El Informe señala la desaceleración en la reducción de la mortalidad infantil, pero advierte que millones de muertes siguen siendo prevenibles.
Un total de 4.9 millones de niñas y niños murieron antes de cumplir cinco años en 2024, de los cuales 2.3 millones eran recién nacidos, de acuerdo a estimaciones publicadas por Naciones Unidas. Un informe que destaca que la mortalidad infantil se ha reducido un 60%, más de la mitad desde el año 2000, cuando eran 10 millones las defunciones.
El reporte, elaborado por UNICEF, la Organización Mundial de la Salud y el Grupo Banco Mundial, subraya que muchas de estas muertes son prevenibles. Entre las principales causas figuran la malnutrición, las infecciones y las complicaciones durante el parto. Por primera vez, el estudio estimó que más de 100 mil infantes murieron directamente por malnutrición aguda grave.
Casi la mitad de las muertes de menores de cinco años ocurre en el primer mes de vida, lo que refleja rezagos en la atención neonatal. Las principales causas en este grupo son las complicaciones por parto prematuro, problemas durante el nacimiento e infecciones como la sepsis. Después de este periodo, enfermedades como la malaria, la diarrea y la neumonía se convierten en los factores más letales, especialmente en regiones con sistemas de salud limitados.
El informe también revela profundas desigualdades geográficas, ya que África subsahariana concentra el 58% de las muertes infantiles a nivel mundial. Los niños que viven en contextos de conflicto o crisis tienen casi tres veces más probabilidades de morir antes de los cinco años. Ante este panorama, organismos internacionales hicieron un llamado urgente a reforzar la inversión en salud materno infantil, nutrición y atención primaria, con el fin de evitar millones de muertes prevenibles en los próximos años.

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