La Femexfut ordenó a los jugadores regresar los lujosos regalos que un creador de contenido les entregó en el Centro de Alto Rendimiento, luego de que la FIFA advirtiera una posible sanción.
Los jugadores de la Selección Mexicana devolvieron los relojes Rolex que un influencer estadounidense les regaló esta semana. La directiva de la Femexfut tomó esta decisión para evitar una sanción de la FIFA.
Stephen Deleonardis, conocido en redes como Steve Will Do It, visitó el Centro de Alto Rendimiento hace unos días. El creador de contenido llegó con varios maletines llenos de relojes de alta gama y los repartió entre los futbolistas.
El influencer aseguró que quería agradecer al equipo. Según explicó, ganó una apuesta de dos millones de dólares gracias al resultado del partido entre México y Chequia. Los jugadores, entusiasmados, incluso eligieron personalmente cada reloj frente a las cámaras.
La alegría duró poco. Los directivos de la Femexfut se dieron cuenta del error que habían cometido al permitir esa visita en plena Copa del Mundo. Rápidamente ordenaron a los futbolistas regresar todos los relojes al influencer.
El riesgo detrás del gesto
El regalo generó sospechas serias. Muchos interpretaron la situación como una posible señal de que el partido ante Chequia pudo haber estado arreglado. Este tipo de acusación es extremadamente delicada para la FIFA.
El organismo internacional contempla sanciones severas para estos casos. Un jugador o selección declarado culpable de arreglar resultados puede recibir hasta tres años de suspensión total. Por eso la reacción de la Femexfut fue inmediata.
Además, el reglamento de la FIFA es claro en este tema. El artículo 21 permite regalos a las selecciones nacionales, pero únicamente si tienen un valor simbólico. Una colección de relojes Rolex claramente no cumple con esa condición.
La normativa también incluye una recomendación importante. Cuando exista duda sobre si un obsequio es simbólico o no, lo correcto es rechazarlo por completo. En este caso, el valor de los relojes dejaba poco margen para la duda.
Por ahora, la Selección Mexicana evitó consecuencias mayores gracias a la rápida devolución. El episodio, sin duda, servirá como lección para que la directiva controle mejor el acceso de personas externas al equipo durante el torneo.

