Los anfitriones dominaron el juego y tuvieron 60% de posesión, pero sus fallas en la definición les impidieron vencer a Bosnia y Herzegovina.
Canadá no pudo aprovechar su condición de anfitrión y debutó con un empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina en la primera jornada del Grupo B del Mundial 2026. Pese a dominar gran parte del encuentro disputado en Toronto,el conjunto dirigido por Jesse Marsch volvió a exhibir un nivel bajo del promedio y dejó escapar varias oportunidades de conseguir su primera victoria en una Copa del Mundo.
Bosnia se adelantó con el primer gol al minuto 20 gracias a Jovo Lukic, quien aprovechó una prolongación de Sead Kolasinac tras un tiro de esquina para marcar el 1-0. El gol evidenció una de las principales fallas de Canadá en el encuentro, ya que los europeos generaron peligro a través de jugadas a balón parado y lograron capitalizar una de sus pocas llegadas.
Durante gran parte del partido, Canadá controló la posesión del balón, teniendo una posesión del 60%, pero volvió a carecer de contundencia en el último tercio de la cancha, por ejemplo, Jonathan David desperdició una clara oportunidad en la primera mitad y los locales encontraron repetidamente una sólida resistencia defensiva de Bosnia.
La insistencia canadiense tuvo recompensa hasta el minuto 79, cuando Cyle Larin empató el marcador con una definición dentro del área tras una asistencia de Promise David. Aunque el empate evitó una derrota en casa, el resultado dejó sensaciones encontradas para Canadá, ya que no logró iniciar el Mundial, del que es sede, con un triunfo ante su afición.
El presidente de la Federación Palestina de fútbol, Jibril Rajoub, denunció que no pudo obtener visado para ninguno de los dos países anfitriones. El dirigente palestino asegura que Israel presionó para que le negaran el ingreso.
Jibril Rajoub llegó a Ciudad de México para la ceremonia inaugural del Mundial 2026, pero no podrá cruzar la frontera hacia Estados Unidos ni entrar a Canadá. El presidente de la Federación Palestina de Fútbol denunció este viernes que ambos países le negaron el visado, pese a que solicitó el trámite en Amán.
“No me concedieron el visado para Estados Unidos después de que lo solicitara en Amán. Su comportamiento es ridículo”, declaró Rajoub en entrevista telefónica con la agencia AFP. El dirigente también aseguró, sin presentar pruebas, que “los israelíes” habían “presionado” para impedirle el ingreso. “Algunos sectores no quieren que critiquemos a Israel”, afirmó.
Por ahora, Rajoub permanece en México. Planea asistir al partido de Túnez contra Suecia, el 14 de junio en Monterrey, antes de regresar a los Territorios Palestinos.
El caso de Rajoub no es el único. La política migratoria del gobierno de Donald Trump ha generado problemas de ingreso a Estados Unidos para varias personas vinculadas al Mundial. El árbitro somalí Omar Artan fue rechazado en la frontera pese a contar con un visado en regla. Las autoridades también negaron la entrada a miembros del cuerpo técnico de la selección de Irán y a aficionados de Senegal y Costa de Marfil. Por su parte, Canadá impidió el ingreso del futbolista ghanés Thomas Partey, quien enfrentará un juicio en Gran Bretaña por cargos de violación y agresión sexual.
Ante estas situaciones, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, calificó de “lamentable” el caso del árbitro somalí, aunque aclaró que el organismo no tiene control sobre los visados de entrada al Mundial.
La relación entre Rajoub y la FIFA ya tenía antecedentes de tensión. En abril, el dirigente palestino asistió al congreso de la FIFA en Vancouver y se negó a posar en una foto grupal junto a un representante de la federación israelí, aun cuando Infantino lo invitó a hacerlo.
A eso se suma una disputa legal en curso. La Federación Palestina presentó un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) contra la decisión de la FIFA de no sancionar a Israel. El conflicto gira en torno a la participación de clubes ubicados en Cisjordania ocupada en competiciones de la federación israelí. Según el derecho internacional, las colonias israelíes en ese territorio son ilegales desde 1967. En 2024, expertos de la ONU identificaron al menos ocho clubes asentados en esas colonias y exigieron a la FIFA actuar frente a esa situación.
Activistas desplegaron una pancarta gigante cerca de una autopista de Toronto para exigir la expulsión de Israel de la FIFA. La acción ocurrió horas antes del primer partido de Canadá en el Mundial 2026.
El viernes, un grupo de manifestantes tomó las calles de Toronto con un mensaje directo: la FIFA debe expulsar a Israel de sus competencias. Lo hicieron de forma contundente. Subieron a un terraplén junto a la autopista Gardiner y desplegaron una pancarta roja enorme, visible para miles de conductores.
La acción ocurrió horas antes del partido inaugural de Canadá frente a Bosnia y Herzegovina en el estadio de Toronto.
Varios de los manifestantes vestían camisetas con el lema “Judíos por una Palestina libre”. Además de la pancarta, el grupo exigió la liberación del médico palestino Hussam Abu Safiya. El ejército israelí lo capturó en Gaza a finales de 2024.
Faisal Ibrahim, portavoz de los activistas, fue categórico. “La FIFA no solo hace la vista gorda, sino que retransmite partidos de la asociación israelí en territorios ocupados”, dijo a Reuters. “Eso la convierte en cómplice“.
En marzo, la FIFA decidió no actuar contra los clubes israelíes acusados de jugar en territorio palestino. El organismo citó el estatus legal no resuelto de Cisjordania para justificar su inacción.
Por su parte, la guerra de Israel en Gaza ha dejado decenas de miles de muertos y una crisis de hambre profunda. Académicos y la ONU han evaluado posibles actos de genocidio. Israel rechaza esas acusaciones. El gobierno israelí sostiene que actúa en legítima defensa tras el ataque de Hamas en octubre de 2023, que dejó 1.200 muertos y más de 250 rehenes.
Expertos de la ONU ya pidieron a la FIFA y a la UEFA que suspendan a Israel del fútbol internacional. Por ahora, ninguna de las dos organizaciones ha tomado medidas. (Con información de Reuters).
La negativa de la visa canadiense impidió que el seleccionado ghanés viajara para disputar su debut mundialista, en medio de señalamientos por un caso de presunta violación.
La selección de Ghana sufrió un duro revés de cara a su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026, luego de que el gobierno de Canadá rechazara la solicitud de visa del mediocampista Thomas Partey, quien no podrá disputar el encuentro ante Panamá programado para el próximo 17 de junio.
A través de un comunicado, la FIFA confirmó que el futbolista ghanés no tiene autorización para ingresar a territorio canadiense, por lo que permanecerá en la concentración de su selección en Boston, Estados Unidos. La decisión impide que una de las principales figuras del conjunto africano participe en el primer compromiso mundialista de su país.
“Thomas Partey no podrá viajar desde la concentración de la selección de Ghana en Boston a Canadá para disputar su primer partido contra Panamá, ya que su solicitud de visa fue denegada por el gobierno canadiense”, señaló el organismo rector del futbol internacional.
La ausencia del mediocampista representa una baja sensible para Ghana, que buscará sumar sus primeros puntos en el torneo frente a una selección panameña que llega con altas expectativas. Partey ha sido una pieza clave en el esquema del combinado africano durante los últimos años, por lo que su ausencia podría influir en el desempeño del equipo en la fase de grupos.
Aunque las autoridades canadienses no detallaron oficialmente los motivos de la negativa, el caso ha generado atención internacional debido a que el futbolista ha estado relacionado con acusaciones por una presunta violación, situación que ha provocado controversia en distintos ámbitos deportivos y políticos.
La decisión ocurre en el contexto del Mundial 2026, torneo organizado de manera conjunta por Canadá, Estados Unidos y México, donde los países anfitriones mantienen controles migratorios independientes para el ingreso de jugadores, aficionados y personal acreditado.
Canadá presentó una iniciativa para restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales y reforzar la regulación de herramientas de inteligencia artificial mediante una nuevo organismo de supervisión digital.
El gobierno de Canadá dio a conocer un proyecto de ley enfocado en fortalecer la seguridad digital, el cual contempla impedir que los menores de 16 años utilicen redes sociales, salvo en aquellas plataformas que acrediten medidas especiales de protección para adolescentes.
La propuesta fue presentada ante el Parlamento y forma parte de una estrategia más amplia para reducir los riesgos que enfrentan niños y jóvenes en internet. Además de las restricciones a las redes sociales, la iniciativa busca establecer mayores controles sobre el desarrollo y funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial.
Entre las medidas planteadas destaca la creación de una autoridad reguladora digital encargada de definir estándares de seguridad para plataformas tecnológicas y chatbots impulsados por IA, con el objetivo de garantizar un entorno digital más seguro para los usuarios.
El debate surge en un contexto de reciente preocupación por el impacto de las tecnologías digitales. Recientemente, familiares de víctimas de un tiroteo masivo en Canadá emprendieron acciones legales contra OpenAI, al considerar que la empresa no alertó a las autoridades pese a supuestas señales detectadas en conversaciones sostenidas por el presunto atacante.
La iniciativa canadiense se suma a una tendencia internacional, donde Australia ya aplicó restricciones similares para menores de 16 años, mientras que Francia, Dinamarca, Polonia y Grecia analizan y preparan medidas para reforzar el acceso de los menores a las redes sociales.
De aprobarse, la legislación canadiense podría tardar aproximadamente de un año en entrar en vigor y requeriría alrededor de 18 meses adicionales para poner en marcha el nuvo organismo regulador.
El presidente estadounidense afirmó que no sabe si renovará el acuerdo comercial con México y Canadá, pese a que ambos países son sus principales socios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la tensión comercial en Norteamérica al declarar: “No sé si lo voy a renovar”, esto sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una amenaza que no es nueva, pero que vuelve a mostrar su cambio de discurso y desvaríos.
“Después de seis años (el TMEC) se presenta para su renovación. No sé si lo voy a renovar porque, para ser sincero con ustedes, a Estados Unidos le va mucho mejor. Miren, no necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que nosotros tenemos”, afirmó el mandatario desde la Casa Blanca, una declaración que contrasta con la interdependencia económica documentada entre los tres países.
Trump insistió en una visión confrontativa del comercio regional al señalar que “tenemos déficits comerciales. Deberíamos tener superávits con ellos”, ignorando que México y Canadá son los dos principales socios comerciales de su país, con intercambios que alcanzaron 1.6 billones de dólares en 2025. Sus afirmaciones, frecuentemente polémicas, han sido criticadas por analistas que señalan que el presidente distorsiona el balance real de la integración económica norteamericana.
Las declaraciones ocurren en vísperas de nuevas rondas de negociación entre Washington, México y Canadá, en un contexto en el que el propio T-MEC prevé una revisión formal antes del 1 de julio. Mientras tanto, la postura de Trump, marcada por frases contundentes, suele contrastar con las decisiones que finalmente adopta, ya que en múltiples ocasiones sus declaraciones funcionan más como posicionamiento político que como lineamientos definitivos de su gobierno.
Tras una ola de críticas por los riesgos que representan las altas temperaturas, el organismo modificó su postura y autorizó el acceso con botellas de agua selladas durante los partidos.
La FIFA rectificó una de las medidas más cuestionadas de cara al Mundial 2026 y anunció que los aficionados sí podrán ingresar a los estadios con botellas de agua de plástico desechables, una decisión que llega después de fuertes críticas por las posibles afectaciones a la salud de los asistentes debido a las altas temperaturas previstas durante el torneo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá.
La nueva disposición fue confirmada por Heimo Schirgi, director de operaciones de la Copa del Mundo 2026, quien explicó que los espectadores podrán entrar con una botella de agua de plástico blanda, sellada de fábrica y con capacidad máxima de 20 onzas, equivalentes a aproximadamente 590 mililitros. La medida aplicará para todos los encuentros que se disputen en Estados Unidos y Canadá, y forma parte de una actualización de los protocolos de acceso a los inmuebles mundialistas.
El anuncio representa un giro respecto a la postura difundida apenas unos días antes por el organismo rector del futbol mundial. En aquel momento, la FIFA había informado que las botellas reutilizables no estarían permitidas dentro de los estadios, argumentando razones de seguridad para jugadores, personal operativo y aficionados. La decisión generó cuestionamientos entre especialistas y seguidores del deporte, quienes advirtieron sobre los riesgos de deshidratación durante jornadas con temperaturas extremas.
Aunque la FIFA flexibilizó la norma, mantuvo la prohibición para las botellas rígidas y reutilizables. Según explicó Schirgi, estos recipientes continuarán restringidos por motivos de seguridad. Sin embargo, el acceso con envases plásticos sellados busca ofrecer una alternativa para que los asistentes puedan mantenerse hidratados mientras disfrutan de los encuentros.
La discusión cobró fuerza debido a las experiencias recientes en torneos organizados en territorio estadounidense. Durante el pasado Mundial de Clubes, numerosos aficionados reportaron condiciones de calor intenso y cuestionaron las restricciones para ingresar agua a los estadios. Expertos en salud pública han advertido que las altas temperaturas previstas para algunas sedes del Mundial 2026 podrían representar un riesgo para miles de espectadores si no se garantizan medidas adecuadas de hidratación.
La medida fue anunciada a última hora y obligará a los aficionados a comprar agua dentro de los estadios a altos precios, pese a temperaturas de hasta 28 grados.
La FIFA prohibió el ingreso de botellas de agua reutilizables a los 16 estadios del Mundial 2026, lo que ha generado críticas entre los aficionados, debido a que la medida fue anunciada a pocos días del torneo y revierte una norma que hasta hace unas semanas permitía el acceso con recipientes transparentes y vacíos de hasta un litro para rellenarlos dentro de los recintos.
El organismo rector del fútbol argumentó que la modificación responde a razones de seguridad, al considerar que botellas, vasos, frascos y latas pueden convertirse en objetos peligrosos si son arrojados durante los partidos. Sin embargo, la decisión llega en un contexto de preocupación por las altas temperaturas que se esperan en varias sedes de México, Estados Unidos y Canadá, donde se disputarán 104 encuentros entre el 11 de junio y el 19 de julio.
La polémica se intensificó luego de que estudios sobre las condiciones climáticas advirtieran que 14 de los 16 estadios podrían registrar temperaturas superiores a los 28 grados Celsius, umbral considerado de riesgo para la salud. Aunque la FIFA aseguró que habrá estaciones de hidratación, ventiladores, carpas de enfriamiento y puntos de nebulización, los asistentes ya no podrán ingresar sus propios recipientes para abastecerse de agua.
La medida también ha sido cuestionada por el impacto económico en los aficionados, quienes dependerán de la compra de bebidas dentro de los estadios, que suelen a estar a precio elevados. Durante el reciente Mundial de Clubes, una botella de agua llegó a venderse entre cuatro y seis dólares en algunos recintos. Aunque la FIFA sostiene que los precios se mantendrán conforme a los estándares de cada estadio, críticos consideran que la prohibición prioriza el control comercial sobre la comodidady el bienestar de los asistentes.
Especialistas alertan que varias sedes del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá registrarán niveles de estrés térmico considerados peligrosos, poniendo en riesgo la salud de jugadores, árbitros y aficionados.
A poco más de unos días del arranque del Mundial 2026, una de las mayores preocupaciones ya no está en la cancha, sino en el clima. Diversos estudios científicos advierten que al menos 26 partidos podrían disputarse bajo condiciones de calor extremo y estrés térmico, una situación que amenaza directamente el rendimiento y la salud de los futbolistas. Las altas temperaturas, la humedad, la radiación solar y la escasa circulación de aire podrían convertir varios encuentros en auténticas pruebas de supervivencia física.
De acuerdo con análisis del World Weather Attribution, el New Weather Institute y otras organizaciones científicas internacionales, el riesgo de calor extremo durante una Copa del Mundo prácticamente se ha duplicado desde el Mundial de Estados Unidos 1994. El indicador utilizado para medir este fenómeno es el WBGT (Temperatura de Globo y Bulbo Húmedo), que evalúa el impacto combinado del calor y la humedad sobre el cuerpo humano. Los expertos advierten que varios partidos podrían disputarse por encima de los 28 grados WBGT, un umbral considerado peligroso para la práctica deportiva profesional.
Los más afectados serán los futbolistas. Cuando el cuerpo es incapaz de disipar el calor mediante la sudoración, aumenta rápidamente la temperatura interna, provocando deshidratación severa, calambres musculares, agotamiento físico y disminución de la capacidad cognitiva. En escenarios más graves, los jugadores podrían sufrir golpes de calor, una emergencia médica que ocurre cuando la temperatura corporal supera los 40 grados centígrados y que puede derivar en daños cerebrales, fallas multiorgánicas e incluso la muerte. Además, el calor modifica el desarrollo de los partidos al incrementar la fatiga, reducir la intensidad física y afectar la toma de decisiones dentro del campo.
La preocupación crece particularmente en ciudades como Miami, Houston, Dallas, Atlanta, Kansas City, Filadelfia y Nueva York, donde las condiciones climáticas durante junio y julio suelen superar frecuentemente los límites recomendados por organismos médicos. A esto se suma el riesgo para jugadores y árbitros en sedes de la Costa Oeste, donde la temporada de incendios forestales podría afectar la calidad del aire y comprometer aún más la capacidad respiratoria de los deportistas.
Ante este panorama, la FIFA implementará pausas obligatorias de hidratación en todos los encuentros, aproximadamente al minuto 22 de cada tiempo. Sin embargo, especialistas consideran que estas medidas son insuficientes. El sindicato internacional de futbolistas FIFPRO sostiene que algunos partidos deberían aplazarse o reprogramarse cuando el índice WBGT alcance niveles considerados inseguros, mientras que científicos advierten que mantener horarios de máxima audiencia televisiva podría incrementar los riesgos para los protagonistas del torneo.
El Mundial 2026 promete ser una fiesta global del fútbol, pero también podría convertirse en una de las ediciones más exigentes de la historia. Mientras millones de aficionados esperan ver a las grandes figuras del planeta, médicos y expertos climáticos lanzan una advertencia contundente: el rival más peligroso para los jugadores podría no estar en la cancha, sino en el termómetro.
México y Canadá formalizaron su posición a favor de prorrogar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por 16 años adicionales.
La postura mexicana quedó plasmada en una carta fechada el 1 de junio y firmada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dirigida al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y al ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc.
En el documento, México sostiene que las consultas públicas realizadas entre septiembre y noviembre de 2025 reflejaron una percepción positiva sobre el tratado, dado que los sectores consultados coincidieron en la importancia de mantenerlo como pilar de la integración económica de América del Norte.
México también planteó eliminar los aranceles derivados de la sección 232 y otras medidas no arancelarias, e impulsar propuestas para fortalecer la integración regional y reducir dependencias de Asia en sectores estratégicos.
Por su parte, Canadá notificó a sus socios que considera el acuerdo “altamente beneficioso” para las tres economías, aunque reconoció que será necesario negociar los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump al acero, aluminio, automóviles y madera canadienses.
La notificación canadiense se ampara en el Artículo 34.7, capítulo 34 del T-MEC, que permite a las partes presentar propuestas formales a sus contrapartes 30 días antes de la revisión conjunta.
Si los tres países acuerdan la renovación antes del 1 de julio, el pacto se extendería automáticamente por otros 16 años. En caso contrario, el tratado no expiraría de forma inmediata, sino que daría inicio a un período de revisiones anuales que podría derivar en su eventual vencimiento.
La gran interrogante es si Washington aceptará una renovación y, de hacerlo, bajo qué condiciones. La administración de Donald Trump ha planteado preocupaciones sobre el déficit comercial, las reglas de origen automotrices y el acceso a ciertos mercados, por lo que no ha mostrado una postura de simple continuidad.
Las negociaciones entre México y Estados Unidos iniciaron el 27 de mayo, se realizó la primera ronda formal, la segunda está prevista alrededor del 16 de junio y la tercera aproximadamente el 20 de julio. Canadá busca integrarse plenamente a ese proceso trilateral.