Irán activó sus sistemas de defensa aérea sobre Teherán luego de una nueva oleada de bombardeos estadounidenses, en una jornada que confirma la escalada del conflicto entre ambos países y mantiene en alerta a toda la región de Oriente Medio.
Las defensas antiaéreas de Teherán fueron activadas durante la madrugada de este miércoles tras el anuncio de una nueva ronda de ataques de Estados Unidos contra objetivos militares iraníes. Medios locales reportaron explosiones en distintos puntos de la capital, así como la operación de baterías antiaéreas en varias zonas de la ciudad, mientras residentes confirmaron haber escuchado fuertes detonaciones.
Poco después, el Comando Central de Estados Unidos informó que completó su undécima oleada consecutiva de bombardeos contra instalaciones militares iraníes, incluidos centros de operaciones, infraestructura para drones y capacidades logísticas. Los ataques forman parte de la campaña militar impulsada por Washington para debilitar la capacidad defensiva de Teherán.
Además de la capital iraní, también se reportaron explosiones en las ciudades de Chabahar, Konarak y Bushehr, donde se ubica la única central nuclear de Irán. Analistas consideran que estos hechos reflejan una nueva fase del conflicto, con operaciones militares más intensas y un riesgo creciente de expansión regional.
La escalada ocurre mientras continúan estancados los esfuerzos diplomáticos para restablecer un alto al fuego y reducir las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. El presidente Donald Trump ha advertido que la ofensiva continuará e incluso podría intensificarse, mientras Irán mantiene que responderá a cualquier nueva agresión.

