El exlíder del Cártel de Sinaloa ya suma más de 15 escritos enviados a tribunales estadounidenses, donde denuncia irregularidades en su proceso y las condiciones de su encarcelamiento.
A más de siete años de haber sido condenado en Estados Unidos, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera mantiene su ofensiva legal desde prisión. El exlíder del Cártel de Sinaloa envió dos nuevas cartas a una corte federal de Nueva York en las que solicita revisar su caso, reclama su libertad y asegura que fue víctima de un proceso judicial injusto que también ha afectado a su familia.
Las misivas, redactadas a mano y fechadas el 10 y 11 de junio, fueron enviadas desde la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, donde cumple cadena perpetua desde 2019 por delitos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero, delincuencia organizada y uso de armas de fuego. Con estos documentos, Guzmán Loera acumula ya más de 15 escritos dirigidos a autoridades judiciales estadounidenses en un intento por reabrir aspectos de su condena.
En la primera carta, titulada Presentando documentos oficiales para mi libertad, el capo sinaloense sostiene que durante su juicio existió una supuesta falta de pruebas suficientes para sustentar la sentencia. Además, afirma que las políticas aplicadas por la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York perjudicaron a su familia y cuestiona la legalidad del veredicto que lo mantiene tras las rejas.

Guzmán también asegura que hubo irregularidades durante el proceso judicial, incluyendo presuntas presiones sobre integrantes del jurado. Sin aportar nuevos elementos públicos de prueba, insiste en que no se respetaron plenamente sus garantías legales y que la justicia estadounidense actuó de manera incorrecta en su caso.
En una segunda carta, centrada en sus condiciones de encarcelamiento, el exjefe criminal solicita que se considere una posible liberación por motivos de salud. En el documento señala que tanto él como sus familiares han resentido las restricciones impuestas por el régimen penitenciario, particularmente en lo relacionado con las visitas de su esposa, Emma Coronel, y de sus hijas.
Las nuevas peticiones forman parte de una estrategia legal que, hasta ahora, no ha logrado modificar la sentencia impuesta al antiguo líder de una de las organizaciones criminales más poderosas del continente. Mientras “El Chapo” insiste en denunciar supuestas injusticias, las autoridades estadounidenses mantienen vigente la condena que lo convirtió en uno de los presos más vigilados del mundo.


















