La ruptura política escala luego de acusaciones, proceso judicial y una confrontación que complica el panorama rumbo a las elecciones de 2027.
La dirigencia estatal de Morena en Baja California encendió las alertas rumbo a 2027 al considerar “inviable” una alianza con el Partido del Trabajo (PT), en medio del conflicto entre el exgobernador Jaime Bonilla y la actual mandataria Marina del Pilar Ávila Olmeda.
El vocero morenista Catalino Zavala aclaró que, aunque a nivel federal no hay fractura con el PT ni con el Partido Verde, las condiciones locales son distintas. Subrayó que los diferendos políticos y las posturas encontradas hacen “muy difícil” concretar una alianza, especialmente cuando uno de los actores ha manifestado su rechazo a ir con Morena.
La tensión se agravó luego de que Bonilla fuera vinculado a proceso por un contrato irregular relacionado con una planta fotovoltaica, lo que detonó una nueva ola de acusaciones. El exmandatario, hoy figura del PT en la entidad, arremetió contra la gobernadora, reiterando señalamientos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.

Tras su audiencia, Bonilla denunció que enfrenta una “persecución política” y aseguró que lo están “empapelando” como represalia. Además, lanzó nuevas advertencias mediáticas contra Ávila Olmeda, elevando el tono de una confrontación que lleva años y que ha incluido procesos legales contra exfuncionarios de su administración.
Desde Morena, Zavala reiteró el respaldo total a la gobernadora, destacando la fortaleza territorial del partido, con comités en todas las secciones y cerca de 400 mil militantes en el estado. No obstante, reconoció que el escenario electoral se complica ante la falta de acuerdos con sus antiguos aliados.
Finalmente, el dirigente llamó a los actores políticos a respetar los tiempos internos del partido y evitar adelantarse al proceso electoral, mientras Baja California se perfila como uno de los focos rojos rumbo a la renovación de gubernatura, alcaldías y Congreso local.

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