En medio de un bloqueo presupuestal, el presidente Trump ordena el envío de agentes de inmigración a los aeropuertos para mejorar la seguridad y contrarrestar la congestión.
Desde este lunes, agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) se despliegan en los aeropuertos de Estados Unidos. Este movimiento responde a la creciente congestión en las terminales, agravada por un bloqueo presupuestal en el Congreso.
El presidente Donald Trump anunció la medida a través de redes sociales. Tom Homan, responsable de asuntos fronterizos, confirmó que estos agentes serán trasladados de otras funciones, aunque no realizarán tareas para las cuales no están capacitados. Homan dejó claro que no supervisarán equipos como máquinas de rayos X, ya que carecen de la formación necesaria.
Los agentes de ICE ayudarán en tareas de seguridad, como monitorear las salidas. Un plan para su implementación se formaliza hoy, según Homan.
Desde el 14 de febrero, el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) permanece congelado debido a disputas entre demócratas y republicanos. Como consecuencia, el servicio de seguridad en los aeropuertos se ha visto afectado. Más de 300 empleados han renunciado y las ausencias no programadas han aumentado considerablemente.
Muchos agentes han buscado trabajos adicionales o recurrido a donaciones. Varios aeropuertos organizan colectas de tarjetas de regalo y despensas para apoyar al personal de la TSA en esta crisis.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que la situación podría empeorar en los próximos días, lo que aumentaría la presión sobre el Congreso para resolver el bloqueo.
Los demócratas rechazan cualquier nuevo financiamiento para el DHS mientras no se implementen cambios en las prácticas del ICE. Exigen una reducción de patrullajes, la prohibición de usar mascarillas y que los agentes obtengan órdenes judiciales antes de ingresar a propiedades privadas. Esta controversia continúa generando un intenso debate sobre la seguridad y la inmigración en el país.

