Categoría: Manuel Galeazzi Ramírez

  • Shakira y el Zócalo: una noche de nostalgia, amor y sudor

    Shakira y el Zócalo: una noche de nostalgia, amor y sudor

    Shakira reafirmó ante el Zócalo que las leyendas sólo pueden ostentar esa categoría si generan emociones. Pocas provocan llanto, dolor y felicidad en la audiencia al mismo tiempo.

    Disfrazadas, con mochilas, bancos, víveres, pelucas, coronas de cartón y pareos árabes improvisados, más de 400 mil personas acudieron al aullido. Algunas llegaron con hasta dos días de anticipación: acamparon, durmieron y soportaron vientos y temperaturas de entre 24 y 26 grados centígrados.

    Las calles del primer cuadro de la ciudad cambiaron su sentido habitual. No hubo flujo de entrada y salida. La mayoría llenó interminables filas para acceder. Una revisión y detectores de metal de alguno de los tres mil 800 policías desplegados en las inmediaciones fueron los últimos obstáculos.

    La expectativa creció conforme el reloj marcaba la hora crucial. A ratos, el cartel del tour Las Mujeres Ya No Lloran World Tour hacía que las personas acostadas o sentadas lanzaran gritos. Caída la tarde-noche, el rayo de sol fue apartándose para que la magia surgiera entre sombras.

    Ella, la nacida en Barranquilla, Colombia, llegó pasadas las 19 horas por República de Brasil. Un fuerte convoy de camionetas blindadas hizo suponer que la estrella de la noche había arribado. Nadie pudo distinguirla, pero su presencia era perceptible.

    A las 20 horas —media hora después de la anunciada— y tras la proyección de al menos cuatro de sus videos musicales, la persona más esperada de la noche apareció. Emergió desde debajo del escenario sobre una plataforma mecánica, como si saliera de las entrañas del templete colocado frente a la Catedral Metropolitana.

    Caminó lentamente sobre la pasarela desplegada hacia el centro del Zócalo. Vestía inicialmente un pants con brillos y lentes futuristas. Al llegar al extremo más cercano al asta bandera, se detuvo, separó ligeramente las piernas, se quitó las gafas y soltó una risa, mientras las almas gritaron a todo pulmón.

    La audiencia aplaudió y coreó cada indicación de Shakira Isabel Mebarak. Las manos de la gente se iluminaron al ritmo de la música y de los tonos proyectados desde el escenario mediante pulseras luminosas distribuidas por la empresa patrocinadora.

    Desde el inicio evocó el poder femenino y latino. En Girl Like Me rindió homenaje a dominicanas, argentinas, brasileñas, bolivianas, chilenas, peruanas, cubanas, mexicanas y colombianas. Un grito desgarrado acompañó la mención a México, mientras se proyectaba la bandera nacional.

    “Con todo lo que estamos viviendo en el país ahorita, sirve para despejarnos un poquito que venga una artista de esta talla. Toda mi vida he sido fan”, declaró Araceli, residente de Tepito, quien asistió acompañada de su amiga Susana.

    La cantautora, que ha vendido más de 95 millones de discos en el mundo y ha lanzado 12 álbumes, hizo varios llamados a la unidad. Uno de los más contundentes fue dirigido a las mujeres.

    “Ya saben que la vida no ha sido nada fácil estos últimos años. De las caídas nadie se salva, pero nosotras las mujeres, cada vez que nos caemos, nos volvemos un poquito más sabias, un poquito más fuertes, un poquito más triple M. Como dijo una escritora a la que admiro mucho: ‘las mujeres solas somos más vulnerables, pero juntas somos invencibles’”, dijo Shakira, parafraseando a Isabel Allende, antes de interpretar Don’t Bother.

    El recorrido por más de 25 canciones de su carrera fue similar al de sus 13 conciertos anteriores en la capital. Sin embargo, el sello distintivo fue el coro ensordecedor y el llanto que provocaron en más de uno clásicos como Monotonía, Ojos así, Pies descalzos, Waka Waka y Antología.

    La mujer —cuyo nombre significa “agradecida” en árabe— recompensó a quienes han “vencido todos los obstáculos junto conmigo” y soportaron horas para verla este primer domingo de marzo, al interpretar —por única ocasión durante la gira— ¿Dónde estás corazón? Y presentar su nuevo tema Algo tú, junto a su compatriota Beéle.

    “Tengo una mezcla de emoción y nostalgia, porque hoy es el último día aquí, de nuestra gira, en México, mi casa. Esta es la historia de amor y amistad que tenemos, que yo tengo con México. Gracias por todo lo que me han hecho sentir: tan querida, tan acompañada. Hoy, aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno”, dijo.

    La velada tuvo como testigo privilegiada a la monumental bandera mexicana. En su tela se reflejaron los múltiples colores del espectáculo y destellos de los fuegos pirotécnicos que brotaron desde el escenario. Otros recintos que también albergaron a fanáticos fueron la Alameda Central y la Plaza de la República, donde fueron instaladas pantallas gigantes para transmitir el concierto en tiempo real.

    “Si lo pagó algún político, somos las más felices. Me encanta que la gente que no pudo pagar un boleto a su concierto tenga acceso a este tipo de eventos”, comentó una mujer acompañada de un grupo de amigas disfrazadas con blusas negras, corbatas y pelucas lilas, que adquirieron.

    Hoteles, restaurantes y establecimientos generaron hasta 403 millones 614 mil pesos durante el día.

    Previo al cierre, una inmensa figura de una loba apareció sobre el escenario mientras en las pantallas se proyectaban los ’10 mandamientos de las lobas’. La sudamericana interpretó BZRP Music Sessions. Personas de todas las edades la cantaron al unísono.

    Al terminar la música, ondeó la bandera de México mientras brotaban miles de luces hacia el cielo del Centro Histórico. Después, la Torre Latinoamericana también se coloreó con pirotecnia. En un ambiente de fiesta, alegría y melancolía, Shakira emitió simbólicamente —por ahora— su hasta luego de una complicidad con tierras aztecas que lleva 30 años escribiéndose.

  • Documental ‘PRI: Crónica del fin’, la historia ya conocida, matices y faltantes

    Documental ‘PRI: Crónica del fin’, la historia ya conocida, matices y faltantes

    Las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por sí solas generan una carga simbólica. Política, corrupción, en fin, opiniones mayormente desfavorables. Sin embargo, resulta útil siempre agregar detalles y testimonios a su forma de hacer política que permea hasta nuestros días en la vida pública de México. En ello abona el documental ‘PRI: Crónica del fin’. 

    La percepción negativa de ese partido hoy está en 85 por ciento de la población, según arroja una encuesta de El Financiero elaborada en agosto pasado. Es justo desde esta realidad actual en la que comienzan y terminan los cinco capítulos de la serie documental estrenada en Vix. 

    En retrospectiva, el trabajo producido por Denise Maerker recorre las principales problemáticas que atravesó el tricolor desde 1975 hasta 2024. Sintetiza las represiones estudiantiles de 68 y 71, la crisis económica después del sexenio de José López Portillo, el surgimiento del Frente Democrático Nacional, el fraude del 88, la violencia política y la alternancia como golpes que hundieron a dicha institución política. 

    Los aspectos diferenciadores de la serie entre otros documentales históricos son: las entrevistas exclusivas (resultado de más de 130 horas de platicas con figuras importantes), los saltos de tiempo, el archivo utilizado tras revisión de tres mil 956 horas de videos, y las citas bibliográficas que son plasmadas con voces generadas por IA. Este último recurso es implementando en momentos como cuando Miguel de la Madrid fue interpelado por Porfirio Muñoz Ledo en la Cámara de Diputados. 

    Entre los testimonios resaltan los obtenidos recientemente con los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto. Sin embargo, es justo con ellos dos con quien la urgencia por cubrir tan amplio periodo narrativo queda a deber o, quizá, se evitó profundizar. 

    Por irónico que parezca, N+ Docs intenta criticar que el auge del priismo controlaba la narrativa en los medios pero evade importantes cuestionamientos. Maerker no preguntó a Salinas, o no se puso en el corte final, por quienes lo culpan del asesinato de Colosio o las acusaciones sobre su hermano Raúl, que directamente lo relacionan. 

    De igual manera, al abordar el sexenio de Peña, no se menciona que desde antes de asumir el cargo ya pesaban sobre él casos como el de la represión ocurrida en mayo de 2006 en Sal Salvador Atenco, sobornos de Odebrecht para impulsar  y que el entonces IFE nunca aclaró las tarjetas Monex distribuidas para conseguir votos. 

  • ¿Nace el ‘Saul Goodman’ de la oposición mexicana?

    ¿Nace el ‘Saul Goodman’ de la oposición mexicana?

    Una vez más, la oposición mexicana recurre a voces en Estados Unidos con la intención de dinamitar la legitimidad del actual gobierno. Esta vez, lo hace apelando a los dichos estridentes del abogado de un líder del Cártel de Sinaloa. Antes de echar las campanas al vuelo, conviene recordar: esa película ya la vimos.

    Desde que se supo que Ovidio Guzmán, alias El Ratón e hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, alcanzó un acuerdo con el gobierno estadounidense para declararse culpable, se desató una ola de especulaciones. Voces en columnas y medios aseguraron que “cantaría” e involucraría a figuras clave de la Cuarta Transformación.

    Sin embargo, hasta ahora, esa versión solo tiene como respaldo las declaraciones mediáticas del abogado Jeffrey Lichtman. El litigante, envalentonado tras negociar la culpabilidad de su cliente —a cambio de convertirse en testigo protegido—, arremetió contra el gobierno mexicano. Aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum no debe ser informada de los acuerdos, bajo los argumentos de que en México se exoneró a Salvador Cienfuegos, se protegen a personajes del narco como El Mayo Zambada y políticos de alto nivel han sido sobornados por el crimen.

    Pero los antecedentes desmontan esas afirmaciones. En primer lugar, el exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, fue detenido en 2020 en Los Ángeles por la DEA. A pesar de las acusaciones iniciales, el propio Departamento de Justicia de EE.UU. retiró los cargos apenas un mes después. Fue repatriado y exonerado en México por falta de pruebas.

    En segundo lugar, la supuesta colusión de políticos mexicanos con el crimen organizado se basa en testimonios recabados por Lichtman durante la defensa de El Chapo. Curiosamente, estos testigos apuntaron directamente a Genaro García Luna, secretario de Seguridad en el sexenio de Felipe Calderón, hoy condenado por narcotráfico en una prisión de máxima seguridad en Florence, Colorado.

    La acusación de que Sheinbaum actúa como “el brazo de relaciones públicas” de ‘El Mayo’ ignora por completo los múltiples llamados de la presidenta al gobierno de EU para obtener información sobre la detención de dicho criminal. Desde noviembre de 2024, solicitó al entonces presidente Joe Biden colaboración sobre ese caso, sin obtener respuesta, y ha reiterado su exigencia a lo largo de sus primeros ocho meses de mandato. .

    Arrogante y victorioso, Lichtman insinuó que México no tiene derecho a pedir ser considerado o cuestionar el proceso legal de su cliente en EU. Un planteamiento no solo frío, sino abiertamente ofensivo contra la soberanía mexicana y su Presidenta. Ofende también a Sinaloa, que desde hace casi un año ha padecido incertidumbre e inseguridad ocasionada por la confrontación entre ‘La Chapiza’ y ‘La Mayiza’.

    Ante ello, la primera mujer presidenta calificó esas insinuaciones como “totalmente irrespetuosas”, mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) rechazó el “oportunismo mediático” de Licthman. La dependencia recordó que Ovidio fue aprehendido y extraditado por el Ejército Mexicano en 2023, durante operativo en el que perdieron la vida 10 militares.

    Para colmo, la película de Lichtman es solamente una entrega dentro de su larga saga. Busca incriminar a figuras públicas para favorecer a sus clientes. Lo hizo en su momento con Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón e incluso al propio Andrés Manuel López Obrador. Nada ha sido probado a la fecha.

    Dentro del gremio legal de EU, Lichtman es conocido por su estilo  “sorprendente” y “sumamente entretenido”, mismo que podría asemejarse al de Saul Goodman, de la franquicia de Netflix ‘Breaking Bad’. Hace declaraciones espectaculares, fanfarronea en busca generar presión para beneficios legales de sus clientes, que suelen ser delincuentes de cuello blanco, defraudadores y criminales relacionados con el consumo de drogas.

    Ahora, en un contexto tenso entre Estados Unidos y México —marcado por las presiones comerciales y migratorias de Donald Trump—, Lichtman, el Saul de El Chapo, se ha convertido en la esperanza de un sector político opositor mexicano que carece de liderazgos reales. A ese nivel de desesperación han llegado.

  • Caifanes reafirma su esencia desde el Auditorio Nacional

    Caifanes reafirma su esencia desde el Auditorio Nacional

    ‘Caifanes’ remarcó su sello en el rock urbano durante su primera fecha anual en el Auditorio Nacional. Entre 22 canciones de su repertorio, hicieron reflexionar sobre diversos problemas sociales y retumbó su condena ante la suspensión-el mismo día- de las actividades del Multiforo ‘Alicia’. 

    La banda chilanga aprovechó un recinto repleto para señalar el desalojo y clausura del recinto ubicado en la calle Eligio Ancona, de la colonia Santa María la Ribera, en la alcaldía Cuauhtémoc, de su ciudad natal. 

    Previo a cantar ‘Antes de que Nos Olviden’, Saúl Hernández  (voz) pidió que se apoyen los espacios donde las bandas emergentes se dan a conocer. En ese tenor, dijo que era un atentado a la libertad de expresión lo ocurrido en el foro y pidió que los responsables -sin importar quiénes sean- “vayan y chin…a su pu… ma”. 

    Alfonso André (batería), Diego Herrera (teclado, saxofón y percusiones), Rodrigo Baills (Guitarra) y Marco Rentería (bajo) sintieron empatía por lo sucedido en un lugar similar al que vio nacer a la banda: el extinto foro Rockotitlán, un 11 de abril de 1987.

    A lo largo de casi dos horas, ‘Caifanes’ llevo de la mano a la audiencia por un recorrido sonoro entre sus éxitos y otras melodías.  A ratos, el respetable se mantuvo de pie por  temas consecutivos como: ‘Mátenme porque me muero’, ‘Afuera’,  ‘Perdí mi ojo de venado’. 

    Abuelas, matrimonios y menores gozaron y bailaron. Algunos aprovecharon y se grabaron entre sí con sus celulares mientras el espectáculo se desarrollaba.  “Esto es por ti y gracias a ti, raza”, repitió a ratos Hernández,  quien agradeció  a la gente mantenerlos vigentes de una a otra generación. 

    El líder de la banda hizo también dos llamados con respecto a la juventud: dejar los dispositivos digitales y prevenir los suicidios. Un fenómeno social contemporáneo y otro que, por más  que se ha intentado erradicar, se  mantiene latente. 

    “El porcentaje de suicidio en México es grande entre los jóvenes. Este es un mensaje de amor, de unión,  de diálogo, por qué no, hasta de cobijo.  Escucharlos, entenderlos, que no se sientan solos…Luego estas chingaderas que los tienen atrapados. Redes sociales. Está cabrón.  Saquemos a nuestros jóvenes a la calle. Vamos al parque, al cine…Están aquí para salvarnos. Confiamos en ustedes. Son nuestra guía”, argumentó Saúl antes de interpretar ‘Inés’.

    El escenario también tuvo momentos de protagonismo para cada uno de los integrantes.  En la vigente plantilla de ‘Caifanes’ -con solo 3 de sus miembros originales- parece no existir el duelo de egos. Aplausos generalizados se llevaron los platillos de Alfonso André  y Diego Herrera mantenía la expectativa con minutos en solitario previo a cada balada. 

    Para quienes los escucharon por primera vez en vivo, los arreglos en tonadas  imprescindibles de reuniones sociales -desde hace casi 40 años- resultaron refrescantes. Un reto que no es menor para un conjunto que acostumbra agotar las entradas pese a que desde 1994 no lanza un nuevo álbum de estudio. 

    Cuando las casi 10 mil almas sintieron que era la recta final del espectáculo,  pidieron  “otra, otra”, como buscando impedir que los comandantes de esta velada dejaran el escenario. Sin embargo, tras invitar a cantar a dos menores del público,  interpretar una versión propia de ‘Pachucho’, cumplir con ‘Te lo Pido Por Favor’ y ‘La Negra Tomasa’, se despidieron. 

    La esencia social de aquel grupo que respaldó en su momento el movimiento zapatista -con toquines masivos- parece mantenerse. En suma, ahora buscan también concientizar sobre los nuevos retos a nacientes fans. Hacer vibrar y dejar un mensaje en esos que usan las redes para replicar la frase “¡pongan Caifanes!”.

  • Masivo cierre de filas con Sheinbaum en Palacio

    Masivo cierre de filas con Sheinbaum en Palacio

    La presidenta Sheinbaum dijo sentirse fortalecida por el apoyo empresarial al negociar con Donald Trump.

    La reunión entre la iniciativa privada y la presidenta Claudia Sheinbaum estuvo repleta de aplausos y llamados a la colaboración. El clima de presión ante aranceles impuestos por Estados Unidos, que se estimaban entrarían en vigor hoy, cambió.

    El Salón de la Tesorería de Palacio Nacional fue abarrotado por 302 empresarias y empresarios. Al arribar, se saludaron entre homólogos y, la gran mayoría, estrechó la mano del titular de Economía, Marcelo Ebrard, quien buscó dar la bienvenida personalmente.

    Previo al arranque del evento, los ejecutivos tomaron selfies, videos y, a ratos, algunos se pusieron de pie para ver si estirando el cuello vislumbraban a los organizadores.

    Cuando entró Sheinbaum los asistentes inmediatamente comenzaron a aplaudir. No importó si veían a la mandataria o solo cabelleras de las personas que vestían prendas formales.

    Sonriente, la funcionaría tomó la palabra hacia el final del acto. Narró que cuando su homólogo estadounidense, Donald Trump, firmó la orden para imponer aranceles a los productos mexicanos -tres días antes- tuvo varias reuniones con el Consejo Coordinador Empresarial.

    Detalló que ayer en la llamada telefónica de 40 minutos con Trump, que derivó en una pausa a la medida comercial, estaba serena y convencida, “en mi corazón y mente”, de que la soberanía no se negocia.

    En suma, agradeció la solidaridad empresarial, de gobernadoras y gobernadores, legisladores, comunidades y hasta funcionarios de estadounidenses, pues esto le dio “otra fortaleza enorme”.

    Expectantes y en silencio, los empresarios escucharon la explicación de lo obtenido: aplazar los aranceles y convencer a Washington de que lo mejor es dialogar. 

    La titular del Ejecutivo adelantó que México convencerá al país vecino del potencial regional, además buscar fortalecer la economía nacional. En el último punto, pidió “seguir trabajando juntos y juntas, a seguir este Plan, donde todas y todos tenemos algo qué aportar”.

    “Más en un momento tan importante donde nos necesita México, y todas las mexicanas y mexicanos…en la construcción de este gran país o en el desarrollo de este país, que nos hace sentir orgullo, arengó tras pedir priorizar los puntos en común antes que las diferencias. 

    Previamente, Ebrard y Altagracia Gómez Sierra destacaron que “estamos en las mejores manos” con la presidenta y pidieron a los empleadores acelerar el Plan México y apoyar las negociaciones con Estados Unidos.

    Por su parte, el encargado de la economía agregó la petición de iniciar -a más tardar el 3 de marzo-, una gran campaña nacional para revalorar lo Hecho en México.

    Gómez Sierra, en su papel de coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, agradeció la atención que demostraron los empresarios este fin de semana para proponer, establecer contacto y que secundaron al gobierno. 

    La primera participación del evento la tuvo Francisco Cervantes Díaz, presidente del Consejo Coordinador Empresarial. Dijo que el sector está preparado para acompañar las conversaciones sobre el T-MEC e incluir laboralmente a compatriotas que regresan de EU.

    El evento terminó con el Himno Nacional cantado al unísono por los cientos de asistentes que acudieron al llamado de la mandataria mexicana.

  • 100 días de Sheinbaum y Zócalo patriota

    100 días de Sheinbaum y Zócalo patriota

    Ante un día frío, con llovizna a ratos, y pese al susto de un sismo durante la madrugada, 350 mil personas en Zócalo escucharon resultados de 100 días del gobierno de Claudia Sheinbaum y se empaparon de patriotismo.

    En metro, contingentes, a pie, con familias y en solitario, ciudadanos de todas partes nuevamente llenaron el espacio que ha atestiguado grandes hechos históricos, políticos y culturales.

    El primer cuadro de la Ciudad de México tuvo una atípica mañana de domingo. Los recorridos y paseos turísticos se sustituyeron por gente interesada en una presidenta.

    Algunos buscaban agradecer apoyos, expresar respaldo y otros tantos asistieron con la idea de agendar una cita personal con la titular del Ejecutivo.

    Mientras políticos, funcionarios, medios e invitados especiales iban tomando sus lugares, el ‘Colectivo Legado de Grandeza’ dio la primera y segunda llamada tocando éxitos de banda y mariachi.

    La tercera llamada fue el Himno Migrante. Al terminar dicha melodía, con vestido de color rosa mexicano y flores bordadas en el pecho, salió el personaje esperado por la multitud.

    Entre tambores, flautas prehispánicas y la porra “Presidenta, Presidenta”, la persona del día subió al escenario principal, que fue instalado debajo de la mítica campana de Dolores.

    Durante una hora, los asistentes escucharon sentados el discurso. La calma subió y bajo entre anuncios y avances económicos, políticos, sociales, de infraestructura y la relación ante Estados Unidos.

    Júbilo generó que la líder política -con un promedio de 80 por ciento de aprobación- reiteró que no aumentarán los salarios de funcionarios públicos durante sus sexenio.

    “La comentocracia” , “escépticos” del Tren Maya, quienes “quisieran que fracasáramos en seguridad” y el ex presidente Ernesto Zedillo fueron señalados por quien lleva 104 días en el cargo -los 100 días se cumplieron 96 horas antes-.

    La ex líder estudiantil -en los 80s y 90s-, anunció entre aplausos que presentará al día siguiente el nuevo modelo para la educación superior y, antes de terminar enero, la iniciativa para prohibir la siembra del maíz transgénico en la nación.

    El momento clímax llegó hacia el último tramo. Entre destellos de sol, quien dirige la relación de México con otras naciones arengó indirectamente contra los Estados Unidos.

    Los hermanos migrantes en EU -aproximadamente 12 millones- son “héroes y heroínas”, calificó. No olvidan a sus familias y a su patria y nosotros tampoco los olvidamos. “Los Defendemos”, subrayó.

    Sheinbaum declamó en voz alta, como si le estuviera gritando al viento, al mundo, a los mexicanos, y a Donald Trump: “nos coordinamos, colaboramos, ¡pero nunca nos subordinamos!”.

    La respuesta de las voces enardecidas fue “¡México, México!”, al tiempo que varios -incluidos funcionarios y miembros del gabinete- levantaron su puño hacia arriba y abajo.

    Posteriormente, al Zócalo, ya hecho una entidad integrada por miles de personas, no le restó más que entonar el himno nacional en medio de papeles tricolores que fue liberados.

    La también académica mandó abrazos desde el escenario, saludó sonriente, y se dirigió a despedir el lábaro patrio escoltado por militares. Todo ello entre pausas para tomarse selfies solicitadas o simplemente abrazar a sus compañeros de movimiento.

    De a poco, la funcionaria dejó de ser visible e ingresó a Palacio Nacional. De fondo, cual tema de cierre en cine, retumbó el Himno Migrante. “Cambiamos de lugar no de bandera. Verde, blanco, rojo lo llevo en las venas…”.

  • Coincidencia histórica del 20 de noviembre y amenazas de Trump

    Coincidencia histórica del 20 de noviembre y amenazas de Trump

    Desde madrugada era complicado librar calles cercadas rumbo al Zócalo que, tan solo un par de horas después, estaría desbordado de caballería, banderas, trompetas y carros alegóricos. El cantar de los pájaros fue rebasado por las trompetas militares que le robaron tiempo al sueño para perfeccionar el acto. Aunque el protocolo fuera el mismo de todos los 20 de noviembre, ésta vez, honrar a quienes lucharon por un mundo justo, no represivo y democrático, sigue más vigente que nunca.

    El segundo triunfo en los comicios presidenciales de Donald Trump, la conmemoración de la Revolución Mexicana y la realización de la Cumbre de Líderes del G20 parecen haber estado históricamente coordinados para que, en función de ello, el gobierno mexicano fijara una postura mesurada, ambiciosa pero digna de sus raíces.

    Odiadores y simpatizantes, todos querían saber detalles sobre su primer gira internacional, qué había resultado del roce personal con mandatarios y mandatarias en Río de Janeiro. “¡Bienvenida!”, gritaron algunos mientras Claudia Sheinbaum Pardo entraba al Salón Guillermo Prieto.

    Luego de la exposición de la consejera jurídica de la presidencia, Ernestina Godoy, y la del asesor de Política y Gobierno, Arturo Zaldívar, sobre el envío de reformas secundarias para consolidar la renovación del Poder Judicial, llegaron las preguntas obligadas para la doctora en ingeniería ambiental.

    “Dado el contexto global y mundial, el principal punto dentro de la declaración del Grupo de los Veinte que rescato es el llamado a la paz”, respondió Claudia Sheinbaum, quien recordó su propuesta de reducir el 1 por ciento del gasto armamentista mundial para destinarlo en el programa de reforestación más grande del mundo, una propuesta humanista, calificó, “que vamos a seguir presentando frente al presidente Trump”.

    La mención no fue fortuita, pues en medio de la declaración de 85 naciones reunidas en Río de Janeiro, excepto Argentina, para erradicar el hambre que afecta a 733 millones de personas, gravamen a multimillonarios, medidas para la transición energética, reforma de gobernanza mundial y rapidez en la acción climática; Donald Trump, enemigo declarado de casi todas esos ideales, afirmó que solicitará declarar estado emergencia nacional para usar al ejército en deportaciones masivas.

    Por su parte, Sheinbaum Pardo respondió a quienes piensan que se toma a la ligera la llegada de Trump: “siempre vamos a ser positivos en la idea de que va a haber una buena relación”, sin embargo, “lo primero es mostrar qué representan las y los mexicanos en Estados Unidos”, como contribuyen a su economía, porque, “frente a lo que se ha hablado de las deportaciones, ¿quién va a tener los mayores problemas? Estados Unidos”.

    Mañanera del Pueblo breve, donde también hubo tiempo para disipar dudas sobre supuestas reducciones presupuestales en salud y errores sobre lo estimado para educación superior. Luego, ciudadanos, invitados especiales y medios, realizaron filas para acceder a la Plancha del Zócalo y rodear el escenario donde habría un cúmulo de nuestras tradiciones, música, honor, historia y el momento estelar que tienen las mujeres.

    El lábaro patrio fue ondeado en lo más alto del asta monumental mientras sonaba el canto a la bandera para pintar un segmento del espacio aéreo, mientras tres aeronaves de la Fuerza Aérea ayudaron con área restante.

    A bordo de un jeep a mediana velocidad, la comandanta suprema dio un pase de revista, después, balas de salva que retumbaron en las palpitaciones de los asistentes, rindieron los honores para la titular del Ejecutivo.

    Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Defensa, procedió a dar el mensaje alusivo e histórico para culminarlo diciendo, “presidenta, las mujeres y hombres de tierra, mar y aire, reafirmamos nuestra lealtad a las instituciones, a la nación y a usted”.

    Atentos las y los 2 mil 576 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional que desfilaron, escucharon a su comandanta enumerar las tres transformaciones que ha vivido el país y la cuarta, iniciada desde 2018 y que hoy vive el Segundo Piso.

    Arropada por todo su gabinete legal y ampliado, así como del Poder Legislativo, Sheinbaum lanzó de nuevo un mensaje al residente en Florida: “Las mexicanas y mexicanos en Estados Unidos, nuestros paisanos y paisanas son héroes y heroínas de la patria, trabajadores que apoyan a sus familias y a la economía de México, pero, también, que se escuche bien y que se escuche fuerte: Contribuyen a la economía de nuestro país vecino, de los Estados Unidos”.

    Con ese enérgico llamado, la columna del desfile militar fue encabezada principalmente por mujeres, como si en miles de ellas se representara el aplomo, disciplina y amor por su patria de su líder, aquella electa por casi 36 millones de mexicanos, misma que encabeza la seguridad, dignidad y respeto internacional de México, guste o no.

    Las hubo de todas las edades, desde niñas, adultas; a caballo, ponis; con espada, rifles, cananas, disfrazadas de ‘adelitas’ y en carros alegóricos desde donde sonaban cada tanto vivas y ondeaban sombreros de paja.

    Pese a la caída de menos de una decena de equinos, tal vez por el resbaladizo azulejo del Zócalo, los nervios o al pisar estiércol, el aplomo demostrado por las Fuerzas Armadas para controlar la situación salió a relucir.

    El cierre del Desfile Cívico Militar por el 114 aniversario de la Revolución, fue redondo. En congruencia con su discurso inicial, de tener “claro que solo con el pueblo y apoyo de la mayoría se puede seguir llevando a cabo la transformación”, Sheinbaum recibió un arreglo floral por parte de dos menores que “simboliza la esperanza de un mejor México en sus manos”. Ella, sensibilizada y conmovida, soltó un tierno “mi amor” y no dudó en abrazarlos.

    Entre entonación de ‘México Lindo y Querido, por parte de la banda de Guerra de la Defensa, y miles de papeles tricolores, la máxima funcionaria del país bajó del escenario donde estaba para abrazar y llenar de besos a más infantes, adolescentes y recibir regalos de aquellos que, a su corta edad, adoptaron ya el 20 de noviembre como un recuerdo del valiente, digno y soberano país que habitan. Sea cual sea el “extraño enemigo”, o ya conocido magnate, que busque intimidarlo.

  • Zedillo, descaro, mentiras e intereses de fondo

    Zedillo, descaro, mentiras e intereses de fondo

    Ernesto Zedillo arremetió contra el naciente gobierno de la presidenta Claudia Shienbaum, justo el mismo día que cumplió su primer mes, por supuestamente fomentar “crisis constitucional” y tener “pobre desempeño”; razonamiento que supera el máximo nivel de descaro, mentiras, además que da para pensar cuál es la verdadera intención. 

    Primero, el expresidente de México (1994-2000) en el The Washington Post asegura que la aprobación de la enmienda constitucional “se completó en apenas unos días”. Con ello, ignora que la iniciativa se presentó desde febrero, fue discutida en cinco foros de diálogos nacionales- integrado por legisladores, representantes de los togados- y que ha sido un tema sumamente discutido en la agenda pública antes de llegar al 15 de septiembre que fue promulgada. 

    En el descaro total afirma que esta reforma se presenta como un proceso democrático “absurdo” porque las listas de candidatos para jueces, magistrados y ministros serán determinadas por el “partido Gobernante”. Como si durante su gestión él hubiera dado ejemplo de fomentar que los juzgadores fueran independientes. 

    Quien ahora se asume con la calidad moral para juzgar a la presidenta sobre qué es lo correcto, cerró durante un mes la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que, mediante jubilación inmediata, se renovaran 26 ministros. La renovación sería con base propuestas del presidente de la República y aprobados por mayoría calificada de la Cámara de Senadores. 

    En 26 días, Zedillo firmó la iniciativa, la promulgó con reformas a 20 artículos aprobadas también por la mayoría en al Cámara Alta, diputados y congresos locales. En pocas palabras, fue cuestión de trámite. 

    Los sexenios morenistas, tanto el pasado como el presente, han vivido múltiples expresiones en contra de la reciente enmienda judicial, presentada en febrero de 2024 por el ex presidente López Obrador. ¿Acaso algún contingente mínimo de trabajadores protestó ante la reforma a raja tabla del “reconocido” doctor en economía? 

    Por el contrario, el proyecto de 1994 fue ampliamente respaldado por el PRIAN y de la misma cúpula judicial, sin discusión previa, con exorbitantes jubilaciones y sin considerar la opinión de la SCJN. 

    Se aplicó a raja tabla y sin reclamos porque, como deducen el politólogo Guillermo Ruiz Morales y el abogado Alberto Rocha, “el nuevo presidente no estaba dispuesto a convivir con una serie de ministros que habían sido designados por su predecesor (Carlos Salinas) y quería influir ampliamente en las decisiones de la Corte”.

    Ahora, el priísta juzga a la ligera un supuesto “pobre desempeño” de la primera presidenta de México, cuando todas las encuestas de aprobación le dan un promedio del 72 por ciento de aceptación. Es decir, en los hechos, dos terceras partes de los mexicanos confían en ella y valoran positivo el arranque de su sexenio. 

    Situación contrastante con Ponce de León que arribó al poder tras suplir al fallecido Luis Donaldo Colosio,  y que, para el 3 de enero de 1995 tenía solo el 24 por ciento de aprobación. Todo ello ante el el error de diciembre, la pérdida de empleos, quiebra de bancos y una devaluación del peso nunca vista del 50 por ciento frente al dólar. 

    Por otra parte, el “respetado” economista no emite dicha opinión alarmista sobre la situación política y judicial en México sin un interés claro más que alarmar con base en un prejuicio ideológico y carente de sustento. Como ya  dedujo en respuesta la presidenta Sheinbaum, lo hace en un medio internacional y no en un medio nacional, por lo que se dirige “pues a los estadunidenses, ¿no? O al gobierno de Estados Unidos o a la política de Estados Unidos”.

    Desde su estancia en aquel país, Zedillo parece estar preocupado por los intereses de las empresas extranjeras, mismos a los que sirve desde que entregó los ferrocarriles a los privados durante el cierre de su sexenio y banqueros que buscó rescatar en 1995 con el Fobaproa. 

    Esto no es un dicho, pues en casi diez años, Zedillo acumuló acciones en CitiGroup, grupo al que vendió Banamex, por más de 2 y 4 millones de dólares, razón por la que se dijo en 2022 que su sueldo acumulado ya era 10 veces más grande que lo que ganó siento titular del Ejecutivo en México. 

    Tal parece que la “preocupación” del repudiado ex mandatario, hasta por mismos priístas y su antecesor, realmente siente que el modelo judicial que instauró de un plumazo, finalmente tendrá una reestructura. Quizá, con la emergencia de togados electos por el pueblo, su todavía influencia y comparsas en el Poder Judicial se ven derrumbadas. 

    Pensándolo bien, ¡qué siga por allá mejor!

  • El enemigo de la oposición, la oposición misma

    El enemigo de la oposición, la oposición misma

    La desesperación de la oposición se agudiza. Hoy que la agenda legislativa está centrada en la iniciativa de reforma al Poder Judicial, Gobierno Federal gestiona transición entre dependencias, y la mayoría de ciudadanos quiere escuchar lo que les beneficiará directamente, ellos, los políticos de siempre siguen peleando algún resquicio legal para sacar más “agua para su molino”.

    Todo listo, una vez más, para una “genuina movilización social” en donde personajes polémicos buscan apelar al espíritu ciudadano y abarrotar la acera frente a las instalaciones del INE para “defender la democracia”. 

    Ahora, dicen ellos, protestan por la inconstitucionalidad de una sobrerrepresentación legislativa desde el septiembre próximo de Morena y sus aliados.

    ¿Quién convoca? Inicialmente lo hicieron la senadora y ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez Ruiz, el Frente Cívico Nacional, Sociedad Civil México y cualquier otra organización con nombre rimbombante que, desde luego, reciba impulso en redes sociales de parte del empresario Claudio X. González. 

    Más que señalar el doble discurso, porque ya se ha hecho de sobra y no hay máscara divina que les sirva a personajes tan quemados, da para pensar si realmente un ejercicio similar a los que se utilizaron para “defender al INE” o para respaldar la coalición Fuerza y Corazón Por México les resultará favorable, tiene algún sentido o en qué proporción importa al ciudadano.

    Pero veamos, las primeras dos marchas, una en 2022 contra la iniciativa de reforma electoral y luego en 2023 para presionar a que la SCJN la declarara inconstitucional, no pasaron de grandes concentraciones en la Plaza de la Constitución y de ocasionar desinformación entorno a la desaparición de un arbitro electoral. 

    Tal parece que desde ahí, ellos ya estaban en campaña política, aglutinando esfuerzos para la carrera presidencial. El mismo expresidente Felipe Calderón Hinojosa reconoció, bien mimado desde Madrid, que esa secuencia narrativa “trataba de transformar la llamada marea rosa en una militancia partidista y en una ciudadanía activa en política. Eso se debió haber traducido en que las más de 20 mil candidaturas que estaban en juego pudieran ser encabezadas por un líder capaz de movilizarlos a todos, pero eso desgraciadamente no ocurrió”.

    La gente no creyó en el liderazgo que ponderaron en la última marcha, realizada el mismo día del tercer y último debate presidencial, pues, aunque no es el único parámetro que se debe considerar dentro del capital político, la estrategia no se tradujo en votos. 

    Ahora, buscan presionar al INE y Tribunal Electoral para que consideren las denuncias por supuesta sobrerrepresentación que tendría Morena, considerando la sumatoria de curules junto a sus aliados PVEM y PT, sin embargo, la ley electoral establece que se asignan por partido. 

    Seamos claros, lo que les duele es el bolsillo, pues según las proyecciones de la distribución de curules para la integración de la LXVI Legislatura en la Cámara de Diputados, en total tendrían PAN, PRI, PRD  126 legisladores, ya contando los principios mayoría relativa y representación proporcional.

    Además del temor que les generan las reformas constitucionales que planea realizar la mayoría calificada el Movimiento de la Transformación, con 373 diputados, están desesperados por rescatar espacios a su favor. No importa con qué fin, la cosa es tener poder o un salario oneroso.

    Difícil que la gente tome en serio a figuras con proyectos tan individualistas, como Marko Cortés, Alejandro Moreno o el mismo Claudio X, y compre el discurso, una vez más, de que su marcha es por “la democracia”.  

  • El todo poderoso Alito Moreno

    El todo poderoso Alito Moreno

    La turbulencia generada por Alejandro Moreno Cárdenas al interior del PRI es un claro ejemplo de alguien que no asimila la derrota, asume ser indispensable y  la profunda necesidad de ejercer poder aun cuando carece de legitimidad, persuasión y liderazgo. 

    Desde la primera semana posterior a los comicios del 2 de junio, ‘Alito’ no tuvo el valor para dar un paso al costado y posicionarse a favor de un relevo de los liderazgos al interior del Revolucionario Institucional. 

    Tal vez le es insuficiente que en cinco años de conducir el timonel priísta, han salido el 75 por ciento de sus militantes y han perdido 10 gubernaturas, entre ellas Hidalgo y Estado de México los eternos bastiones.

    En 2011, el doctor en Jesús Tovar Mendoza realizó una investigación en torno a los conflictos pos electorales y la necesidad democrática de que los derrotados acepten el fracaso. “La derrota no es una situación regularmente deseada pero sí un resultado que  alguien tiene que asumir”, fue una de sus hipótesis. 

    Resulta un total contrasentido que ‘Alito’ se diga ser un político demócrata e institucional cuando busca perpetuarse en la dirigencia, inicialmente hasta 2029, y en efecto, parece no asumir la derrota. 

    Es decir, ‘Alito’ atentó con lo poco o nada que quedó del tricolor, se burla de los 5.7 millones de votos obtenidos el 2 de junio y de ser la quinta fuerza política en el Congreso, con los 33 curules que ocupará el revolucionario institucional en la nueva legislatura.

    Irónico e inverosímil para un PRI que se jactó durante muchos años de la lealtad en su militancia, respaldar a su partido y, pese a no ganar puestos o candidaturas, priorizar la unidad. 

    Ahora, contra la misma tradición priísta el campechano ha tratado de culpar a sus compañeros por el deterioro del partido, por los descalabros electorales, y hasta por presuntos actos delictivos. Sí, pareciera aventar la papa caliente hacia otros personajes cuando lleva ya casi un sexenio dirigiendo el partido. 

    ¿De dónde toma tanto valor, o descaro, para suponer que con expulsar el “neoliberalismo” y pedir justicia contra militantes de alto rango sea suficiente para ganar legitimidad? 

    Resulta inevitable pensar que es alguien despreocupado por las consecuencias legales que todos sus escándalos le pueden ocasionar. Desde 2022, han crecido señalamientos sobre Moreno de corrupción, desvío de fondos, lavado de dinero,  enriquecimiento ilícito y ser un fanático de las oficinas e inmuebles lujosos, como su mansión con valor de 300 millones que tiene en su entidad natal. Sin embargo, ninguna de esas acusaciones han terminado por generarle cargos.

    Esto hace pensar que sus agarraderas son políticas, regionales, e inevitablemente judiciales. Esas que están próximas a reformarse, sea como sea, y que, mediante el TEPJF, ya rechazaron resolver las impugnaciones de los ex dirigentes del PRI, al considerar ilegales las reformas a los estatutos del partido para que se reelija Alito.

    ¿Será que se asume poderoso, intocable, legítimo y digno dirigente vitalicio por sus amistades que usan toga? Ah, sí, tal vez esas mismas con las que en diciembre del 2023 degustó una cena muy cuestionada.