El presidente saliente de Colombia acusó a actores extranjeros de alterar el resultado electoral mediante algoritmos. Sus señalamientos, hasta ahora sin pruebas públicas concluyentes, generan tensión a días de la posesión presidencial.
Gustavo Petro denunció un fraude electoral masivo que, según él, modificó siete millones de votos en las elecciones presidenciales de Colombia. El mandatario aseguró que el mecanismo buscó imponer a Abelardo de la Espriella como ganador.
El presidente desconoció la legitimidad del proceso electoral del 21 de junio. Sostuvo que el verdadero triunfador fue el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y no el actual presidente electo.
Según Petro, un software desarrollado en el extranjero manipuló el conteo desde fuera de Colombia. El mandatario detalló irregularidades en más de mil 600 puestos electorales distribuidos por todo el país.
El presidente también denunció la alteración de las actas E-14, documentos que registran los resultados en cada mesa de votación. Añadió que testigos electorales del Pacto Histórico fueron expulsados de varios centros durante la jornada.
Petro calificó la situación como la peor crisis de soberanía nacional en la historia reciente del país. La comparó con el periodo posterior a la independencia lograda por el ejército de Simón Bolívar.
Frente a estas denuncias, la Registraduría Nacional mantiene los resultados oficiales sin modificaciones. El Consejo Nacional Electoral certificó la victoria de De la Espriella con un margen cercano a los 246 mil votos sobre Cepeda.
Además, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea respaldó el proceso. Ese organismo indicó que el sistema de gestión de resultados cumplió con los estándares de transparencia e integridad exigidos.
De la Espriella respondió con dureza a las acusaciones del mandatario saliente. El presidente electo lo acusó, junto con Cepeda, de intentar un golpe de Estado y suspendió el proceso de transición gubernamental.
El Consejo de Estado admitió recientemente una demanda de nulidad electoral contra el resultado. Ese paso abre una revisión judicial, aunque no suspende ni invalida la victoria certificada de De la Espriella.
De la Espriella asumirá la presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, en medio de una fuerte polarización política.








