El Congreso de Estados Unidos enfrenta un nuevo cierre parcial del Gobierno, con tensiones entre republicanos y demócratas. Donald Trump pide unidad para aprobar un acuerdo de financiación.
El caos reina en el Congreso de Estados Unidos tras el cierre parcial del Gobierno, que comenzó el pasado sábado. La Casa Blanca ha intensificado las presiones para alcanzar un acuerdo que permita reanudar las operaciones gubernamentales y evitar que miles de funcionarios se queden sin salario.
Donald Trump, presidente de EUA, expresó su preocupación en su red social Truth. “Necesitamos abrir el Gobierno”, instó Trump a republicanos y demócratas para que apoyen el paquete de financiación aprobado previamente en el Senado. Sin embargo, la oposición de demócratas y algunas fracciones del Partido Republicano complica la situación.
El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dejó claro que su partido no apoyará el presupuesto sin una reforma de la ley migratoria. Esto se debe a recientes acciones federales en Minnesota, donde la muerte de un enfermero durante una protesta ha encendido los ánimos.
Los republicanos, liderados por Mike Johnson, enfrentan presiones internas. Con una mayoría estrecha de 218 a 213, cualquier descontento puede sabotear el proceso. Trump subrayó la necesidad de cohesión, y a pesar de la tensión, Johnson se mostró optimista, asegurando que el acuerdo podría alcanzarse pronto.
Durante el cierre, esenciales como los parques nacionales y algunos programas sociales seguirán funcionando, ya que la mayoría de las leyes de financiación ya fueron aprobadas. No obstante, la falta de un acuerdo para las seis leyes restantes, que suman 1,2 billones de dólares, es crítica.
La presión crece a medida que se postergan importantes publicaciones económicas y otros servicios. Las negociaciones se intensifican tras el asesinato del enfermero Alex Pretti, lo que llevó a los demócratas a exigir mayores controles sobre las fuerzas de inmigración.
El conflicto no solo se basa en cuestiones presupuestarias; los demócratas piden un endurecimiento en las regulaciones del ICE y las Patrullas Fronterizas, mientras que los republicanos buscan compromisos adicionales. Este enfrentamiento podría poner en riesgo la estabilidad del Gobierno, dejando a muchos en la incertidumbre.
A medida que se acercan los plazos, el tiempo corre y las decisiones deben tomarse rápidamente para evitar un cierre largo y doloroso. Las expectativas están altas, pero la polarización continúa marcando el rumbo de la política en EUA.






