Un informe revela que Arizona se ha convertido en el principal proveedor de armas traficadas hacia México, intensificando la violencia en Sinaloa.
Arizona se ha establecido como el principal punto de origen de armas que se trafican desde Estados Unidos hacia México. Esta situación se ha agravado en Sinaloa, donde la lucha entre facciones del cártel de Sinaloa ha aumentado la violencia desde 2024.
Datos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) indican que en 2024, el 62 por ciento de las armas recuperadas en México y rastreadas hasta su compra reciente en Estados Unidos provenían de Arizona.
Las cifras son alarmantes. De los 15 códigos postales más activos en la venta de armas, 14 pertenecen a ciudades de Arizona. Esto señala que el estado no solo es un vendedor, sino también el principal suministrador a grupos criminales en México.
La ONG Stop US Arms to Mexico explica que el “tiempo al delito” es un indicador clave. Este término se refiere a la duración entre la compra de un arma en Estados Unidos y su recuperación en un crimen en México. Un arma comprada y recuperada en menos de un año tiene una alta probabilidad de haber sido adquirida para tráfico. Arizona ha superado a Texas en este aspecto, aumentando de un 17 por ciento en 2015 a un 62 por ciento en 2024.
Este informe, titulado “Corredores de violencia”, también establece un vínculo directo entre el tráfico de armas y la escalada en la violencia en Sinaloa. La detención de Ismael “Mayo” Zambada a mediados de 2024 desencadenó una ola de enfrentamientos y homicidios. La mayoría de las armas utilizadas en estos conflictos provienen de Estados Unidos, específicamente de Arizona.
Un caso representativo involucra un rifle Barrett calibre .50, adquirido en una feria de armas en Phoenix en diciembre de 2022. Este rifle fue recuperado el 24 de marzo de 2023 en Sinaloa, marcando una conexión clara entre la compra y el uso del arma en México. Ese mismo día, las autoridades encontraron otros armamentos y un camión blindado artesanal conocido como “El Monstruo”.
En 2025, el Ejército mexicano confiscó 140 rifles Barrett junto a otros 39 rifles de diferentes fabricantes. Aunque estas cifras son inquietantes, se estima que solo representan una fracción de las armas traficadas en un año.
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, advirtió que una de cada cinco armas decomisadas al crimen organizado en México proviene de Sinaloa. Entre el 1° de octubre de 2024 y el 15 de febrero de este año, las fuerzas federales incautaron 4,850 armas en esa región, representando el 20 por ciento del total en el país.
La situación plantea un urgente llamado a la regulación del mercado de armas de Estados Unidos. Para combatir la violencia en México, se necesita un control más estricto sobre la venta de armas. Es esencial actuar antes de que la violencia se vuelva aún más incontrolable. (Con información de La Jornada).


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