Estudiantes de la Normal Rural bloquearon la salida a Cuernavaca y causaron daños graves tras negarse a una revisión policial.
Un grupo de normalistas de Ayotzinapa llegó este viernes a las casetas de cobro de Tlalpan con una consigna clara: no permitirían que nadie revisara sus autobuses. Lo que comenzó como una negativa se convirtió en una jornada de destrucción y bloqueo en uno de los accesos más transitados de la Ciudad de México.
Los jóvenes, muchos con el rostro cubierto, detuvieron el tránsito vehicular y le pidieron a un transportista que atravesara su camión frente a las casetas. Enseguida le quitaron las llaves para usarlo como barricada.
Luego vino el destrozo. Rompieron vidrios, doblaron las plumas y destruyeron los equipos electrónicos y el mobiliario de los puntos de revisión. Al terminar, las instalaciones quedaron completamente fuera de servicio.
Uno de los estudiantes explicó el motivo de su protesta: “Repudiamos las acciones de este gobierno de impedir el libre paso y tachar a unos estudiantes como terroristas, cuando lo único que busca esta normal es dar con el paradero de compañeros desaparecidos aquel 26 de septiembre de 2014”.
Frente a ellos, decenas de uniformados de la Secretaría de Seguridad de la Ciudad de México permanecían en bloque al costado de la carretera, en la alcaldía Tlalpan. También había personal de la Secretaría de Gobernación en el operativo.
A la misma hora, en el centro de la capital, familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala daban un mensaje a la prensa en el antimonumento ubicado en el cruce de Paseo de la Reforma y Bucareli.

