La Patrulla Fronteriza lo multó con 5 mil dólares y ahora enfrentará cargos por violencia doméstica en Los Ángeles.
Un ciudadano estadounidense, cuyo nombre no fue revelado, fue detenido por la Patrulla Fronteriza al cruzar de forma irregular cerca de Tecate, en la zona de Dulzura, California. Dijo ser estadounidense, pero no llevaba ninguna identificación. Al revisar sus huellas, el alguacil de Los Ángeles confirmó su ciudadanía y reveló que lo buscaban por agredir a su cónyuge y huir. Este lunes lo multaron con cinco mil dólares por entrar fuera de las garitas y, al pagar, pasará a la cárcel de Los Ángeles para responder por violencia doméstica.
Durante años, Donald Trump ha presentado a los migrantes, y en particular a los mexicanos, como delincuentes que cruzan para hacer daño. Aquí el sospechoso es un ciudadano de su propio país, que cruzó sin papeles a México y con una orden de búsqueda a cuestas. Hasta el jefe de la Patrulla Fronteriza en San Diego, Justin De La Torre, admitió que tener la ciudadanía no exime a nadie de entrar por una garita.
Un análisis del Cato Institute con cifras de 2024 encontró que la tasa de encarcelamiento de los nacidos en EUA fue de 1,195 por cada 100 mil personas, frente a 674 de los inmigrantes indocumentados y 303 de los legales. Otro estudio, publicado en agosto de 2026 por investigadores de la Universidad de California en Irvine, concluyó que la inmigración no autorizada no impulsa los índices de criminalidad en los vecindarios estadounidenses. Y un informe de las Academias Nacionales de Ciencias señaló que los hombres inmigrantes de 18 a 39 años son encarcelados a una cuarta parte de la tasa de los estadounidenses de su misma edad.
Un solo caso no prueba una regla, pero sí desmonta la idea de que el crimen llega con el pasaporte equivocado. Convertir a todo un pueblo en sospechoso por su origen es un truco político, no un dato.

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