La presidenta rechaza liberar al asesino confeso y subraya que el magnicidio de Colosio no puede tratarse como un caso ordinario.
La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta es un “asunto de Estado”, por lo que descartó de manera tajante cualquier posibilidad de otorgar un indulto a Mario Aburto Martínez, autor confeso del crimen ocurrido hace 32 años.
Desde Palacio Nacional, la mandataria respondió a la petición del senador Luis Donaldo Colosio Riojas, quien planteó la posibilidad de conceder el indulto. Sheinbaum fue enfática: “No es un asunto de indulto de una presidenta, es un candidato presidencial asesinado”, subrayando la gravedad histórica y política del caso.
La titular del Ejecutivo explicó que, por las circunstancias en que ocurrió el magnicidio, este debe entenderse como un tema de interés nacional que trasciende decisiones individuales. Reiteró que su gobierno mantendrá siempre una postura de respeto y solidaridad con las víctimas, especialmente ante hechos de tal magnitud.

En ese sentido, Sheinbaum expresó empatía hacia Colosio Riojas, recordando la tragedia personal que vivió tras la muerte de su padre y posteriormente de su madre. “Siempre habrá una solidaridad humana”, afirmó, al tiempo que insistió en que la justicia no puede relativizarse en casos de esta naturaleza.
Además, la presidenta lanzó un comentario crítico al señalar como “curioso” que el legislador, representante de Nuevo León, tenga aspiraciones políticas en otra entidad, en referencia a su posible interés por gobernar Sonora.
El posicionamiento de Sheinbaum reaviva el debate sobre uno de los episodios más emblemáticos de la historia política reciente de México, dejando claro que el caso Colosio permanece como una herida abierta y un tema de Estado.

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