La presidenta madrileña distinguió a los mandatarios de Chile y Honduras durante los actos previos a la Cumbre Iberoamericana, en una nueva muestra de su afinidad con gobiernos conservadores.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aprovechó la concentración de líderes internacionales por la próxima Cumbre Iberoamericana para entregar la Medalla Internacional de Madrid a los presidentes de Chile, Juan Antonio Kast, y Honduras, Nasry Juan Asfura, ambos identificados con posiciones de extrema derecha.
La distinción, considerada la máxima condecoración que otorga el gobierno regional, volvió a funcionar como escaparate político para la dirigente del Partido Popular, quien ha convertido estos reconocimientos en una especie de vitrina para sus aliados ideológicos. Al parecer, para Ayuso la diplomacia también consiste en repartir medallas entre quienes comparten su visión política.
El lunes pasado, durante la ceremonia celebrada en la sede del gobierno madrileño, Ayuso entregó el reconocimiento a Kast y aprovechó su discurso para reivindicar la defensa de las democracias liberales y señalar a Cuba, Nicaragua y Venezuela como supuestos “enemigos de la libertad”. Una vez más, la mandataria española recurrió a su habitual discurso contra los gobiernos de izquierda, mientras reservó los elogios para dirigentes de su misma corriente política.

Sin embargo, la condecoración a Kast llega en un momento complicado para su administración. El mandatario chileno enfrenta una crisis de credibilidad después de la reducción de penas a 56 personas condenadas por delitos de pedofilia. Además, encuestas recientes citadas por la publicación señalan que más del 65 por ciento de la población reprueba su gestión, pese a que apenas lleva 200 días en el poder.
La lista de reconocidos por Ayuso también incluye al argentino Javier Milei, al presidente ucraniano Volodímir Zelenski y al opositor venezolano Edmundo González. Incluso concedió una distinción a Estados Unidos por el 250 aniversario de su independencia, en medio de las deportaciones masivas y las medidas represivas contra migrantes latinoamericanos impulsadas por Donald Trump.
Este miércoles está prevista la entrega de la misma medalla al hondureño Asfura. Así, mientras la Cumbre Iberoamericana busca reunir a los países de la región, Ayuso aprovecha la ocasión para dejar clara su propia agenda: convertir las distinciones de Madrid en reconocimientos para figuras afines, aunque sus gobiernos enfrenten cuestionamientos en sus propios países.

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