Etiqueta: Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres

  • Un águila real vuelve a volar libre en Chihuahua tras meses de cuidados

    Un águila real vuelve a volar libre en Chihuahua tras meses de cuidados

    Profepa, Conanp y Ovis devolvieron a su hábitat a un ejemplar rescatado en Madera, que llegó con desnutrición y hoy vuela grandes distancias.

    Después de meses de recuperación, un águila real ya surca el cielo de Chihuahua. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó la liberación de este ejemplar (Aquila chrysaetos), especie amenazada según la NOM-059-SEMARNAT-2010.

    Todo empezó en abril. Unos particulares encontraron al ave posada a ras de suelo en el municipio de Madera. Cuando Profepa la rescató, el animal seguía en posesión de esas personas.

    Después, personal de la Procuraduría, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y de la Organización Vida Silvestre (Ovis) revisó su estado físico y sanitario. Los especialistas detectaron desnutrición y decidieron mantener al águila en recuperación, con monitoreo permanente.

    A inicios de julio, una nueva evaluación mostró que el ave estaba en condiciones óptimas para volver a la naturaleza. Entonces, los equipos le colocaron un sistema de marcaje y monitoreo. La Universidad Estatal de Sonora apoyó con un transmisor.

    El primer intento de liberación no salió como esperaban. El águila se mostró aletargada y no pudo levantar el vuelo de inmediato. Por eso, permaneció dos semanas en la zona, hizo vuelos cortos y siguió recibiendo alimento mientras los especialistas vigilaban su estado.

    La paciencia dio resultado. Durante las dos últimas semanas de julio y la primera de agosto, el ave voló largas distancias y se movió cada vez más. Con esa señal, Profepa calificó la liberación como exitosa, pues el águila se integró por completo a su hábitat natural.

    La especie enfrenta un alto riesgo. Además de su estatus en la norma mexicana, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) la incluye en el Apéndice I. Ese apartado reúne a las especies con mayor grado de peligro.

    Profepa seguirá el rastro del ejemplar. Además, continuará coordinándose con otras instancias de gobierno y con asociaciones civiles para atender los casos que involucren fauna silvestre.

  • Profepa alerta el aumento de tráfico de colibríes por el 14 de febrero

    Profepa alerta el aumento de tráfico de colibríes por el 14 de febrero

    Por: Frank Alvarado

    La dependencia advirtió que la captura y venta de estas aves para “amarres” amorosos puede derivar en multas de hasta 50 mil UMA.

    Se acerca el 14 de febrero, por lo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lanzó la campaña “El amor no se amarra, los colibríes tampoco”, con el objetivo de denunciar y frenar la captura y el comercio ilegal de estas aves, práctica que se intensifica cada año alrededor del día del amor y la amistad. 

    México alberga 57 especies de colibríes, 13 de ellas endémicas, lo que lo posiciona como el quinto país con mayor diversidad de estas aves en el continente americano. Sin embargo, la extracción ilegal, el tráfico y la destrucción de su hábitat han provocado el declive de algunas poblaciones, varias de las cuales están enlistadas en la Norma Oficial Mexicana NOM-059 y en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

    La Profepa explicó que una de las principales causas de su captura es la elaboración de amuletos conocidos como “amarres”, que consisten en parejas de colibríes disecados supuestamente utilizados para atraer el amor. No obstante, la dependencia subrayó que esta creencia es falsa y recordó que los colibríes cumplen una función ecológica fundamental como polinizadores, ya que contribuyen a la reproducción de la flora.

    En cuanto al marco legal, la extracción de ejemplares de vida silvestre sin autorización constituye una infracción a la Ley General de Vida Silvestre y puede ser sancionada con multas que van de 50 a 50 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). La Profepa hizo un llamado a la ciudadanía a no participar en estas prácticas y a valorar a los colibríes por su importancia ecológica, no por supersticiones que ponen en riesgo su supervivencia.