El senador republicano falleció a los 71 años tras una enfermedad “breve y repentina”. Fue una de las voces más influyentes del intervencionismo militar estadounidense y un firme defensor de Israel.
El senador republicano Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump y uno de los principales impulsores de la política exterior intervencionista de Estados Unidos, murió a los 71 años tras una “enfermedad breve y repentina”, informó su oficina. El legislador era considerado una de las figuras más influyentes del Senado en temas de seguridad, conflictos internacionales y apoyo militar a gobiernos aliados, especialmente Israel.
Durante más de dos décadas en el Senado, Graham respaldó algunas de las principales intervenciones militares de Washington. Votó a favor de la invasión de Irak en 2002, defendió la permanencia de tropas estadounidenses en Afganistán y promovió una política de confrontación contra Irán y Rusia. En los últimos meses trabajó de cerca con la administración de Trump para impulsar nuevas sanciones contra Moscú, además de mantener un estrecho respaldo al gobierno de Volodímir Zelenski en Ucrania.
Aunque en 2016 llegó a calificar a Donald Trump como una persona “no apta” para la presidencia, cambió de postura tras su llegada a la Casa Blanca y terminó convirtiéndose en uno de sus principales aliados políticos. Incluso después del asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, cuando afirmó que era momento de romper con Trump, poco después retomó su cercanía con el mandatario republicano y respaldó buena parte de su agenda.

El senador también fue uno de los defensores más firmes de Israel en el Congreso estadounidense. Su respaldo a las políticas del gobierno de Benjamin Netanyahu fue constante, al impulsar ayuda militar y sostener que la seguridad de Israel debía ser una prioridad para Washington. Tras conocerse su fallecimiento, el primer ministro israelí lo describió como “un gran amigo de Israel” y destacó su papel en el fortalecimiento de la alianza entre ambos países.
Además de su influencia en política exterior, Graham presidió comités clave del Senado y participó en la aprobación de reformas fiscales, nombramientos de jueces conservadores y propuestas migratorias. De acuerdo con la legislación de Carolina del Sur, el gobernador nombrará un reemplazo temporal mientras se organiza una elección especial para cubrir el escaño.
Con la muerte de Lindsey Graham, el Partido Republicano pierde a uno de sus operadores más influyentes en materia de política exterior, reconocido por sus posiciones de línea dura y por promover una mayor participación militar de Estados Unidos en conflictos internacionales.

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