Por Luis Piña
Los mercados públicos de la Ciudad de México tendrán este año una bolsa de 234 millones de pesos para atender las necesidades que durante años han señalado quienes trabajan todos los días en estos espacios. La diferencia será que ahora serán las propias locatarias y locatarios quienes decidirán en qué se utiliza el dinero y supervisarán que las obras se realicen.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, presentó el Programa Presupuesto Participativo para Mercados Públicos, mediante el cual se intervendrán 189 mercados de las 16 alcaldías. Cada uno contará con un millón de pesos y las decisiones sobre las obras se tomarán mediante asambleas con la participación de la comunidad de cada centro de abasto.
Durante un encuentro con comerciantes en el Auditorio de la Utopía Mixiuhca, en Iztacalco, la mandataria explicó que se formarán dos comisiones por mercado: una estará encargada de administrar los recursos y otra de vigilar su aplicación. De esta manera, quienes conocen de primera mano las condiciones de sus mercados podrán establecer cuáles son las prioridades.
La atención estará enfocada principalmente en trabajos relacionados con seguridad y prevención de riesgos. Entre las obras que podrán realizarse están la renovación de instalaciones eléctricas y de gas, mejoras en las redes hidráulicas y sanitarias, así como trabajos en techumbres, muros e impermeabilización.
El programa forma parte de una estrategia que, entre 2025 y 2026, contempla una inversión acumulada de 468 millones de pesos para transformar 270 mercados públicos, lo que representa cerca del 80 por ciento de los que existen en la capital. Tan sólo este año, la administración capitalina estima beneficiar a más de 41 mil locatarias y locatarios.
Para evitar que las comunidades tengan que enfrentar solas la parte técnica de las obras, el Gobierno de la Ciudad de México dispondrá de un equipo de 60 arquitectas, arquitectos, ingenieras e ingenieros que acompañarán los proyectos desde la elaboración de cotizaciones hasta su ejecución.
Además, cada mercado tendrá una persona asesora técnica y apoyo administrativo para revisar que los trabajos se lleven a cabo correctamente y que el presupuesto se utilice conforme a las necesidades que hayan sido definidas por las y los comerciantes.
Brugada señaló que el propósito es que la inversión no se quede en decisiones tomadas desde las oficinas de gobierno, sino que se traduzca en mejoras concretas para los lugares donde miles de personas compran, venden y generan economía todos los días.

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