Un operativo conjunto consiguió recuperar 192 iguanas verdes, resaltando la urgente necesidad de combatir el tráfico de vida silvestre en México.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) llevó a cabo un importante rescate en Oaxaca. Un total de 192 iguanas verdes, conocidas científicamente como Iguana iguana, fueron localizadas bajo condiciones alarmantes de posible tráfico ilegal. Este hallazgo se produjo en Matías Romero Avendaño el 4 de abril.

La historia comenzó cuando personal de la Base Naval informó sobre un autobús de pasajeros de la línea “Sur”. El vehículo, que venía de Coatzacoalcos, Veracruz, se encontraba parado en una terminal de Matías Romero. En la cajuela, los inspectores encontraron 15 cajas de cartón amontonadas.

Al inspeccionar las cajas, las autoridades confirmaron la presencia de las 192 iguanas. Desafortunadamente, 31 de los ejemplares ya estaban sin vida. Más de 161 iguanas estaban vivas y mostraban comportamientos de un animal recién capturado. Eran alertas, se movían con energía y no estaban habituadas al contacto humano.
Ante estos resultados, la Profepa decidió liberarlas de inmediato en un hábitat adecuado. Se escogió un ecosistema de selva baja caducifolia, ideal para su supervivencia. El proceso de liberación se llevó a cabo en colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Policía Estatal.
Respecto a los ejemplares fallecidos, Profepa optó por una disposición final responsable; los enterró controladamente para evitar riesgos sanitarios. Esta especie tiene un estatus de protección en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y se encuentra en el Apéndice II de CITES. Esto significa que su comercio internacional está regulado para evitar su extinción.
El tráfico ilegal de especies silvestres es una grave amenaza para la biodiversidad de Oaxaca. Esta actividad incluye la captura y transporte de animales sin autorización, afectando así sus poblaciones y su entorno natural. La Profepa se compromete a seguir trabajando con autoridades de distintos niveles de gobierno. El objetivo es fortalecer la inspección y vigilancia para proteger la vida silvestre.
Mariana Boy Tamborrell, procuradora de la Profepa, recordó la importancia de cuidar nuestra biodiversidad. “El tráfico ilegal no es solo un delito; es una amenaza directa a nuestros ecosistemas. Cada animal extraído representa una pérdida irreparable”, enfatizó.
Por último, la Procuraduría hace un llamado a la ciudadanía. Se invita a denunciar cualquier actividad que dañe a las especies y su hábitat. El trabajo conjunto es clave para frenar esta problemática que afecta a nuestro entorno natural.


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