Por: Frank Alvarado
El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense al mando del Vaticano de la historia, ha vuelto a marcar la distancia con el presidente estadounidense, Donald Trump, al instar a respetar los derechos humanos de los migrantes, estar en contra del uso de la fuerza para traspasar fronteras y reunirse con María Corina Machado, opositora de Maduro que no fue considerada para tomar la presidencia del país venezolano.
“La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los paises utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas”, fueron las palabras que enunció el papa ante los miembros del cuerpo diplomatico en el Vaticano este 9 de enero.
Fue claro al decir que desde su visión el interés nacional no se compara con la dignidad humana, por lo que el derecho internacional humanitario no debe depender de una acción militar, pero “en cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete el estado de derecho, que es base de toda convivencia civil pacífica”, pronunció ante la audiencia.
Esto, una crítica diplomática, en la que no mencionó textualmente a EUA o al dirigente Donald Trump, con quien ha mantenido una relación cordial en apariencia pero con significativas diferencias políticas que ha mostrado en sus declaraciones desde sus primeros meses en el puesto.
León ha sido crítico de las acciones que ha desatado las políticas migratorias de Trump, son varias las veces que ha pedido una visión que trate con dignidad y respeto a los migrantes: “si las personas están en Estados Unidos ilegalmente, hay maneras de abordarlo. Hay tribunales, existe un sistema de justicia”, expresó en su momento el líder religioso. Incluso en noviembre, el papa mostró su respaldo a un grupo de obispos estadounidenses que condenaron la ofensiva migratoria instada por Trump.
“La Santa Sede defiende sistemáticamente la dignidad inalienable de cada persona. No se puede pasar por alto, por ejemplo, que cada migrante es una persona y, como tal, posee derechos inalienables que deben respetarse en todos los contextos. No todos los migrantes se desplazan por elección propia, sino que muchos se ven obligados a huir debido a la violencia, la persecución, los conflictos e incluso los efectos del cambio climático”, pronunció el papa en la audiencia de este año.
La Casa Blanca ha defendido en toda instancia sus políticas migratorias, como un compromiso en materia de seguridad nacional, pero no ha dedicado un mensaje específico hacia lo dicho por el pontífice, una autoridad con más de 1,300 millones de fieles en el mundo.
Al día siguiente de lo ocurrido en Venezuela, en donde Donald Trump ordenó una operación militar en la que se atacó a Caracas y se capturó al presidente Nicolás Maduro, el pontífice publicó en sus redes: “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país”.
“Válido para Venezuela tras los recientes acontecimientos. Renuevo mi llamamiento para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”, agudizó la autoridad papal, quien llamó a poner fin a la violencia y buscar soluciones cordiales, siempre mostrando una postura de acompañamiento espiritual.
Esta mañana el Vaticano, sin dar detalles, publicó imágenes del encuentro del papa León XIV con María Corina Machado, la venezolana opositora a Nicolás Maduro que ha mantenido una relación muy cercana con Estados Unidos, pero que fue descartada recientemente por Donald Trump para ocupar el lugar que dejó Maduro.

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