A dos semanas de que se denunció públicamente el problema, los taxis pirata continúan captando pasajeros en los aeropuertos de Monterrey y Guadalajara, incluso en zonas donde hay presencia de la Guardia Nacional, sin que las medidas de vigilancia hayan logrado frenar su operación.
Pese a que la presencia de taxis pirata en los aeropuertos de Monterrey y Guadalajara fue denunciada desde hace dos semanas, el problema persiste. En la Terminal A de Monterrey, operadores irregulares siguen ofreciendo traslados a los viajeros, incluso cerca de las oficinas de la Guardia Nacional, lo que evidencia que las denuncias no han sido suficientes para detener esta actividad.
En el Aeropuerto Internacional de Monterrey se ha vuelto a documentar la presencia de personas que ofrecen transporte sin identificaciones visibles que acrediten su autorización. Algunos vehículos portan placas de entidades como Tlaxcala y Durango, mientras operadores concesionados advierten que la captación irregular de pasajeros continúa sin una intervención efectiva que la frene.
La persistencia de estas prácticas preocupa por los riesgos para los usuarios de ambas terminales, que durante 2025 movilizaron alrededor de 34.6 millones de pasajeros en conjunto. Entre los peligros señalados están los cobros excesivos, el robo de equipaje y las dificultades para identificar al conductor y exigir responsabilidades. Un caso previamente denunciado involucró a pasajeros a quienes un operador habría exigido cerca de 3 mil 200 pesos, mientras sus maletas permanecían en la cajuela.
Ante la falta de una solución visible, el llamado se dirige nuevamente a la Guardia Nacional, las autoridades aeroportuarias y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que expliquen por qué estos servicios siguen operando pese a las denuncias y la vigilancia existente. Mientras los transportistas autorizados deben cumplir requisitos y supervisiones, los operadores irregulares continúan a la vista de los pasajeros, sin que hasta ahora se haya frenado el problema.
A cinco días de que se documentó la problemática, los vehículos irregulares continúan captando pasajeros en Monterrey y Guadalajara, por lo que operadores autorizados exigen acciones concretas de las autoridades.
Los taxis pirata continúan operando al 5 de octubre en los aeropuertos de Monterrey y Guadalajara, pese a la presencia de la Guardia Nacional y a que la problemática ya fue exhibida públicamente. Conductores siguen ofreciendo traslados directamente a pasajeros en las inmediaciones de las terminales, sin que resulte claro qué autoridad está impidiendo su operación.
En el Aeropuerto Internacional de Monterrey, se ha documentado a personas ofreciendo estos servicios en la Terminal A, incluso a unos 100 metros de las oficinas de la Guardia Nacional. Algunos vehículos carecen de identificaciones visibles como transporte autorizado y portan placas de entidades como Tlaxcala y Durango. Trabajadores de empresas concesionadas han señalado que estos operadores continúan captando clientes sin una intervención visible.
La situación representa un riesgo para miles de pasajeros. Durante 2025, los aeropuertos de Guadalajara y Monterrey movilizaron alrededor de 34.6 millones de personas, por lo que la falta de controles efectivos sobre quién ofrece transporte en las terminales deja a turistas, familias, adultos mayores y viajeros que llegan de noche en una posición de vulnerabilidad. Entre los riesgos señalados están cobros excesivos, robo de equipaje y dificultades para identificar al conductor o exigir responsabilidades.
Un caso documentado exhibió precisamente este problema: pasajeros que abordaron uno de estos vehículos denunciaron que el conductor terminó exigiéndoles alrededor de 3 mil 200 pesos, mientras sus maletas permanecían en la cajuela y el operador conocía su dirección exacta. En Guadalajara, el director del Grupo Aeroportuario del Pacífico también alertó sobre prestadores irregulares y recomendó utilizar exclusivamente taxis oficiales o plataformas autorizadas.
Por ello, el llamado es a la Guardia Nacional, autoridades aeroportuarias, SICT y demás dependencias responsables de la vigilancia para que revisen cómo estos vehículos continúan captando pasajeros dentro o en las inmediaciones de las terminales. El reclamo de los transportistas autorizados no es por mayor presencia de seguridad, sino por que la vigilancia se traduzca en controles efectivos y se garantice que los usuarios tengan acceso únicamente a servicios identificados y regulados.
La pregunta permanece sobre la mesa: ¿quién está permitiendo que los taxis pirata sigan operando frente a puntos de vigilancia federal? Mientras las unidades autorizadas cumplen requisitos y controles, los servicios irregulares continúan a la vista de los pasajeros, por lo que las autoridades tienen pendiente dar una respuesta y actuar.
La presencia de vehículos que captan pasajeros sin autorización plantea dudas sobre los mecanismos de identificación, vigilancia y control en las zonas de ascenso de las terminales.
Los aeropuertos de Guadalajara y Monterrey concentran millones de pasajeros cada año y, con ello, una alta demanda de transporte terrestre. En este contexto, también se registra la presencia de vehículos que ofrecen traslados sin que los usuarios puedan comprobar fácilmente si cuentan con autorización, quién es el conductor, qué seguro tienen o bajo qué condiciones operan.
El 11 de marzo de 2026, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que Uber no cuenta con autorización para prestar servicios dentro del polígono del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y otros aeropuertos. La dependencia señaló que una suspensión judicial relacionada con operativos no representa una autorización para prestar el servicio y recomendó utilizar transporte autorizado.
En este contexto, uno de los puntos de atención son los mecanismos de acceso y vigilancia dentro de las terminales. La Guardia Nacional participa en tareas de seguridad y vigilancia aeroportuaria, por lo que entre los aspectos a revisar se encuentra la forma en que vehículos no autorizados ingresan a determinadas zonas, permanecen en ellas y tienen contacto con pasajeros.
Una experiencia con un taxi pirata
Personas que utilizaron uno de estos servicios relataron que, después de llegar al aeropuerto, olvidaron comprar un boleto de taxi autorizado y aceptaron el servicio de uno de los vehículos que ofrecen transporte en las inmediaciones de la terminal. Aunque observaron a elementos de la Guardia Nacional cerca de los conductores, decidieron abordar para evitar una espera prolongada.
Durante el trayecto, según su relato, el conductor les informó inicialmente que el cobro sería mediante taxímetro. Sin embargo, al llegar cerca de su destino les exigió alrededor de 3 mil 200 pesos. Las personas señalaron que sus maletas permanecían en la cajuela y que las puertas estaban cerradas, por lo que finalmente realizaron el pago con tarjeta.
También explicaron que habían proporcionado al conductor su dirección exacta, situación que incrementó su preocupación. Su experiencia pone nuevamente en el centro la forma en que estos vehículos captan pasajeros dentro o en las inmediaciones de las terminales.
Millones de pasajeros y transporte irregular
En 2025, los aeropuertos de Guadalajara y Monterrey registraron aproximadamente 34.6 millones de pasajeros: 18.8 millones en Guadalajara y 15.8 millones en Monterrey, de acuerdo con las cifras preliminares de la ficha informativa consultada. Para el Mundial de 2026, la Secretaría de Turismo reportó 7.8 millones de viajeros nacionales e internacionales en las tres ciudades sede.
Uno de los principales puntos de atención para los pasajeros es la falta de información verificable cuando se aborda un servicio irregular. En estos casos puede resultar difícil conocer la identidad del conductor, comprobar que el vehículo cuenta con el seguro correspondiente, verificar sus condiciones de operación o reconstruir el recorrido en caso de un incidente.
En el Aeropuerto Internacional de Monterrey, por ejemplo, hombres ofrecen a gritos servicios de taxis pirata en la Terminal A, incluso a unos 100 metros de las oficinas de la Guardia Nacional. Durante recorridos no se observó intervención de la autoridad. Los vehículos no cuentan con logotipos que los identifiquen como taxis autorizados y algunos portan placas de estados como Tlaxcala y Durango.
Trabajadores de empresas autorizadas señalaron que la Guardia Nacional no interviene contra estos vehículos.
Los puntos de control
Entre los pasajeros que pueden enfrentar mayores dificultades para verificar estos servicios se encuentran turistas extranjeros, mujeres que viajan solas, adultos mayores, familias con menores y personas que llegan durante la noche. Entre los riesgos asociados a este tipo de transporte se encuentran robos, agresiones, acoso, delitos sexuales, cobros abusivos, accidentes y dificultades para determinar responsabilidades.
Entre las medidas planteadas para reducir estos riesgos se encuentran reforzar la vigilancia en puertas de llegada, bahías y zonas de ascenso, establecer padrones verificables de vehículos y conductores autorizados, colocar identificaciones visibles y habilitar mecanismos digitales que permitan al pasajero comprobar la autorización del servicio antes de abordarlo.
El punto central es identificar quién puede recoger pasajeros, dónde puede hacerlo y bajo qué controles. Contar con información verificable sobre el conductor, el vehículo, el seguro y el recorrido permitiría establecer con mayor claridad quién presta cada servicio y qué autoridad corresponde a su supervisión.
Al final, la pregunta es simple: ¿de qué sirven los controles si los taxis pirata operan prácticamente frente a la Guardia Nacional? La presencia de estos vehículos evidencia que la vigilancia no está funcionando como debería. Mientras los pasajeros quedan expuestos a cobros abusivos y otros riesgos, los servicios irregulares siguen operando con aparente facilidad dentro de los aeropuertos.
El presidente Abelardo de la Espriella activa un mecanismo constitucional para crear el Fondo Milagro y reconstruir el país tras el terremoto de magnitud 7.4.
El mandatario colombiano tomó una decisión histórica este miércoles. Anunció el uso de la emergencia económica, una herramienta que otorga la Constitución para enfrentar crisis de gran magnitud. Con ella espera agilizar la respuesta ante la tragedia que golpeó al país.
La medida permitirá crear el Fondo Milagro, un mecanismo especial para canalizar recursos. Ahí llegarán aportes nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción. El dinero se enfocará en hospitales, escuelas, viviendas, carreteras y aeropuertos dañados.
“Se trata, sin duda, de una enorme tragedia”, afirmó De la Espriella durante su intervención. El presidente explicó que el gobierno concentra sus esfuerzos en dos frentes. Primero atiende a los heridos y después reconstruye las zonas más golpeadas.
Las cifras de daños revelan la magnitud del desastre. El terremoto afectó 53.526 viviendas y provocó el colapso de 140 edificios. También dejó daños en 1.819 instituciones educativas, 631 centros comunitarios y 179 centros de salud.
La infraestructura de transporte también sufrió golpes severos. Un puente peatonal quedó totalmente destruido, mientras otros 20 puentes vehiculares resultaron dañados. Además, 203 tramos de carretera, 44 sistemas de agua potable y cinco aeropuertos presentan afectaciones.
El gobierno descartó por ahora subir impuestos para financiar la reconstrucción. En cambio, buscará créditos internacionales, entre ellos uno cercano a 450 millones de dólares con el Banco Mundial. La emergencia económica tendrá una duración aproximada de doce meses.
La industria aeroportuaria europea advirtió que sin acciones inmediatas, el continente podría enfrentar una escasez de combustible para aviones en pocas semanas, con efectos directos en la economía, el turismo y la conectividad aérea.
El sistema aéreo europeo enfrentó una amenaza que podría alterar la movilidad del continente previo al verano. La industria aeroportuaria emitió una advertencia si no se restablece el flujo en el estrecho de Ormuz, puesto que el suministro de combustible para aviones podría entrar en una crisis en cuestión en semanas y millones de personas se preparan para viajar.
La preocupación fue expuesta ante la Comisión Europea por el organismo que reúne a cientos de aeropuertos del continente, alertando que el impacto no se limitaría a vuelos cancelados o retrasos. El problema apunta a una serie de afectaciones económicas que van desde el comercio hasta el turismo, derivado por el encarecimiento del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
Actualmente, no existe un monitoreo integral del combustible disponible ni una estrategia clara para enfrentar una eventual escasez. Ante ello, han pedido a las autoridades europeas intervenir con urgencia, identificar fuentes alternas de abastecimiento y evaluar los niveles de reservas.
Por otro lado, este golpe ya ha cobrado sentido en los costos, semanas recientes, el precio del combustible para aviones se disparó a niveles que duplican su valor previo, lo que tensó las finanzas de aerolíneas y operadores. La industria ha propuesto reducir temporalmente ciertas restricciones a la importación poniendo en juego el sistema que sostiene millones de empleos y buena parte de la economía europea.
Las aerolíneas y viajeros enfrentan dificultades por el cierre del gobierno federal, que causa recortes de vuelos en varios aeropuertos del país.
Este sábado, las aerolíneas y los viajeros en Estados Unidos enfrentaron su segundo día de cancelaciones de vuelos. El cierre del gobierno federal está causando estragos en el transporte aéreo.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó a las aerolíneas que redujeran 4% de sus vuelos en 40 aeropuertos importantes. Este recorte aumentará a 6% el martes y a 10% el 14 de noviembre.
Desde que comenzaron los recortes el viernes a las 6 a.m. (hora del este), se han cancelado unos 700 vuelos de las principales aerolíneas. Esto incluye a American Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y United Airlines. Aunque las aerolíneas cancelaron menos vuelos el sábado que el viernes, todavía hay un gran impacto en los viajeros.
El cierre del gobierno, que lleva 39 días, ha obligado a 13 mil controladores aéreos y 50 mil agentes de seguridad a trabajar sin sueldo. Esta situación ha llevado a un aumento en el absentismo laboral. Muchos de ellos se enteraron que no recibirán pago por un segundo período de pago esta semana.
El gobierno de Donald Trump ha presionado a los demócratas del Congreso para que acepten un plan republicano que permitiría reabrir el gobierno. Por su parte, los demócratas sostienen que los republicanos son responsables del cierre por negarse a negociar.
El secretario de Transporte de EUA, Sean Duffy, advirtió que podría ser necesario reducir hasta 20% el tráfico aéreo si la situación no mejora. Esto se debe a que muchos controladores continúan faltando a su trabajo. El viernes, las ausencias de controladores aéreos obligaron a la FAA a retrasar cientos de vuelos en aeropuertos importantes, como Atlanta y San Francisco. Más de 5,600 vuelos experimentaron retrasos ese día.
Los viajeros siguen a la espera de que se resuelva este conflicto y el transporte aéreo regrese a la normalidad.
El Gobierno de México, junto con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), planea construir cinco nuevos aeropuertos en varias regiones del país. Las terminales se ubicarán en Baja California, Guanajuato, Jalisco y Quintana Roo.
Carlos Manuel Merino Campos, director general de ASA, detalló que dos de las terminales estarán en San Miguel de Allende y Ensenada. Estas ubicaciones buscan aprovechar la demanda potencial de viajeros hacia destinos de ciudad y playa.
Merino Campos comentó que en Ensenada hay interés por parte del gobierno estatal, municipal y un grupo de empresarios para impulsar el desarrollo regional. En Guanajuato, el gobierno estatal ha solicitado formalmente la construcción de un aeropuerto cerca de San Miguel de Allende, reconociendo su potencial turístico.
En Jalisco, se planean dos aeropuertos. Uno se ubicará en la zona de Costa Alegre, enfocado en el turismo, y el otro en Lagos de Moreno, con un enfoque logístico.
El director de ASA explicó que construir y poner en marcha un aeropuerto lleva tiempo. Se deben realizar estudios de viabilidad y evaluar las inversiones necesarias.
El otro aeropuerto en planeación se ubicará en Quintana Roo, con dos opciones: la zona continental de Isla Mujeres o el norte del estado. Merino destacó que algunos estudios de viabilidad ya se han realizado y que se requerirán terrenos de 500 por mil hectáreas para cada proyecto.
El funcionario subrayó que estos planes son a largo plazo e incluyen la expansión futura de los aeropuertos, lo que representa una gran oportunidad para el desarrollo económico del país.
Desde el AIFA, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió la primera de 20 aeronaves Embraer que conformarán la nueva flota de Mexicana de Aviación, la aerolínea estatal rescatada por la Cuarta Transformación y operada por la Secretaría de la Defensa Nacional.
Sheinbaum destacó que esta aerolínea no solo busca conectividad y cobertura aérea, sino también garantizar soberanía logística en casos de emergencia, distribución de medicinas y apoyo en desastres naturales. “Mexicana es una declaración de principios: volar alto con justicia, integración nacional y orgullo”, dijo.
El proyecto busca cubrir rutas no atendidas por aerolíneas comerciales, hacer el transporte aéreo más accesible y fortalecer la capacidad del Estado ante emergencias.
El primer avión entregado es un Embraer E-190 con capacidad para 132 pasajeros y una eficiencia de combustible 30% mayor. Las 20 aeronaves serán entregadas entre este año y el próximo.
Desde el mes de enero hasta mayo se registró un crecimiento de 41.8% en la atención de pasajeros en los 19 aeropuertos de la Red de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).
El porcentaje es equivalente a un millón 512 mil 748 personas, frente al millón 67 mil 145 usuarios que recibieron atención en igual periodo de 2021.
En los mismos 5meses de5l 2022, en 19 terminales de la #RedASAse realizaron 54 mil 919 operaciones aéreas, 6.7% más que en igual periodo de 2021, cuando contabilizaron 51 mil 465. 10 terminales operadas y administradas por ASA registraron incremento porcentual en este rubro 3/5
En total, se realizaron 54 mil 919 operaciones aéreas, 6.7% más que en los primeros cinco meses del año pasado cuando fueron contabilizadas 51 mil 465.
La carga aérea movilizada en la Red Aeroportuaria de ASA sumó un total de 4 millones 889 mil 756 kilogramos.
Lo que significó un crecimiento de 267.9% respecto del millón 329 mil 30 kilos del periodo enero-mayo de 2021.