Fototeca Nacional cumple 50 años con falta de presupuesto y bodegas casi llenas

El archivo, que resguarda más de 1.2 millones de imágenes en Pachuca, enfrenta falta de espacio y presupuesto.

A 50 años de su fundación, la Fototeca Nacional resguarda más de 1.2 millones de imágenes de más de 2 mil 500 autores en el Exconvento de San Francisco, en Pachuca. Sus bóvedas ya superan el 80% de su capacidad, lo que dificulta recibir nuevos archivos. Entre sus piezas hay un retrato de Emiliano Zapata de 1915 y un daguerrotipo de 1845, el más antiguo del acervo. Un equipo de 38 especialistas trabaja para evitar que el paso del tiempo borre estas imágenes.

La institución nació en 1976, cuando el gobierno federal adquirió el Archivo Casasola, clave para documentar la Revolución Mexicana. Desde entonces ha sumado colecciones con obras de Tina Modotti, Nacho López, Hugo Brehme y Guillermo Kahlo. El edificio, con techos altos, luz moderada, humedad menor a 60% y temperatura cercana a los 18 grados, funciona como protector natural del papel y los negativos. El público puede conocer una muestra en el Museo de la Fotografía; para consultar el archivo se necesita permiso previo.

La digitalización comenzó en 1989, pero la tecnología cambia tan rápido que exige actualización constante. Juan Carlos Valdez Marín, director de la Fototeca, explicó que los archivos digitales se respaldan en varios servidores del país y advirtió que “una imagen que no esté en físico no existe”. Por eso recomendó ser selectivos con las fotos que se toman e imprimir las más valiosas. Se estima que en 2026 se tomarán cerca de 1.95 billones de fotografías en el mundo, muchas de las cuales podrían perderse si falla un teléfono o se pierde una cuenta.

La falta de recursos también ha reducido las actividades de difusión. El Encuentro de Fototecas, que se hacía varios días en Pachuca, se trasladó a la Ciudad de México, y los Jueves Fotográficos ahora son en línea. Valdez Marín reconoció que el gasto público debe atender prioridades como salud y educación, mientras que el fotoperiodista Pedro Valtierra pidió mayor responsabilidad de las autoridades y una política pública para los archivos fotográficos del país. La investigadora Rosa Casanova planteó ampliar la capacidad de la Fototeca sin perder las ventajas de su sede en Pachuca.

Además del espacio, el archivo enfrenta el reto de las imágenes creadas con Inteligencia Artificial, que obliga a documentar su origen para no confundirlas con fotografías reales. La fotógrafa Ana Casas, quien será reconocida en el Encuentro de Fototecas, señaló que el fotolibro es otra forma de conservar la memoria al convertir las imágenes en un relato. Para los especialistas, preservar la memoria visual no solo implica guardar fotos, sino mantener su contexto para que las futuras generaciones puedan entenderlas.

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