El aspirante a la coordinación morenista en Nuevo León pide a la clase política mexicana no caer en discursos alarmistas sobre el tratado comercial.

Waldo Fernández, senador con licencia y aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León, aseguró que la revisión del T-MEC ya no responde solo a criterios económicos. Según explicó, el tratado se convirtió en una herramienta de presión política que Estados Unidos utiliza para fortalecer su posición antes de la próxima ronda de negociaciones.
El político señaló que el gobierno estadounidense busca ventaja negociadora de cara al 20 de julio, fecha en que ambos países retomarán las conversaciones. Por eso, pidió a los actores mexicanos entender que se trata de una estrategia comercial y no de un rompimiento real del acuerdo.

Fernández criticó lo que llamó ingenuidad de algunos sectores políticos mexicanos. Explicó que caen fácilmente en narrativas fatalistas frente a amenazas que, hasta ahora, no se han concretado. Añadió que resulta clave comprender el estilo de negociación del presidente Donald Trump antes de reaccionar con alarma.
De acuerdo con el legislador, cuando Estados Unidos anuncia que cancelará el tratado, en realidad tiene la posibilidad legal de hacerlo en un plazo de seis meses. Sin embargo, la extienden hasta diez años porque saben que la amenaza aumenta la presión negociadora. Fernández advirtió que la clase política mexicana suele caer en esa trampa y termina reforzando el discurso catastrofista.
Para el senador, el verdadero desafío de México está en responder con estrategia y evitar que el debate interno debilite la posición negociadora del país. Destacó que, en el último año, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos aumentaron de forma notable.
Fernández subrayó que México paga en promedio una tasa arancelaria del seis por ciento, la más baja del mundo en este tipo de intercambios comerciales. Por esta razón, consideró natural que Estados Unidos busque generar incertidumbre como parte de su estrategia de presión.

