Irak detiene producción de crudo tras interrupciones en el estrecho de Ormuz

La declaración de fuerza mayor afecta la economía iraquí y agrava la falta de ingresos vitales por la crisis regional.

Irak declaró fuerza mayor en todos sus yacimientos petrolíferos, afectando a las compañías extranjeras. Esta decisión se debe a las operaciones militares en la región, que han interrumpido la navegación a través del estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio de petróleo global.

La carta del Ministerio de Petróleo, fechada el 17 de marzo, revela que la actividad militar ha obstaculizado gravemente el transporte marítimo. Alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo pasa por este estrecho, y las exportaciones iraquíes han sido casi completamente paralizadas. Esto ha llevado a que la capacidad de almacenamiento de crudo en el país alcance su límite.

Como resultado, los precios internacionales del petróleo han subido a niveles no vistos en casi cuatro años, en medio del conflicto en curso entre Estados Unidos, Israel e Irán. La carta indica que la petrolera estatal SOMO estaba lista para realizar envíos, pero los socios internacionales no pudieron asignar buques cisterna, lo que impidió las exportaciones.

Ante esta crisis, el Ministerio de Petróleo ordenó el cierre total de la producción en las zonas afectadas. El comunicado aclaró que esta decisión no generará compensación por parte del Gobierno. El ministro de Petróleo, Hayan Abdel-Ghani, informó que la producción en la Compañía Petrolera de Basora cayó drásticamente de 3.3 a 900 mil barriles diarios, y el crudo ahora solo se destina a refinerías locales.

Esta drástica reducción en la producción y exportación impactará severamente las finanzas de Irak, que dependen casi en su totalidad de las ventas de petróleo para el gasto público. La situación es crítica, ya que más del 90% de sus ingresos provienen de este sector.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha vuelto más complejo, al extenderse más allá de las fronteras iraníes. Este panorama se complica aún más con los recientes ataques israelíes en Líbano, generados en respuesta a acciones de grupos alineados con Irán. La tensión en la región continúa afectando tanto la economía como la estabilidad de Irak en el contexto actual.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *