afirmó que no tenía intención de salir del país y que entregaría sus pasaportes para defenderse de las acusaciones.


Deja un comentario