Teherán ahorcó a Erfan Shakourzadeh, activista y estudiante de 29 años, en medio del aumento de ejecuciones por motivos de seguridad nacional.
Irán ejecutó mediante ahorcamiento al activista y estudiante de ingeniería aeroespacial Erfan Shakourzadeh, de 29 años, acusado por el gobierno de Teherán de colaborar como espía para la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) y el servicio secreto israelí Mosad.
La agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria iraní, aseguró que Shakourzadeh mantenía “extensas comunicaciones con el enemigo” y que habría compartido información científica clasificada relacionada con proyectos satelitales del país. Según la versión oficial, el joven fue reclutado tras completar un formulario de cooperación con el Mosad y posteriormente intercambió datos personales, laborales y organizativos mediante correo electrónico.
De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, desde el inicio del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos han sido ejecutadas 21 personas y más de 4.000 han sido detenidas por motivos políticos o de seguridad nacional. Además, informes de ONG señalan que Irán registró en 2025 un total de 1.639 ejecuciones, la cifra más alta en más de tres décadas.
La ejecución ocurre horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara de “totalmente inaceptable” la respuesta iraní a una propuesta de paz estadounidense.

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