Etiqueta: Daniel Noboa

  • Dirigentes de derecha felicitan a Lula, pero Milei y Bukele guardan silencio

    Dirigentes de derecha felicitan a Lula, pero Milei y Bukele guardan silencio

    Tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, dirigentes identificados con la derecha, como Daniel Noboa, Keiko Fujimori y José Antonio Kast, se sumaron a las felicitaciones. Por otro lado, Javier Milei y Nayib Bukele guardan silencio aún.

    Entre quienes reconocieron el triunfo de Lula figuran Daniel Noboa, presidente de Ecuador; José Antonio Kast, de Chile; y Keiko Fujimori, dirigente política peruana. Sus mensajes destacaron el resultado electoral y la posibilidad de mantener la cooperación regional, pese a las diferencias ideológicas con el mandatario brasileño.

    También se reportaron felicitaciones de Abelardo de la Espriella, figura política colombiana que había respaldado a Jair Bolsonaro, así como de Rodrigo Paz, de Bolivia; Luis Abinader, de República Dominicana; Santiago Peña, de Paraguay, y José Raúl Mulino, de Panamá. Sus posicionamientos políticos son distintos, aunque varios se ubican en la derecha o la centroderecha latinoamericana.

    En contraste, Javier Milei, presidente de Argentina, y Nayib Bukele, presidente de El Salvador, no habían publicado felicitaciones públicas al cierre de los reportes consultados. En el caso de Milei, también se informó que compartió mensajes críticos del proceso electoral brasileño; esta situación lo distinguió de otros dirigentes conservadores que reconocieron el resultado.

    La reacción muestra que a pesar de las diferencias ideológicas reconocieron la victoria de Lula.

  • Ecuador suma ocho presos muertos en motines y exhibe el fracaso de su sistema penitenciario

    Ecuador suma ocho presos muertos en motines y exhibe el fracaso de su sistema penitenciario

    Los amotinamientos en dos cárceles de Ecuador dejaron ocho reclusos muertos y al menos 10 heridos, en medio de una crisis penitenciaria marcada por el hacinamiento, las masacres y el control de bandas criminales. La política de mano dura del presidente Daniel Noboa no ha logrado frenar la violencia dentro de las prisiones.

    El sistema penitenciario ecuatoriano volvió a exhibir su incapacidad para garantizar la seguridad y el control de las cárceles. El jueves 22 de octubre, cuatro reclusos murieron en la penitenciaría de Cotopaxi y otros cuatro en la cárcel de Pichincha, en Quito, durante amotinamientos reportados por el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI). Además, al menos 10 personas resultaron heridas, mientras familiares de los internos exigían información en las inmediaciones de uno de los centros.

    La violencia carcelaria no es un episodio aislado: desde 2021, más de 500 presos han muerto en masacres dentro de las prisiones ecuatorianas. Las disputas entre bandas del narcotráfico por el control de los centros penitenciarios han convertido estos espacios en escenarios de asesinatos y extorsiones, incluso con actividades criminales coordinadas desde el interior. La persistencia de estos hechos pone en entredicho la capacidad del Estado para recuperar el control de instalaciones que deberían estar bajo su autoridad.

    A esta crisis se suma el hacinamiento. Según cifras oficiales, las cárceles ecuatorianas albergan alrededor de 38 mil 200 personas, casi 7 mil por encima de su capacidad. Aunque las autoridades aseguran mantener activos los protocolos de seguridad e identificaron a presuntos responsables de los recientes motines, el anuncio de trasladarlos a la prisión de máxima seguridad El Encuentro vuelve a colocar el énfasis en el castigo, sin que los datos disponibles demuestren que esa estrategia haya resuelto la violencia estructural del sistema.

    El gobierno de Daniel Noboa también impulsa la clasificación de internos según su peligrosidad, prepara a 52 militares y policías retirados como guías penitenciarios y proyecta construir otra cárcel de máxima seguridad con capacidad para unos 15 mil reclusos. Sin embargo, ampliar prisiones y endurecer las medidas no bastará mientras persistan el hacinamiento y el poder de las organizaciones criminales. Las ocho muertes más recientes reflejan una crisis que las promesas de mano dura todavía no consiguen contener.

  • Noboa secuestró y encarceló a su principal contrincante política; arrestan a Luisa González

    Noboa secuestró y encarceló a su principal contrincante política; arrestan a Luisa González

    La excandidata presidencial del correísmo, Luisa González, fue detenida la madrugada de este jueves en Canuto, Manabí, en un operativo conjunto de la Fiscalía General y la Policía Nacional, por el presunto delito de lavado de activos. 

    La Fiscalía General de Ecuador informó que, junto con la Policía Nacional, ejecutó tres órdenes de detención en las provincias de Pichincha y Manabí de acuerdo a una investigación por presunto lavado de activos. El expresidente Rafael Correa fue quien informó, a través de su cuenta de “X”, de la detención.

    Medios ecuatorianos la vinculan con el llamado caso Laberinto, un nuevo proceso por lavado de activos que involucra a su exasistente y a la cúpula de Revolución Ciudadana. Otros recuerdan el caso Caja Chica, en el que hasta el momento no se ha establecido oficialmente que la detención esté relacionada. En ese caso se investiga si dinero de origen ilícito ingresó en efectivo desde Venezuela para financiar la campaña de 2023 de Luisa González y Andrés Arauz

    A inicios de 2026 Luisa González fue señalada en la investigación Caja Chica, dirigida contra la cúpula de la Revolución Ciudadana. Su casa fue allanada el 28 de enero, en febrero, la Fiscalía General intervino la sede del movimiento en Quito. En marzo, el presidente Daniel Noboa afirmó que Luisa González había salido del país hacia Colombia durante el toque de queda; ella no lo desmintió, dijo estar en una agenda internacional. En abril regresó a Ecuador y negó haber pedido asilo en otro país.

    Gabriela Rivadeneira, presidenta de Revolución Ciudadana, pidió su liberación y responsabilizó al gobierno de Daniel Noboa. La detención provocó pronunciamientos de asambleístas correístas, oficialistas e independientes en la Asamblea Nacional.

    Luisa González, de 48 años, es abogada, fue presidenta de Revolución Ciudadana y candidata presidencial en 2023 y 2025.

  • De enemigos a “hermanos”: Fujimori y Noboa se abrazan en Lima, aliados por conveniencia y con el mismo discurso de derecha

    De enemigos a “hermanos”: Fujimori y Noboa se abrazan en Lima, aliados por conveniencia y con el mismo discurso de derecha

    La presidenta de Perú, hija del mandatario que gobernaba durante la guerra con Ecuador, presume una hermandad con Noboa mientras ambos gobiernos de derecha se unen para hablar de seguridad y negocios petroleros.

    Perú y Ecuador libraron en 1955 la guerra del Cenepa, el último conflicto armado entre países de América del Sur, y hoy sus presidentes de derecha posan juntos como si nada. Keiko Fujimori y Daniel Noboa firmaron la Declaración de Lima 2026 y encabezaron el XVII Gabinete Binacional. Fujimori soltó que “nuestros países se enfrentaron, pero hoy estamos aquí como hermanos, cosechando esa paz”. 

    Los antiguos adversarios, hoy gobernados por la misma derecha, descubrieron que se llevan muy bien: firmaron un memorando de cooperación pesquera y otro entre Petroecuador y Petroperú para “integración energética”. Noboa le pasó a Fujimori la presidencia de la Comunidad Andina, y ella prometió enfrentar la criminalidad transnacional. Cuando hay petróleo, pesca y una agenda de mano dura de por medio, la rivalidad histórica de pronto se vuelve fraternidad.

    La hipocresía es evidente. La hija del Fujimori que gobernó durante aquella guerra, que habla de “paz” elogió en la ceremonia a un militar del comando Chavín de Huántar como “héroe” por su papel en la guerra, y su partido logró aprobar este año una ley para que policías y militares acusados de abusos sean juzgados por tribunales castrenses y no por la justicia civil. Del otro lado, Noboa predica la unidad, pero su “paz” consiste en invocar un “conflicto armado interno” para justificar medidas excepcionales que, según Human Rights Watch, debilitan garantías de derechos humanos. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se contabilizaron 15.561 homicidios en Ecuador, así que la paz que presumen en Lima no es la que viven en sus países.

    Así, dos gobiernos que ayer podían haberse visto como adversarios hoy se declaran hermanos porque comparten el mismo libreto: más militares, más excepciones y menos controles. La “hermandad” suena menos a reconciliación histórica que a una alianza de gobiernos de derecha que se necesitan entre sí. Fujimori dijo a los países andinos: “Cuenten con el Perú para liderar este proceso”. Queda por ver si ese liderazgo ofrecerá seguridad y derechos, o solo más fotos y más mano dura.

  • Noboa y Fujimori se pasan la estafeta andina mientras sus países se les caen a pedazos

    Noboa y Fujimori se pasan la estafeta andina mientras sus países se les caen a pedazos

    Los presidentes de Ecuador y Perú posaron en Lima como líderes contra el crimen, pero en casa enfrentan apagones, extorsión y una popularidad en picada.

    Este martes, en Lima, Daniel Noboa le entregó a Keiko Fujimori la presidencia pro tempore de la Comunidad Andina. Hubo discursos sobre “liderazgo firme”, “decisiones valientes” y una declaración conjunta contra el crimen organizado. Dos presidentes de derecha, de mano dura y de sonrisa fácil, felicitándose mutuamente por lo bien que lo hacen. El problema es que esto no coincide con la realidad de sus países.

    En Ecuador, Noboa presume que está “cambiando el Ecuador”. El 5 de octubre aseguró que el sector residencial no sufriría apagones, pero entre la noche del 13 y la madrugada del 14 habitantes de Guayaquil, Quito y otras ciudades reportaron cortes imprevistos, sin avisos ni cronogramas oficiales. Además, las desconexiones a industrias y empresas de alto voltaje se ampliaron de 48 a 72 horas semanales. Según Bloomberg Línea, el gobierno responde culpando a las empresas y amenazando con intervenir a 20 de ellas. 

    En Perú, Fujimori llegó prometiendo mano dura al estilo de su padre, Alberto Fujimori, condenado por delitos de lesa humanidad. Su plan pone a las Fuerzas Armadas al frente de la seguridad en los estados de emergencia, una receta que críticos y organizaciones sociales miran con temor a los abusos. Es la novena presidenta en una década, y su partido es visto por muchos como uno de los responsables de la inestabilidad política que vive Perú. El voto ya se lo está cobrando: según CB Global Data, perdió 6.1 puntos en un mes, la mayor caída del sondeo, y hoy tiene 46.3% de imagen positiva contra 50.8% negativa. El propio encuestador la atribuye a la preocupación por la delincuencia y a la falta de respuestas efectivas.

    Noboa no está mucho mejor: tiene 47.5% de valoración favorable y 46.9% negativa, un empate técnico para quien se vende como el salvador de Ecuador. Así que mientras los dos hablan de “amenazas que no conocen fronteras” y firman papeles, sus gobiernos acumulan lo que sí cruza todas las fronteras: promesas incumplidas, ciudadanos a oscuras y pueblos que no ven resultados. En política, el discurso es gratis; los apagones y las extorsiones los pagan los de siempre.

  • Ecuador redistribuye a miles de presos ante el descontrol de su sistema penitenciario

    Ecuador redistribuye a miles de presos ante el descontrol de su sistema penitenciario

    Ecuador inició la redistribución de 9 mil 214 presos de seis cárceles, en un intento por contener el poder de las organizaciones criminales dentro de las prisiones. La medida exhibe la magnitud de una crisis penitenciaria que el endurecimiento de la seguridad no ha logrado resolver y que exige reformas de fondo, no solamente llenar las prisiones de manera autoritaria y arbitraria.

    El Gobierno de Ecuador puso en marcha la primera fase de un plan para redistribuir a 9 mil 214 personas privadas de la libertad, clasificándolas en cuatro niveles de seguridad: mínima, media, máxima y máxima especial. Según el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), el objetivo es debilitar las estructuras criminales, romper sus cadenas de mando y recuperar el control de los centros penitenciarios.

    Las intervenciones comenzaron el viernes en seis cárceles de las provincias de Cotopaxi, Azuay, Tungurahua y Chimborazo, con la participación de la Policía y las Fuerzas Armadas. Sin embargo, tener que reorganizar a miles de internos para intentar contener a las bandas evidencia la gravedad del problema: las prisiones se han convertido en espacios donde las organizaciones criminales mantienen redes de poder y desde los que pueden coordinar actividades ilícitas. El Estado intenta recuperar el control de instituciones que deberían estar bajo su autoridad.

    La crisis no surgió de la nada. Desde 2021, alrededor de 600 reclusos han sido asesinados dentro de las cárceles ecuatorianas, muchos de ellos durante masacres relacionadas con enfrentamientos entre bandas rivales. La violencia revela el fracaso de un sistema incapaz de garantizar siquiera la integridad física de quienes permanecen bajo custodia estatal. Frente a semejante panorama, la clasificación de presos puede ayudar a contener riesgos, pero no resuelve por sí sola las condiciones que permitieron el crecimiento del crimen organizado en las prisiones.

    El problema de fondo es que la política de seguridad no puede reducirse a militarizar cárceles, mover internos y endurecer los controles mientras se descuida la reforma estructural del sistema penitenciario. 

    Organizaciones especializadas han advertido que se necesitan cambios profundos para impedir que las prisiones sigan funcionando como centros de operación criminal y para garantizar procesos reales de rehabilitación y reinserción. Si el Gobierno necesita redistribuir a miles de presos para recuperar el control, ¿por qué se permitió que la situación llegara a este punto y qué garantías existen de que el problema no volverá a repetirse?

  • Ecuador se queda a oscuras: cortes de hasta 18 horas y toque de queda en la Costa

    Ecuador se queda a oscuras: cortes de hasta 18 horas y toque de queda en la Costa

    Familias, comercios y exportadores cargan con el costo de un déficit de 1.391 megavatios, mientras el presidente Daniel Noboa anuncia mantenimiento general de la red y restricciones en varias provincias.

    Desde el miércoles, la mayoría de las ciudades de Ecuador amanece sin electricidad. Los apagones frenan el comercio y las clases, y dejan a muchas familias sin saber cuándo volverá la luz.

    El gobierno de Noboa desconectó durante 72 horas a más de nueve mil empresas. Quería proteger a los hogares, pero los cortes llegaron igual. Una semana antes, el presidente había asegurado que las familias no sufrirían afectaciones.

    Desde el fin de semana, varias ciudades soportan cortes sin aviso de hasta 18 horas diarias. Los negocios pequeños pierden ventas y las familias ven cómo se echan a perder los alimentos de la refrigeradora, en plena ola de calor en la Costa.

    Ahora Noboa prepara nuevas medidas. Este sábado 17 de octubre, el gobierno hará mantenimiento preventivo en el sistema de transmisión eléctrica de todo el país. El mandatario lo explicó en una entrevista radial: busca asegurar el servicio para los peores meses de El Niño. Pero no aclaró si habrá apagones, cuánto durarán ni qué regiones afectarán.

    Además, el presidente anunció toque de queda del 1 al 15 de noviembre en algunas provincias de la Costa. Según dijo, la medida busca combatir a las bandas criminales.

    Detrás de la crisis hay un déficit nacional de 1.391 megavatios. Las reservas de agua en las principales hidroeléctricas caen más rápido de lo que preveían las cifras oficiales. Por eso la gente reclama que nadie avisa y que nadie sabe cuándo volverá el servicio.

    Los empresarios también sienten el golpe. Calculan pérdidas de más de mil millones de dólares por las desconexiones obligatorias. Sus gremios advierten que el empleo, la producción y las exportaciones corren peligro. Muchas empresas compraron generadores y usaron el dinero reservado para gastos operativos y sueldos del resto del año. Algunos centros comerciales también producen su propia energía, con más gasto en combustible y mantenimiento.

    Los exportadores piden ayuda urgente. Su federación recuerda que 75 por ciento de la carga que sale del país es perecedera. Por eso exige al gobierno garantizar electricidad en puertos, centros de refrigeración y bodegas.

    El sector lácteo teme lo mismo. Procesa 1,8 millones de litros al día y da trabajo directo a 4.000 personas, empleos que peligran si la crisis se alarga. Por su parte, José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, confirmó que el camarón, su principal producto de exportación, necesita refrigeración permanente.

  • Noboa censura a la prensa en Ecuador con hostigamiento contra medios críticos

    Noboa censura a la prensa en Ecuador con hostigamiento contra medios críticos

    El diario ecuatoriano Expreso cerró su edición impresa tras 53 años de circulación, debido a meses de presiones tributarias, judiciales y administrativas de parte del gobierno de Daniel Noboa, con el objetivo de castigar su línea crítica. 

    El cierre de la edición impresa del diario Expreso es, para sus directivos, la consecuencia de una estrategia de desgaste. Su presidente ejecutivo, Galo Martínez Leisker, sostiene que el Gobierno de Daniel Noboa recurrió a organismos del Estado para ahogar económicamente al medio. Afirma que la publicidad cayó cerca del 70% porque los anunciantes temían inspecciones del Servicio de Rentas Internas o de la Unidad de Análisis Financiero y Económico. “Tienen miedo a que nos vean. Esto es una autocracia”, dijo.

    La persecución que denuncia el medio Expreso comenzó tras la publicación de “Los dueños de la salud” en agosto de 2025, sobre los intereses económicos detrás de la crisis de la Seguridad Social.

    Un mes después llegaron las primeras advertencias tributarias. Luego vino una investigación de la Fiscalía por presunto lavado de activos, acusación que Granasa rechaza.

    En febrero de 2026, la Superintendencia de Compañías intervino Granasa a pedido de Inmobiliar, empresa pública adscrita a la Presidencia. Inmobiliar reclama derechos sobre el 2,56% de las acciones, que pertenecían al grupo Isaías y que el Estado incautó en 2008.

    El Gobierno justificó la medida en el derecho de Inmobiliar, como accionista, a acceder a la información financiera de la empresa. El presidente ejecutivo de Granasa, Galo Martínez Leisker, sostiene que la ley no se lo permite.

    Granasa asegura que perdió cerca del 70% de su publicidad durante la disputa. También se retiraron clientes de impresión comercial, otra fuente clave de ingresos.

    El columnista Martín Pallares declaró que el periódico recibió el mensaje de que las presiones cesarían si apartaba al periodista Roberto Aguilar, al abogado Eduardo Carmigniani y a él mismo. La dirección decidió mantenerlos.

    Fundamedios y Periodistas Sin Cadenas cuestionaron la intervención, advirtieron del riesgo de que los mecanismos administrativos de Noboa se usen como presión contra medios críticos. La Sociedad Interamericana de Prensa pidió el cese del hostigamiento por parte del Gobierno de Ecuador.

    El informe anual 2025 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos alertó sobre el uso recurrente de procesos administrativos, tributarios y legales contra comunicadores en Ecuador.

  • Militares reprimen protesta de estudiantes en la Universidad de Cuenca durante visita de Noboa

    Militares reprimen protesta de estudiantes en la Universidad de Cuenca durante visita de Noboa

    Estudiantes de la Universidad de Cuenca denunciaron el despliegue de efectivos policiales y militares dentro de las instalaciones universitarias durante la visita del presidente Daniel Noboa a la institución. 

    Durante la protesta de los estudiantes ante la presencia de Daniel Noboa en la Universidad de Cuenca, la fuerza pública habría utilizado gas pimienta para dispersar su protesta. Se registraron confrontaciones entre agentes policiales y un grupo de personas situadas detrás de una barrera metálica, así como la presencia de personal militar en el lugar.

    Los estudiantes sostienen que el operativo se desplegó dentro de la universidad y el gas pimienta fue utilizado contra quienes expresaban sus reclamos.

    La manifestación fue convocada por la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador de Cuenca.

    Tras conocerse el hecho, el asambleísta, Gerardo Machado, rechazó públicamente la presencia de policías y militares en el campus. Exigió que se respete la autonomía universitaria, así como la integridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.

    Hasta el momento, ni las autoridades de la Universidad de Cuenca ni la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas o la Presidencia han emitido pronunciamientos oficiales detallados sobre el uso específico de gas pimienta ni sobre el alcance del operativo.

  • Salinas Pliego se reúne con Noboa, el mismo que ordenó irrumpir en Embajada de México

    Salinas Pliego se reúne con Noboa, el mismo que ordenó irrumpir en Embajada de México

    El usurero presumió su encuentro con el mandatario ecuatoriano y hasta le regaló un libro sobre Hernán Cortés, pese al conflicto diplomático que provocó el asalto a la sede mexicana en Quito.

    Ricardo Salinas Pliego presumió su encuentro con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, durante su visita a Nueva York, donde ambos hablaron sobre el rumbo de América Latina, seguridad, libertad e inversión. El moroso incluso compartió una fotografía con el mandatario y le obsequió un libro sobre Hernán Cortés.

    La escena resulta especialmente llamativa por el antecedente que marcó la relación entre México y Ecuador. El 5 de abril de 2024, fuerzas de seguridad ecuatorianas ingresaron por la fuerza a la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien se encontraba bajo protección mexicana. La Cancillería calificó los hechos como una violación a la Convención de Viena y México rompió relaciones diplomáticas con Ecuador.

    Aquel episodio provocó una demanda de México ante la Corte Internacional de Justicia, mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores denunció ante la ONU el ingreso violento a la embajada y las agresiones contra personal diplomático mexicano.

    Pese a ese antecedente, Salinas Pliego y Noboa posaron sonrientes y hablaron de “construir puentes” entre ambos países. El evasor fiscal aseguró que coincidieron en el rumbo que debe tomar Latinoamérica y planteó impulsar condiciones para la inversión, el trabajo y el talento. Un discurso de unidad regional que, visto desde México, convive con una relación diplomática que permanece rota por el asalto a la sede diplomática.

    Así, mientras el gobierno mexicano llevó el caso ante instancias internacionales por la irrupción en su embajada, Salinas Pliego decidió estrechar la mano de Noboa y presentar el encuentro como una oportunidad para generar negocios y colaboración. La fotografía deja, al menos, un contraste difícil de ignorar entre la defensa institucional de la soberanía mexicana y la agenda empresarial del magnate.