La Profepa vigila de cerca a los ejemplares de Dolphin Connection Cancún y estudia mover a seis de ellos a otro lugar.
Los nueve delfines de Dolphin Connection Cancún, antes llamado Dolphinaris, nadan hoy en estanques más limpios y con atención médica permanente. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) los vigila de cerca desde que los aseguró.

Todo empezó en octubre de 2025. La Profepa clausuró de forma total y temporal el predio en Quintana Roo y aseguró a los nueve ejemplares de la especie Tursiops aduncus. Los inspectores encontraron estanques con agua turbia y poca limpieza, entre otras irregularidades.
Agua más clara y sin patógenos
Tras la clausura, la Profepa obligó al recinto a cumplir una lista de medidas para estabilizar la salud de los animales. Los cambios ya se notan. El sistema de soporte de vida recircula más agua y los estanques lucen más limpios y claros.
Además, los análisis de la autoridad confirman que el agua cumple los parámetros de calidad. Los patógenos que antes aparecieron ya no están. Por si fuera poco, veterinarios revisan a los delfines de forma permanente, les hacen estudios clínicos y vigilan lo que come cada uno.
Aun así, la mejoría no cierra el caso. La Profepa aclara que los problemas de origen no desaparecieron. El recinto todavía puede enfrentar responsabilidades por presuntos incumplimientos, y el procedimiento administrativo sigue abierto.
Tres delfines no podrán viajar
Los nueve animales cargan con problemas de salud. Sufren afectaciones en los ojos, lesiones en la lengua y la boca, desgaste de los dientes y otros males crónicos. Cada uno necesita una valoración distinta.
Por eso, tres delfines difícilmente podrán salir de Cancún. Un traslado pondría en riesgo su vida. Para los otros seis, la Profepa analiza un posible cambio de hogar junto con especialistas.
Antes de moverlos, los expertos deberán revisarlos de nuevo, con análisis de sangre y pruebas de estabilidad. Después vendrá una cuarentena estricta. Ese paso protege tanto a los delfines que viajen como a los que ya viven en el lugar de destino.
La autoridad también mirará los lazos sociales entre los animales. Cualquier decisión tomará en cuenta la condición de cada delfín y los vínculos que formaron entre sí. Mientras tanto, la Profepa seguirá de cerca su evolución médica, conductual y social.
“La intervención de la Profepa ha permitido mejorar las condiciones en las que se encuentran estos nueve delfines”, afirmó Mariana Boy Tamborrell, procuradora federal de protección al ambiente. Luego agregó que la prioridad son y seguirán siendo los delfines.

