Un grupo de jóvenes iraníes, unos en México y otros en Irán, convirtió su dolor en poema y canción. La pieza se llama Último Timbre y llega en plena temporada de Día de Muertos.
Los pupitres de una escuela de Minab quedaron vacíos el 28 de febrero. Aquel día, durante la primera jornada de la guerra, un ataque con misiles golpeó la escuela primaria para niñas Shajareh Tayyebeh, en el sur de Irán. Según UNICEF, murieron 168 niñas.
Meses después, un grupo de jóvenes iraníes decidió responder con arte. Algunos viven en México y otros en Irán. Escribieron un poema en persa, lo convirtieron en música y lo bautizaron Último Timbre.
El texto habla de lo que quedó atrás: lápices recién afilados, cuadernos abiertos y sueños que apenas tomaban forma. Una línea resume el espíritu de la obra: “Eran niños con manos pequeñas y sueños grandes”.
Cuatro artistas dieron vida a la pieza. Ashimet compuso la música y Shoona, también conocida como Anoush, escribió la letra. Naazanine puso la voz y Humbledore se encargó de la mezcla y la masterización.
Los autores eligieron estas fechas con intención. México honra a sus pequeños fallecidos en Día de Muertos, y ellos piden que el recuerdo de los niños de Minab también encuentre un lugar en el corazón de los mexicanos.
Además, aclaran que su mensaje no busca venganza. Piden defender el derecho de cada niño a vivir, aprender y construir su futuro en paz. Y reclaman que ningún niño vuelva a pagar con su vida las decisiones de una guerra.
La tragedia ya había cruzado fronteras. En junio, los jugadores de la selección de Irán llegaron a Tijuana para el Mundial con insignias del número 168 en la solapa. Cinco meses después del ataque, expertos de derechos humanos de la ONU pidieron una investigación independiente y que se publiquen sus resultados.
Irán responsabiliza a Estados Unidos e Israel. Medios estadounidenses reportan que fuerzas de EUA lanzaron el ataque y que datos de inteligencia desactualizados lo provocaron.


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