Cinco embarcaciones petroleras fueron atacadas en el Golfo Pérsico en un solo día, en medio de la escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel. Tres de los ataques ocurrieron en el estratégico Estrecho de Ormuz y dos más en aguas de Irak, lo que obligó a suspender operaciones petroleras en varios puertos de la región.
Irán intensificó su ofensiva con ataques contra cinco buques petroleros en un solo día, tres de ellos cuando navegaban por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Otros dos petroleros fueron alcanzados dentro de aguas territoriales de Irak, lo que provocó incendios en las embarcaciones y dejó al menos un tripulante muerto, mientras decenas fueron evacuados.
Las autoridades iraquíes suspendieron las operaciones en terminales petroleras tras los ataques, mientras empresas de seguridad marítima reportaron que al menos 14 barcos han sido impactados en la zona desde el inicio del conflicto, a finales de febrero. La violencia también se extendió a infraestructura estratégica en la región, incluidos aeropuertos y depósitos de petróleo.
En medio de la guerra con Estados Unidos e Israel, Teherán advirtió que cualquier barco vinculado a sus adversarios será considerado “objetivo legítimo” y aseguró que está preparado para sostener un conflicto prolongado. El gobierno iraní incluso anticipó que el precio del petróleo podría escalar hasta los 200 dólares por barril, lo que tendría efectos graves para la economía mundial.


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