La jefa de Gobierno encabezó la edición 21 del Torta Fest, donde decenas de comerciantes armaron una torta gigante para intentar romper una marca mundial.
La Ciudad de México vivió una tarde llena de sabor y tradición. Clara Brugada Molina dio el banderazo de salida para armar una torta de 100 metros de largo, con más de mil 300 kilos de ingredientes. El objetivo: entrar al libro de récords Guinness.
El aroma a milanesa, jamón, longaniza y salchicha se mezcló con la frescura del jitomate, la cebolla y la lechuga. Decenas de manos trabajaron juntas en la explanada de la alcaldía Venustiano Carranza. Ahí se inauguró la edición número 21 del Torta Fest.
La alcaldesa Evelyn Parra acompañó a Brugada durante el evento, junto con varios integrantes del gabinete capitalino. Juntas destacaron el papel de este tipo de ferias para impulsar la economía de los barrios.
“El evento parece trivial, pero este tipo de ferias logran promover la economía local”, explicó Brugada. Añadió que los verdaderos protagonistas son los comercios locales que preparan y exponen sus productos.
La mandataria capitalina también habló del significado cultural de la torta. Aseguró que este platillo forma parte de la vida diaria de millones de habitantes de la capital.
“La torta acompaña a niñas y niños cuando van a la escuela, a los jóvenes cuando estudian y a los trabajadores cuando el tiempo apremia”, señaló. Además subrayó que se trata de un alimento nutritivo y con identidad propia.
Con esta celebración, el gobierno capitalino busca posicionar al Torta Fest como una tradición que une gastronomía, cultura e identidad local cada año.

