Tras el rechazo en la consulta nacional, el Instituto y el sindicato abren una mesa para negociar otra oferta. Mientras tanto, los disidentes mantienen el plantón y piden destituir al líder.
El IMSS instaló este jueves una mesa de trabajo con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). Ambas partes buscan una nueva propuesta de mejora salarial y de condiciones laborales para “quienes sostienen todos los días a la institución”.
La mesa nace de un rechazo claro. Esta madrugada, la consulta nacional de revisión salarial dejó el resultado: los trabajadores no aceptaron el aumento de 2.9 por ciento al tabulador ni el 3.9 por ciento en prestaciones.
Por su parte, el movimiento disidente denunció en conferencia de prensa que nadie lo convocó a la mesa. Además, aseguró que el gremio aún no da a conocer el resultado oficial, a más de 20 horas de la votación. Los inconformes advirtieron que no aceptarán menos de 10 por ciento de aumento. También mantienen dos demandas centrales: un congreso nacional extraordinario y la salida del líder sindical, Rafael Olivos.
En el plantón frente a las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma, se notó que el grupo no tiene una postura unificada. Algunos trabajadores no descartan seguir con las movilizaciones “porque hasta ahora no se ha logrado nada”. Por eso pidieron a sus compañeros no bajar la guardia.
De acuerdo con los disidentes, la Ciudad de México solo mantiene dos plantones. Sin embargo, los trabajadores también controlan siete secciones sindicales en distintos estados.
Rafael Soto, enfermero del Centro Médico Nacional Siglo XXI, fue más allá. Propuso tomar más secciones sindicales poco a poco y destituir a todo el Comité Ejecutivo.
Por su parte, el SNTSS afirmó que su prioridad es “alcanzar acuerdos mediante el diálogo, con firmeza y responsabilidad”. Hasta ahora, ninguna de las partes dijo dónde se reúne la mesa.

