El pedido de facultades legislativas del Ejecutivo plantea revisar restricciones a actividades productivas dentro de zonas protegidas, lo que genera preocupación por el futuro de ecosistemas marinos como la Reserva Nacional de Paracas.
El gobierno de Perú, de Keiko Fujimori, reabrió la polémica sobre la protección ambiental con un borrador de facultades legislativas que propone revisar las restricciones para actividades productivas dentro de las Áreas Naturales Protegidas (ANP). La medida genera preocupación porque podría modificar las reglas que actualmente limitan actividades extractivas en zonas marinas como la Reserva Nacional de Paracas, en Ica.
El punto 2.5 del documento plantea “armonizar” las normas ambientales con el desarrollo productivo y revisar las restricciones impuestas a empresas dentro de las áreas protegidas. Para organizaciones ambientales, especialistas y pescadores artesanales, esta propuesta podría abrir la puerta a la pesca industrial en espacios que fueron creados precisamente para proteger los ecosistemas y los recursos de los que dependen las comunidades costeras.
La propuesta resulta aún más cuestionable porque en enero de 2026 la Corte Suprema ratificó la prohibición de la pesca industrial dentro de las Áreas Naturales Protegidas, al declarar infundada una demanda de la Sociedad Nacional de Pesquería. Pese a ese antecedente, el gobierno de Fujimori vuelve a poner sobre la mesa cambios que podrían debilitar las restricciones ambientales y favorecer actividades productivas de gran escala.
El riesgo aumenta por los efectos del Fenómeno de El Niño Costero 2026, que ya genera cambios en el mar y presiona a especies como la anchoveta. La versión final del pedido todavía debe ser presentada al Congreso, pero la intención del Ejecutivo ya encendió las alertas: en lugar de reforzar la protección de Paracas y otras reservas marinas, el gobierno de Keiko Fujimori plantea revisar sus límites en nombre del desarrollo productivo.

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