La capital sumó 150 mil asistentes más que en 2025 al Desfile de Día de Muertos. Clara Brugada defendió la fiesta como una forma de vencer al olvido.
Con música, color y mucha emoción, un millón 600 mil personas tomaron este sábado la avenida Reforma para recordar a sus seres queridos. Familias completas caminaron entre catrinas, flores y figuras monumentales.
Las secretarías de Gobierno y de Seguridad Ciudadana dieron la cifra con sus registros oficiales. El número supera el de 2025, cuando el Gobierno capitalino contó un millón 450 mil asistentes. Así, llegaron 150 mil personas más que el año pasado.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la décima edición del Gran Desfile de Día de Muertos y aseguró que ya impresionó al mundo. Este año participaron 4 mil personas, repartidas en unos 50 grupos. Cada equipo puso su mejor esfuerzo para mostrar las raíces milenarias de la tradición.


Brugada explicó qué significa esta fiesta para la capital. “El Día de Muertos es una rebelión contra el olvido”, afirmó. Según la mandataria, los capitalinos recuerdan a quienes se fueron con alegría, con memoria y con fiesta, desde los altares en casa hasta los festivales en las avenidas.

Además, la celebración sigue después del desfile. Por la noche, el camino de luz sobre Reforma se llena de figuras luminosas que atraen a millones de visitantes. Mientras tanto, el Zócalo luce la Catrina más alta del mundo.



Brugada recordó que la Catrina garbancera de Posadas criticaba con ironía a la alta sociedad. Hoy esa figura ocupa el centro del país y ya rompió el Récord Guinness. La jefa de Gobierno invitó a todos a seguir festejando y cerró con una frase: “En la Ciudad de México, hasta la muerte se viste de vida”.


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