El exgobernador de Quintana Roo dejó el CEFEREPSI de Morelos luego de obtener el beneficio de prisión domiciliaria, aunque aún enfrenta una causa federal relacionada con presuntas operaciones irregulares por miles de millones de pesos.
Después de permanecer nueve años privado de la libertad, el exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, abandonó el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (CEFEREPSI), en Morelos, para continuar bajo arresto domiciliario mientras enfrenta el proceso judicial por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, conocido como lavado de dinero.
El exmandatario priista fue trasladado a un inmueble en el Estado de México, donde permanecerá bajo vigilancia permanente mediante un brazalete electrónico, como parte de las medidas cautelares autorizadas por un juez federal. El cambio de prisión preventiva a resguardo domiciliario había sido concedido desde años atrás, condicionado al pago de una garantía económica y a la acreditación de un domicilio fijo.
La salida de Borge ocurre semanas después de que fuera absuelto del delito de delincuencia organizada, una resolución que fortaleció su situación jurídica. Sin embargo, el exgobernador aún deberá responder ante la justicia por las acusaciones relacionadas con presuntas operaciones financieras irregulares vinculadas a la venta de 25 inmuebles, cuyo valor comercial fue estimado en alrededor de 5 mil millones de pesos.

Las investigaciones de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y posteriormente de la Fiscalía General de la República (FGR) sostienen que durante su administración se habrían realizado maniobras para transferir predios de la reserva territorial de Quintana Roo a precios inferiores a los del mercado, presuntamente beneficiando a particulares y empresas vinculadas con prestanombres.
De acuerdo con las indagatorias, estas operaciones habrían provocado un daño al erario superior a 900 millones de pesos, convirtiendo el caso de Roberto Borge en uno de los expedientes de presunta corrupción más emblemáticos entre exgobernadores mexicanos. Aunque varias acusaciones estatales fueron desestimadas con el paso de los años, el proceso por lavado de dinero continúa abierto y será enfrentado desde prisión domiciliaria.
Borge, quien gobernó Quintana Roo entre 2011 y 2016, fue detenido en Panamá en junio de 2017 y extraditado a México en enero de 2018. Desde entonces se convirtió en uno de los principales símbolos de los procesos judiciales emprendidos contra exfuncionarios señalados por presuntos actos de corrupción y desvío de recursos públicos.

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