Las y los ministros conservadores de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) han decidido que los ministros que dejarán su cargo en septiembre de 2025, debido a la reforma judicial, o sea ellos mismos, recibirán su haber de retiro calculado con base en los salarios de 2024, que son superiores a los previstos para 2025.
Esta decisión es duramente cuestionada, ya que implica que los ministros recibirán pensiones más elevadas, a pesar de las medidas de austeridad impulsadas por la Cuarta Transformación. La ministra Lenia Batres, quien votó en contra, señaló que utilizar los salarios de 2024 resultará en un pago 12.8% mayor.
El haber de retiro consiste en un pago vitalicio equivalente al 100% del ingreso de los ministros en activo durante los primeros dos años, y al 80% de por vida. Considerando que el ingreso neto anual de un ministro es de aproximadamente 3.7 millones de pesos, esto se traduce en una pensión anual de 3.7 millones de pesos durante los primeros dos años y de 2.96 millones de pesos posteriormente.
Esta decisión deja en claro una vez más lo ventajosos que son algunos de los actuales ministros de la Suprema Corte, que no contentos con haber intentado pisotear la voluntad de más de 36 millones, ahora se despiden con millonarias pensiones que seguirán pagando los mexicanos.
Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados consumaron la extinción de siete organismos autónomos, considerados por muchos como instrumentos del modelo neoliberal que resultaron costosos e ineficientes. Estas instituciones, que durante años funcionaron como obstáculos burocráticos, han mostrado resistencia a su eliminación, defendiendo su permanencia pese a su cuestionada utilidad.
Ahora, sus funciones serán integradas en dependencias federales para optimizar recursos y fortalecer el trabajo del gobierno:
Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece): Serán absorbidos por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI): Sus tareas pasan a la Secretaría de la Función Pública (SFP), que se transforma en Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval): Será responsabilidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu): Se integrará a la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE): Sus funciones estarán bajo la Secretaría de Energía (SENER).
Esta medida no solo reconfigura el aparato institucional del país, sino que busca acabar con los privilegios de organismos que, más que servir a los ciudadanos, defendían los intereses de las élites económicas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su agradecimiento a la Fundación Nobel por otorgarle el premio Sustainability Nobel Trust en reconocimiento a los esfuerzos de su gobierno en la protección de los recursos naturales.
El galardón fue recibido en representación de Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Al respecto, Sheinbaum señaló: “Gracias a la Fundación Nobel para la Sostenibilidad por este reconocimiento. Juntas y juntos cuidamos nuestros recursos naturales en beneficio de los pueblos”.
Gracias a la Fundación Nobel para la Sostenibilidad por este reconocimiento. Juntas y juntos cuidamos nuestros recursos naturales en beneficio de los pueblos. https://t.co/Uictss95I9
Sheinbaum, reconocida como la primera mujer presidenta de México, tiene una destacada trayectoria académica como física e ingeniera energética. Además, fue miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2007.
Este reconocimiento refuerza la imagen de México como un referente en políticas ambientales y sostenibilidad a nivel internacional.
En una acción coordinada por los tres órdenes de gobierno, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) llevó a cabo un amplio operativo conocido como Operativo Enjambre, que resultó en la detención de diversos funcionarios públicos, entre ellos directores de seguridad y una alcaldesa, presuntamente vinculados con actividades delictivas.
Detenciones en Tejupilco, Ixtapaluca y Naucalpan
El operativo incluyó la captura de Eraclio “N”, director de Seguridad Pública de Tejupilco, un municipio señalado por su alta incidencia de crimen organizado. En Ixtapaluca, fue detenido Rodolfo “N”, director operativo de Seguridad y Prevención Ciudadana, mientras que en Naucalpan cayó Omar “N”, subdirector de Seguridad Ciudadana, todos investigados por su presunta participación en delitos graves.
Los detenidos fueron trasladados a la Fiscalía de Asuntos Especiales en Toluca, bajo un imponente dispositivo de seguridad que incluyó a elementos de la Guardia Nacional, la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.
Alcaldesa de Amanalco bajo investigación
En Amanalco, la FGJEM cumplimentó una orden de aprehensión contra la presidenta municipal, María Elena “N”. Las autoridades indicaron que será presentada ante un juez para determinar su situación jurídica, mientras las investigaciones siguen en curso.
Un hecho trágico en Texcaltitlán
La operación dejó un episodio desafortunado: Isidro Cortés, director de Seguridad Pública de Texcaltitlán, decidió privarse de la vida al enfrentarse a su inminente captura. Según los reportes, al notar la llegada de los elementos policiales a su domicilio, accionó un arma de fuego contra sí mismo, perdiendo la vida en el lugar.
Un mensaje claro contra la impunidad
El Operativo Enjambre busca desmantelar redes de corrupción y connivencia entre servidores públicos y el crimen organizado, cumpliendo órdenes de aprehensión contra al menos 14 funcionarios municipales. Aunque la FGJEM no ha detallado los delitos específicos de cada detenido, su intervención reafirma el compromiso del Estado de México por combatir la delincuencia desde las instituciones.
“A las cinco y media del miércoles 2 de octubre de 1968, aproximadamente diez mil personas se congregaron en la explanada de la Plaza de las Tres Culturas para escuchar a los oradores estudiantiles del Consejo Nacional de Huelga, los que desde el balcón del tercer piso del edificio Chihuahua se dirigían a la multitud compuesta en su gran mayoría por estudiantes, hombres y mujeres, niños y ancianos sentados en el suelo, vendedores ambulantes, amas de casa con niños en brazos, habitantes de la Unidad, transeúntes que se detuvieron a curiosear, los habituales mirones y muchas personas que vinieron a darse una “asomadita”. El ambiente era tranquilo a pesar de que la policía, el ejército y los granaderos habían hecho un gran despliegue de fuerza”. La noche de Tlatelolco
Elena Poniatowska
Ediciones Era Página 166
Lo conocí hace muchos años. El primer recuerdo que tengo de él es de hace bastantes lustros. Cuando apareció ante mí lo vi y me pareció imponente, magnífico, increíble. La primera vez que pasé y se descubrió ante mis ojos pensé: “Dios, es majestuoso” pero nunca pensé estar cerca de él ni dormir entre sus recovecos. La verdad, pensé que estaba fuera de mi horizonte, y sin embargo, llegué y me acurruqué en él.
Tlatelolco ha formado parte de mi vida en los últimos 18 años, él, el magnífico Tlatelolco, o mejor dicho, la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco como tal, ayer 21 de noviembre cumplió 60 años de existencia. Fue en 1964, luego de cuatro años de construcción, cuando acudió el presidente Adolfo López Mateos para inaugurarla con toda su majestuosidad.
Es un lugar emblemático lleno de magia, de historia. Hemos recorrido todos sus rincones llenos de misticismo, de memorias. Decir Tlatelolco es viajar en el tiempo entre la modernidad y la antigüedad. La hemos conocido por caminar por sus pasillos, por la emblemática Plaza de las Tres Culturas o la plancha que se despliega en una de sus tres secciones con que cuenta, por sus andenes, por sus habitantes, por sus edificaciones y por las entrañables y valiosas amistades que hemos sembrado. Por muchos de sus habitantes que están o llegaron desde chicos, de hecho, algunos la habitan desde que se inauguró en aquel 1964 cuando algunos de ellos eran apenas unos infantes y orgullosos cuentan cómo era su vida al inicio, recién inaugurada, recién estrenada; muchos otros vecinos queridos con los que entablamos hermosas amistades, con pesar y con dolor los hemos despedido porque han trascendido a otros planos y los llevamos en el corazón y de los que aprendimos escuchando sus hermosas historias. Otros han envejecido con el pasar de los años… bueno, ahí vamos siguiéndolos, pero con la admiración y el respeto a su edad, a sus vivencias, a sus ilusiones y a sus recuerdos.
Ver desde la ventana cómo se descubre el paisaje cada día, ver la Plaza de las Tres Culturas en su magnificencia es algo único. Cada visitante que llega por primera vez y se asoma para ver la vista que te da estar desde la terraza de un piso 12, se queda impactado por tan magnifico paisaje. Desde ahí, desde la terraza de ese piso 12 se alcanzan a ver los volcanes que asoman a lo lejos, pocas veces el Iztaccíhuatl y muchas veces, no tantas como quisiera, el Popocatépetl cuando el clima nos lo permite; y cuando es la época invernal, Don Goyo como lo llaman sus vecinos, se refleja lleno de nieve y otras tantas, cuando fuma (esperamos sea la pipa de la paz que tanta falta hace en estos días) vemos desde acá, desde la terraza o por la ventana, cómo su fumarola recorre el cielo y se difumina a lo lejos.
Un lugar emblemático es el Jardín de Santiago (justamente donde, antes de la llegada de los españoles, en la época prehispánica, se asentaba el famoso tianguis de Tlatelolco) cercano a la iglesia de Santiago Apóstol, lleno de cientos de especies de árboles y cada tanto cuenta con la visita de unas magníficas águilas reales que planean por los edificios cercanos. Es increíble verlas llegar, sí, desde la ubicación que tenemos logramos ver cómo vuelan por todo el jardín, cómo van sobre los árboles y cómo se van por los alrededores de los edificios, las escuchamos chillar y las vemos cómo van planeando para irse a parar a otra edificación emblemática, el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, que en un tiempo fue la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y que la recién fecha que pasó también de gran envergadura, fue el pasado, y pareciera lejano, 19 de mayo, cuando fue la sede del tercer debate presidencial que se efectuó en sus instalaciones, por cierto, uno de los más vistos y donde estuvo la ahora Presidenta de México.
Tlatelolco, generoso con sus visitas, recibe cada fin de semana a los turistas, nacionales y extranjeros, vemos cómo llegan los autobuses o camionetas turísticas llenas de ciudadanos que acuden a visitar su Zona Arqueológica, la recorren y algunos llegan a tocar sus piedras, caminan por sus pasillos y quedan frente a una de las pirámides, que de lejos pareciera que no es alta, sin embargo, ya frente a ella, es imponente (pirámide que en su plenitud, cuando llegó Cortés, contaba con una altura equivalente a la mitad del edificio del Centro Cultural Universitario Tlatelolco).
Del otro lado, rumbo a una de las avenidas más famosas de la Ciudad de México, Insurgentes, tenemos La Torre Insignia, mejor conocida como la Torre de Banobras porque ahí estuvieron las oficinas centrales del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, con su emblemático diseño de forma de triangular, creado por el mismo arquitecto que diseño la unidad, el Arquitecto Mario Pani, y que se inauguró en el mismo año que la unidad, llegando a ser el segundo edificio más alto después de la Torre Latinoamericana. Actualmente ahí se encuentran las oficinas de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.
Lastimosamente Tlatelolco es un lugar que quedó marcado por la historia de la represión del gobierno priista de Díaz Ordaz, acontecido aquel 2 de octubre de 1968 y que, al pasar de los años, una pequeña parte de esa historia se llevó a la pantalla grande con una de las películas más impactantes que recuerdan ese triste evento, famosa porque habla sobre lo que fue la matanza de estudiantes aquel año del 68, Rojo Amanecer y que por cierto, el departamento que sale en la película no pertenece a Tlatelolco, fue filmada en una lejana bodega al sur de la ciudad, donde fue recreado con las medidas con que cuentan los departamentos originales de la unidad y que, ahora lo sabemos y conocemos, cómo sufrieron represión los actores y el director para poder filmarla y cómo se estuvieron escondiendo de las autoridades para lograr tan magnífica película que hablaba de un suceso que a los gobiernos neoliberales ni les gustaba tocar, ni les conviene hablar.
Otra fecha triste para los habitantes de dicha unidad fue la embestida que le dio la naturaleza al sufrir uno de los más terribles sismos que haya registrado la historia de la ciudad, el terrible sismo del 19 de septiembre de 1985, donde se desplomó el edificio Nuevo León y Tlatelolco nunca volvió a ser el mismo que inaugurará López Mateos, puesto que muchas de las edificaciones quedaron dañadas y muchos edificios tuvieron que ser demolidos y otros recortados teniendo que tirarles y eliminarles pisos para hacerlos cortos por los daños que sufrieron.
A partir de esa fecha, Tlatelolco fue reparado de los daños que ocasionó aquel terremoto y hoy, a sesenta años de su inauguración, se yergue como el gigante que es, con sus achaques de 60 años pero rejuvenecido por los habitantes que estamos orgullosos de pertenecer a esta zona llena de historia, de fuerza, de voluntad y de orgullo de pertenecer a Tlatelolco, a la Unidad Habitacional más emblemática de la Ciudad de México.
Disgregando
1
La presidenta va a expropiar la propiedad privada, nos va a quitar nuestra “propiedad privada” y vamos a ser el comunismo de Venezuela, sí, esta es la cantaleta que tuvieron durante la campaña presidencial del expresidente López Obrador, durante su sexenio y ahora, en el nuevo sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, de igual manera lo pusieron en los noticieros de los medios corporativos, sin embargo, el pasado 11 de noviembre se dio a conocer en la “conferencia del pueblo” por parte del Director del INFONAVIT el programa. No sé cómo no se dan cuenta de lo que significa lo que presentó con el congelamiento de cuentas, de deudas de todo aquel que haya adquirido una casa a través precisamente del Infonavit y que muchas veces las deudas se hicieron impagables, se tornaron en unas cuentas que resultaron inmensamente gigantes.
2
Ahora traen bien checadito todo lo referente a Pemex aquellos que casi truenan la empresa paraestatal de México. Quieren saber en qué se gasta el dinero que genera Pemex y también cuándo se va a acabar su deuda y porqué está tan endeudada Pemex. De veras que son olvidadizos, ya no recuerdan quién tronó a la paraestatal, quién la endeudó, quién la desfondó y quién se aprovechó de la producción por tantos y tantos sexenios. Ahora bien dignos le piden cuentas de todo lo referente a PEMEX al gobierno cuando en los sexenios pasados ni pío decían por todas las triquiñuelas que efectuaron al amparo del poder y donde la empresa que más sufrió el embate de la corrupción fue precisamente esa paraestatal.
3
Ya veremos como acusan al expresidente López Obrador de estar inmiscuido en el narcotráfico, aunque a estas alturas, contando, nuestros vecinos del norte, con las mejores armas para rastrear a cualquier transgresor de la ley en el mundo entero, nunca han podido atrapar a aquellos que se dedican a repartir las drogas que ingresan a su territorio, sobre todo por Canadá, de acuerdo con los reportes donde se sabe que el mayor ingreso en a través de su vecino del norte.
Eso sí, ahora que el próximo Secretario de Estado del vecino del norte e hijo de inmigrantes cubanos tomará su puesto, recordemos que fue precisamente él, el que dijo que el expresidente López Obrador había entregado regiones del país a los cárteles de las drogas. Lo extraño, nunca vieron cómo en los gobiernos neoliberales sí se entregaron regiones enteras a la actividad delictiva y muchas veces o la mayoría de las veces, siendo ellos mismos los que estaban inmiscuidos en esas actividades, pero nunca, nunca lo vieron ni los vieron.
El 20 de noviembre es una fecha doblemente significativa para nuestro movimiento. Se conmemora el llamamiento a la Tercera Transformación de México: la Revolución Mexicana que Emiliano Zapata y Francisco Villa convirtieron en un proyecto social de Nación a favor de los desposeídos. También, se celebra un aniversario más del primer Congreso Nacional de Morena, que hace 12 años decidió convertirse en partido político nacional.
Previo al Primer Congreso Nacional realizado con mucho esfuerzo y medios propios de militantes de base en el Deportivo Plan Sexenal de la capital del país, nuestro dirigente Andrés Manuel López Obrador convocó a los obradoristas a un amplio debate, sobre si seguir existiendo como movimiento (en la figura de asociación civil) o convertirnos en partido con registro oficial.
Quienes defendían la postura de permanecer solo como movimiento argumentaron que los vicios de los políticos tradicionales, la disputa del poder por el poder, la autofagia, el oportunismo, el individualismo, el corporativismo, el sectarismo y otras desviaciones que habían carcomido experiencias partidistas previas, volverían a aflorar en caso de entrar al esquema de partidos.
No obstante, entre la mayoría ganó el ideal de mirar al futuro teniendo confianza en construir un instrumento diferente y obediente del pueblo organizado que no sólo ganara batallas sociales y posturas testimoniales, sino que arribara a los distintos niveles de gobierno a Transformar la realidad concreta a favor de las mayorías, convirtiendo a Morena en un instrumento para el cambio verdadero.
La decisión sobre el perfil de la organización se resolvió con el voto libre y secreto, en urnas, en un proceso que implicó la participación de delegados de las 32 entidades del país. El resultado fue que 11.2 por ciento se pronunció por que Morena continuara como asociación civil y un avasallador 86.2 por ciento que buscara su registro como partido político.
Pero la conclusión más importante de aquel debate, no solo fue aceptar el compromiso colectivo de realizar las tareas organizativas para lograr el registro como partido ante las autoridades electorales, que eran una extensión de la partidocracia del viejo régimen; sino el reconocimiento del modelo político- social que López Obrador ha impreso desde sus trabajos territoriales iniciales: la tesis del partido- movimiento.
Se es Partido en tiempos electorales y se es movimiento de las causas del pueblo el resto del tiempo. El movimiento no se ahoga en burocracias, y no pierde de vista el interés superior de brindar respuesta a los problemas nacionales. El movimiento no ve los encargos como fines sino como medios para objetivos superiores. El movimiento no deja que el agua se estanque y se pudra. El movimiento no se encarama en cargos, sino busca expresar constantemente los sentimientos del pueblo, del México profundo. El movimiento es territorio, no solo escritorio.
Aquel 20 de noviembre de 2012, parafraseando al primer presidente de nuestro partido, Martí Batres: “cuando se definió que Morena fuera un partido político, no teníamos registro, ni legisladores, ni gubernaturas y así, desde cero, y contra todo el aparato del viejo régimen, se comenzó a luchar. Hoy nuestro movimiento gobierna el país y 24 entidades federativas, y tiene mayoría calificada en el Congreso de la Unión”. Esto se logró en gran medida a la premisa del partido- movimiento.
En aquel Congreso Nacional también se aprobó que Morena como partido político: “sea austero, libre de corrupción y de facciones”, que los representantes populares surgidos de Morena “tendrían que aportar 50 por ciento de su dieta al movimiento” y que el financiamiento público que reciba como prerrogativas del entonces IFE “se destinaría principalmente a la formación política de la militancia”.
Además, se estableció que quienes desearan ser postulados como candidatos por Morena, pero hayan militado en otro partido o sido legisladores de otra fuerza, tendrían que esperar al menos dos años antes de solicitar su nominación.
Hoy, a 12 años de aquellas jornadas, después de grandes triunfos como haber llevado a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, y de lograr en la persona de la Dra. Claudia Sheinbaum que por primera vez en la historia de México una mujer sea Presidenta de México; es pertinente revisitar, reflexionar y no olvidar que nuestra esencia es el partido- movimiento.
Esta semana terminó la cumbre del G20, integrada por las 20 economías más importantes del Mundo. Y al final, la mayoría de estos países abogó por:
Reformar las instituciones financieras mundiales.
Que los ricos paguen más impuestos (o por lo menos paguen los impuestos que les corresponden). Esa es idea de AMLO.
Restructurar las deudas de los países en desarrollo, para canalizar esos recursos contra el cambio climático (supuestamente), ¿siguen con la agenda 2030?
Impulsar un sistema económico internacional para un crecimiento sin medidas proteccionistas. ¿Querrán que sólo un gobierno, vaya la redundancia, gobierne el Mundo?
El cese al fuego en Gaza y Líbano. ¿Por qué no al cese del fuego en Rusia?, no sabrían que Ucrania atacó Rusia, con el permiso de los gringos.
También es la G20, el Justin Trudeau, el premier canadiense, pidió a México romper relaciones comerciales con China, argumentando que sería un riesgo para el TEMEC, la economía de América, etc., etc., claro, la economía de América, teniendo en cuenta que, para ellos América, sólo es EUA y en menor medida Canadá y Trudeau (que por cierto se reeligió y la oposición mexicana casi lo celebró) y que los canadienses o su gobierno también funge como siervos del gobierno gringo. Afortunadamente, la presidenta mexicana les contestó que México no recibe órdenes de nadie…
Recordemos que México, sólo capta el 4% de la inversión China en América Latina. Sin hacer de lado que América Latina ya es el segundo socio comercial de China en todo el Mundo, lo que si les genera una preocupación a los gringos y a Trump, que ha declarado que China es otro de sus enemigos, de él y de EUA, sólo que allá aún no vocifera que invadirá, como con México, si no lo obedecen, si tampoco es tonto.
México debería deshacerse del TEMEC e irnos a los BRICs, para dar un gran golpe al gobierno gringo que tanto daño han hecho a México y al Mundo entero, aunque muchos aún crean que los gringos son los grandes salvadores del Mundo. Total China está más que dispuesto a que seamos aliados comerciales, que entremos a los BRICs, que seamos parte de la Nueva Ruta de la Seda y sobre todo que México mande a la fregada a EUA, de una vez por todas.
Y al mismo tiempo que la G20 estaba en desarrollo, como ya mencioné Ucrania atacaba a Rusia, con misiles gringos e ingleses, con la venía de los gringos y sus peleles los ingleses. Y a casi nadie le importó.
Ahora, cómo es posible que los demócratas, esos libertadores del Mundo, esos que son adorados por muchos mexicanos – incluyendo muchos chairos – hayan agitado el avispero, para qué, para provocar una guerra Mundial, obedeciendo a los señores de la guerra, a esos que les importa más el dinero y las ganancias que la misma humanidad, a esos que obedecen ciegamente a los genocidas Obama, Biden, aunque Biden ya no gobierna, ya no opina, sólo es el títere, tal vez de los Obama o de la misma Kamala (que continua con sed de sangre).
O tal vez, es una intentona, de evitar que Trump llegue a la presidencia con el pretexto de que EUA está en guerra y sería un problema hacer el cambio de poder y a la vez, seguir con el negocio de la guerra, digo porque para el gobierno gringo no es tan fructífero como pareciera, pero para los señores de la guerra es una negociazo o al menos eso aparenta.
Pero de que será un gran problema a Trump y al Mundo entero es un gran problema el que ha creado la irresponsabilidad del payaso de Zelenski bajo las órdenes de los gringos, la posibilidad de una guerra, una guerra Mundial e incluso el final del Mundo tal cual lo conocemos. Y básicamente depende de la paciencia y tolerancia de Vladimir Putin, y de las acciones que decida tomar sobre Ucrania y EUA.
Mientras tanto, aquí en México, las cosas van y pasan como tienen que pasar, incluso la oposición, ahora bajo el pseudo mando del flamante nuevo presidente del PAN siguen haciendo el ridículo, con la novedad, de que ellos están en contra del aborto a los 9 meses como propone Morena (quién sabe quién de Morena proponga eso) y defenderán – los panistas – la gestación hasta los 10 meses que duran las mujeres embarazadas, no antes, no después.
La evolución, la biología y anatomía humana ha cambiado por un designio de Jorge Romero, de los panistas. Si yo fuera panista, me daría mucha pena que alguien como Jorge Romero, a parte de ser corrupto sea un ignorante y hablador, si yo fuera panista ya me hubiera cambiado de partido; cómo le harán los panistas para soportar a Marko Cortez, la vende gelatinas, a Jorge Romero, ya ni hablemos de soportar a Fox, al Borolas, a Ceballos, para soportar a esta fauna, son muy tolerantes, lástima que no toleran las causas sociales ni los que piensan diferente a ellos. Bueno, unas por otras.
Por cierto, Jorge Romero, llegó a ser presidente del PAN, por la inacción de Sheinbaum cuando fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México y nunca procedió legalmente contra el líder del cártel inmobiliario, sólo lo desenmascaro, pero no presiono para que la fiscalía actuará. Buenos de esos días que no andaba en su eterna campaña. Que al final, esta demostrando todo lo contrario a lo que presumían sus porras y lacayos, pero, en fin.
Y hablando de criminales en libertad, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel y a Yoav Gallant exministro de Defensa Israelí, por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad cometidos entre el 8 Octubre de 2023 y el 20 de Mayo de 2024 contra la población de Palestina.
Quién lo diría, los Israelíes cometen crímenes de lesa humanidad, cuando se han vendido como las víctimas de precisamente de crímenes de lesa humanidad, y la pregunta, en pleno 2024, casi 2025 y con toda la información que existe sobre ellos (como que ellos eran los victimarios de los propios israelíes cautivos en los campos de concentración nazis, ellos eran los delatores de sus propios compatriotas, etc.) , alguien aún les sigue creyendo que son las eternas víctimas de la Segunda Guerra Mundial, y como han sufrido tanto se merecen el perdón por todo lo han hecho.
Qué coincidencia, que aquellos gobiernos que buscan la democracia y libertad en el Mundo, esos que se venden como los “buenos” y víctimas, son los principales genocidas y resultan ser los “malos” de este cuento, en el que todos vivimos. Que coincidencia que estos países libertadores sean mandados por los Señores de la Guerra.
No se les olvide que este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y demás chunga. Y que hay que ser críticos de este gobierno, aunque seamos de la 4T.
Muchas gracias, por leer este texto, muchas gracias por su apoyo.
No sé por tus rumbos, pero por donde yo circulo cotidianamente cada vez veo menos chamacos. O, mejor dicho: cada vez veo menos niños y niñas, y cada vez veo más gente grande, quiero más bien decir, ya entradita en años… Es más, por donde yo me muevo —y me transporto generalmente a pie, en bicicleta y en transporte público—, cada vez uno puede toparse con menos infantes y cada vez con más perros. Puedo asegurar incluso que, durante la última semana que puse atención en ello y llevé un registro mental de mis observaciones, transportados en carriolas pude ver más perros que bebés humanos. Ni qué decir de la comparación de cánidos con correa versus niños de la mano: los cuadrúpedos son mayoría. Algo está sucediendo.
Abundan los que juran y perjuran que los números no mienten, lo cual es una afirmación imposible de contradecir: los números no mienten… pero tampoco dicen la verdad. Ni mienten ni dicen la verdad porque los números no hablan, no emiten juicios. Quienes podemos construir juicios acordes con la realidad o tomar el pelo usando números somos nosotros, las personas. Estoy de acuerdo con la sentencia del poeta y novelista escocés Andrew Lang (1844-1912) en el sentido de que la mayoría de la gente usa las estadísticas como un borracho usa una farola o un poste de luz; más para apoyarse y no caerse que para iluminar su camino. Intentemos usar bien algunos números, a ver si nos aportan cierta luz sobre el sitio en el que estamos parados.
Las estadísticas más recientes que disponemos acerca del número de nacimientos registrados en nuestro país corresponden al año pasado. A lo largo de todo 2023, en todo México se contabilizaron 1’820,888 nacimientos registrados. ¿Pocos, muchos? Bueno, depende con qué comparamos la cifra. Podemos decir que la cantidad de seres humanos recién incorporados al mundo en territorio mexicano durante los 365 días del año pasado es superior a la población total de países enteros, como Trinidad y Tobago, Estonia, Chipre o Surinam. O para no echar la vista muy lejos: resulta que el número de bebés registrados el año pasado en el país supera a la población total de varios estados de la República, como Colima, Campeche y Baja California Sur, en los cuales, en cada uno, radica menos de un millón de personas, o Nayarit (1.3 millones de habitantes), Tlaxcala (1.4 millones), Aguascalientes (1.5 millones) y Zacatecas (1.6 millones). También podemos decir, como para darnos una idea, que, en promedio, hubo 4,986 nacimientos diarios en México durante el año 2023, esto es, 208 nacimientos por hora durante todo el año, 3.5 nacimientos por minuto. Cuenta 17 segundos: 1, 2, 3, 4… 15, 16, 17 y ahí está el llanto de un recién nacido. De inmediato, comienza de nuevo, sin detenerte, cuenta 17 segundos: 1, 2, 3, 4… 15, 16, 17 y el llanto de un recién nacido. Y así, sin pausa, durante todo 2023. Pero de nuevo, ¿debemos considerar ese monto de chamacas y chamacos mucho o poco?
Pues resulta que, con ese número de nacimientos registrados, 1’820,888, la tasa de nacimientos registrados en 2023 por cada mil mujeres en edad fértil (15 a 49 años) fue de 52.2, lo cual se traduce en una disminución de 2.3 puntos porcentuales respecto al año previo. Visto en números absolutos, observamos que en 2022 se registraron 1’891,388 nacimientos en México, o sea, 70,500 niños menos. Quizá esta cifra no parezca demasiado alta, pero demos un paso atrás para tomar un poco más de perspectiva… ¿Cuántos nacimientos crees que se registraron en México justo hace diez años, en 2014? ¿Más o menos? Obviamente, entonces nuestra población era menor. Bueno, en 2014 se registraron en México 2’463,420 nacimientos, es decir, 642,532 más que el año pasado. Ya no se ve tan menor el monto, ¿verdad?
En 2015, de acuerdo con la Encuesta Intercensal realizada por el INEGI, la población total de México ascendía a 119.9 millones de personas. El mismo año, según los registros vitales publicados por el propio Instituto, se registraron 2’353,596 nacimientos. En 2023, según cifras de la Encuesta de la Dinámica Demográfica también del INEGI, en el país radicábamos un total de 129.5 millones de habitantes. Así que si comparamos 2015 contra 2023, resulta que en menos de diez años, con casi diez millones de personas más, en México ocurrieron poco más de medio millón (532,708) nacimientos menos. Claro, la diferencia en las respectivas tasas de nacimientos registrados es significativa: 70.1 contra 52.2 por cada mil mujeres en edad fértil. Sin duda, cada vez se apersonan menos nuevos seres humanos en México.
Por supuesto, el cambio de la dinámica demográfica no se da parejo a lo largo y ancho del territorio nacional: mientras que la tasa de nacimientos registrados en Chiapas fue de 100.1, en la Ciudad de México, entidad en la que yo resido y veo a tan pocos niños y niñas, es de apenas 34.1, esto es 18 puntos por debajo del promedio nacional. La tendencia es clara: en 2023, únicamente en seis estados del país se observan tasas de nacimientos registrados por arriba de 60 por cada mil mujeres en edad fértil: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Nayarit, Durango y Michoacán. En el extremo opuesto, en ocho entidades encontramos tasas inferiores a 45 puntos: CDMX, Yucatán, Hidalgo, Estado de México, Quintana Roo, Querétaro, Baja California Sur y Colima. Y, ojo, en este último grupo se encuentran las dos entidades más pobladas de la República, Estado de México y CDMX, en donde vivimos 1 de cada 5 habitantes del país (20.7%).
Hace apenas un mes Statista publicó un artículo firmado por Anna Fleck: How Common Is It To Own a Dog? (¿Qué tan común es tener un perro?). Es sorprendente: resulta que, según una encuesta realizada entre julio de 2023 y junio de 2024, mientras que menos de tres de cada diez hogares en Suecia reportaron tener un perro en casa, la respuesta en México fue de siete de cada diez. Y sí, nuestro país aparece en primer lugar, seguido por Brasil (62%), Inglaterra (55%) y Estados Unidos (51%).
Hoy más que nunca, el odio y la polarización me parece que son el resultado de la manipulación y la ignorancia. En esa medida la derecha, desde hace décadas, ha utilizado a los medios de comunicación tradicionales como lacayos a su servicio para engañar y perpetrar su ideología entre sectores de las audiencias que los ve como casi dioses y dueños de la verdad absoluta.
En México los conservadores han ganado adeptos de esta manera y ahora con las redes sociales cooptadas, utiliza un discurso de odio que hace imposible el dialogo entre posturas de izquierdas o derechas. Nosotros en la izquierda por ejemplo, creemos en el convencimiento a través de debates y argumentos respetuosos, mientras que a ellos no sólo no les interesa ni quieren debatir. Quieren destruir, quieren desaparecer, quieren borrar del planeta, asesinar a la gente que no piensa como ellos y en el colmo de la intolerancia e incongruencia, acabar con las “hordas salvajes” que son los mismos que les sirven de súbditos para enriquecerse.
Los medios chayoteros desvían la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de informaciones insignificantes. Como las famosas cortinas de humo que distraen a la gente de lo verdaderamente trascendental.
Presentan programas enteros o secciones extensas sobre la violencia, incluso llegan a provocar accidentes o sabotear marchas a fin de que el público repruebe al gobierno actual y sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la misma libertad o la democracia. Como el caso de la cobertura extensa de las protestas del poder judicial.
Dicen los expertos que los medios comerciales en la mayoría de su publicidad utilizan discursos, argumentos, personajes particularmente infantiles. Muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental (por ser pobre o moreno). Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad”. ¿Les suena familiar?
Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad es otra estrategia que los medios comerciales y sus secuaces han utilizado por años para que el pueblo sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. Piensa la derecha: “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores”.
Promueven en el público el amor a la mediocridad y les hacen creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto o ser violento.
Hacen creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera estados depresivos o complejos de inferioridad, cuyos efectos pueden ser la apatía y el desinterés por su entorno.
En la actualidad los medios de comunicación en su gran mayoría sirven a los intereses del capital extranjero y nacional llegando al extremo de imponer presidentes como Peña Nieto u orquestar golpes de estado. Empero, gracias al voto del Pueblo, se está intentando hacer frente a esta guerra contra la psique del pueblo con medios públicos dignos, vigorosos, honestos, educativos y de alta calidad. Por lo que resulta indispensable destinar más presupuesto para ellos u además fortalecer sus señales a lo largo y ancho del territorio nacional.
Fieles a la tradicional tradición de preocuparnos por aquello que debemos preocuparnos y levantar polvo por el mero goce de levantar polvo, analistas, políticos y pedestres ciudadanos de a pie de derechas, izquierdas y centros (sí, centros), se manifiesta consternados por el triunfo de Donald Trump para un segundo mandato presidencial de los Estados Unidos de América. Lo que se vaticina vaticinadoramente es el acabose más que el continuose del empezose (Mafalda dixit). En pocas palabras, una nueva era que inaugure el final de los tiempos, “un escenario lleno de pólvora” (Leopoldo Gómez dixit), que “se nos puede volver radioactivo” (Arturo Sarukhán dixit) y “con la bilis este sobre la mesa […] que viene a vengarse en muchos sentidos” (Lorenzo Córdova dixit), es decir; el mal de todos los malignos males. Sumado a ello, la siempre elegante y bien peinada doctora Dresser nos advierte que se trata de “un peligro para México y colocará al gobierno de Claudia Sheinbaum en una postura de enorme vulnerabilidad porque el Trump que regresa es un Trump recargado”. Los años venideros serán negros de una negra negritud o no serán, cosa que resulta paradójica porque por donde se lo mire, si es que alguien puede mirar envuelto en tanta oscuridad, será el final.
Y es que, como lo hemos dicho con insistente insistencia en este espacio, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y no es lo mismo que la radioactividad trumpista sostenga que va a terminar de construir el muro entre Estados Unidos y México para contener la migración ilegal, al mismo tiempo que expulsará de forma masiva a todos los migrantes cuya situación no se encuentre legalizada, a que la derecha mexicana sostenga que la migración, principalmente haitiana y centroamericana, en nuestro país es un problema que debe detenerse y evitarse; del mismo modo que no es lo mismo que Trump, con la bilis sobre la mesa prometa que acabará con los cárteles de la droga en México utilizando fuerzas especiales dentro del Departamento de Defensa para dañar a los líderes de las organizaciones, a que la opositora oposición mexicana implore porque Trump acabe con los cárteles de la droga en México utilizando fuerzas especiales dentro del Departamento de Defensa para dañar a los líderes de las organizaciones y de paso acabe con la política mexicana de abrazos y no balazos; así como no es igual la trumpista propuesta de poner a los padres a cargo y darles la última palabra en cuanto a los temas, filias y fobias que se deben trabajar en la escuela pública, proponiendo recortar el financiamiento de las escuelas que enseñan teoría crítica de la raza e ideología de género, que el derechista rechazo a la “ideologización” de los contenidos educativos de la Nueva Escuela Mexicana y los libros de texto.
En la misma línea de las diferencia de lo que resulta evidente que no es igual, es absurdo pensar que la reducción de impuestos, propuesta por el vengativo Donald Trump, que beneficia principalmente a quienes tienen grandes ingresos, es igual de todo igualdad a la constante perorata opositora que se opone a cualquier aumento de impuestos en México a la riqueza y las grandes herencias; o que es igual la promesa trumpista de terminar con la guerra en Ucrania, que la sensible demanda de la siempre bienintencionada derecha mexicana de terminar con la guerra en Ucrania.
Por otro lado, la preocupante preocupación frente a la maligna maldad trumpista, también encuentra trumpistas antitrump en el extremo opuesto del espectro político mexicano, y la izquierda nacional se encuentra tan consternada como la derecha nacional no nacionalista. Y es que resulta indignante que Trump pretenda proteger el mercado estadounidense aplicando aranceles en contra de toda lógica globalizadora y neoliberal, porque el rechazo a los principales principios del neoliberalismo no es el rechazo a los principales principios del neoliberalismo si se rechaza al norte del Río Bravo que si se rechaza al sur del mismo, el proteccionismo y los incentivos al mercado interno trumpista nada tiene que ver con el proteccionismo y los incentivos al mercado interno de la cuatrote; del mismo modo que es atroz que el trumpismo pretenda aumentar la producción energética estadounidense para garantizar energía accesible a toda su población, y en nada es igual a la búsqueda de la soberanía energética que promueve el gobierno morenista en México. Y eso por no entrar a detalle de lo terrible que resulta esa promesa de obtener atención médica de calidad para el pueblo estadounidense, quienes tienen uno de los peores y más caros sistemas de salud en el mundo, nada tiene ello que ver con la promesa y los esfuerzos que se están realizando en México, que está muy lejos de tener uno de los mejores sistemas de salud del mundo, para obtener atención médica de calidad para el pueblo mexicano. Para concluir, un segundo término trumpista que tanto preocupa a la izquierdista izquierda mexicana, propone no firmar una prohibición federal del aborto, combatir la censura en línea y no contribuir a los esfuerzos imperialistas de la OTAN y su cláusula de defensa colectiva, todo ello en franca y abierta oposición no opuesta a lo que representa la agenda de la izquierda mexicana.
Entrados en gastos
Nunca podremos estar suficientemente preocupados frente a lo propuesto por Trump para su segundo mandato, sobre todo, si tomamos en cuenta que el radioactivo próximo presidente de nuestro vecino del norte, en su primer mandato, no cumplió con el 53% de sus promesas, no cumplió con construir un muro en la frontera entre México y Estados Unidos y tampoco hizo que México pagara por el muro, lo poco que se ha construido del mismo se ha pagado gracias a los contribuyentes estadounidenses, tampoco cumplió la amenaza de imponer aranceles a México de hasta 25%, no rompió con la OTAN, no abrió un proceso judicial en contra de Hillary Clinton, y no derogó ni remplazó la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, entre otras muchas promesas que no cumplió. Razones de peso para que nos preocupemos preocupantemente frente a la narrativa trumpista, la cual, entre otras cosas, devela la hipócrita hipocresía liberal que mientras sostiene públicamente estar preocupada por lo que es políticamente correcto decir públicamente que se está preocupado, se ocupa en privado de aquello que resulta rentable y provechoso ocuparse en privado.
Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.