Etiqueta: Elektra

  • Fortuna de Salinas Pliego se desploma 73% en dos años, según Forbes

    Fortuna de Salinas Pliego se desploma 73% en dos años, según Forbes

    El patrimonio del dueño de TV Azteca y Grupo Elektra pasó de 13 mil millones a 3 mil 600 millones de dólares, de acuerdo con la revista especializada.

    La fortuna de Ricardo Salinas Pliego sufrió una caída de 73% en los últimos dos años, de acuerdo con una estimación de Forbes. La publicación señala que el patrimonio del propietario de TV Azteca y Grupo Elektra pasó de 13 mil millones de dólares a 3 mil 600 millones, colocándolo como uno de los que más valor han perdido en ese periodo.

    El descenso coincide con un contexto financiero complicado para el usurero, luego de que TV Azteca ingresara a concurso mercantil, un proceso legal que busca reestructurar sus pasivos y negociar con acreedores para evitar la quiebra. La situación ha puesto nuevamente bajo los reflectores el desempeño financiero del grupo empresarial.

    De acuerdo con distintos análisis, la disminución de la riqueza de Salinas Pliego también estaría relacionada con los reveses en los litigios que mantiene por el pago de adeudos fiscales, así como por otros factores que han impactado el valor de sus empresas y su patrimonio personal.

    Tras difundirse la información, el evasor fiscal reaccionó en redes sociales, donde rechazó las versiones sobre su situación financiera y lanzó fuertes críticas contra sus detractores. En sus publicaciones también afirmó que continuará defendiendo su postura frente a quienes cuestionan su actividad empresarial.

    La caída estimada por Forbes vuelve a colocar a Ricardo Salinas Pliego en el centro del debate público, tanto por la situación financiera de sus empresas como por los litigios fiscales que enfrenta. Mientras tanto, el empresario mantiene una intensa actividad en redes sociales, donde suele responder directamente a las críticas y pronunciarse sobre temas políticos y económicos.

  • Salinas Pliego tiene más fracasos que triunfos empresariales

    Salinas Pliego tiene más fracasos que triunfos empresariales

    Ricardo Salinas Pliego se presenta en redes ante México como el arquetipo del empresario visionario, el hombre que convirtió una mueblería familiar en un imperio que va del retail a la banca, de la televisión a las telecomunicaciones. Pero este relato omite deliberadamente la otra mitad de su historia: una racha de apuestas fallidas, fraudes bursátiles comprobados por reguladores extranjeros, negocios que colapsaron dejando a miles de personas a la deriva, y una montaña de deuda fiscal que ningún otro empresario mexicano se ha atrevido a acumular con tanto descaro. Aquí, nueve capítulos de esa cara oculta. 

    Circuit City: En 2008, en plena crisis financiera global, Salinas Pliego decidió que podía rescatar a la segunda cadena de electrónica más grande de Estados Unidos comprando el 28% de sus acciones, con la fantasía de convertirse en su salvador y reproducir en territorio estadounidense el éxito de Elektra. El resultado fue exactamente el opuesto: Circuit City se declaró en bancarrota y, meses después, liquidó por completo sus operaciones, arrastrando consigo entre 39 y 41 millones de dólares de la fortuna del propio Salinas Pliego. 

    FAW: En 2007 anunció, con la parafernalia de siempre, una alianza con la automotriz china FAW para vender autos baratos en las tiendas Elektra, financiados por Banco Azteca, apuntando directamente a los clientes más vulnerables de su cartera de microcréditos. El proyecto prometía una planta ensambladora en Michoacán y decenas de miles de unidades vendidas al año. La realidad fue un desastre silencioso: para septiembre de 2009 la marca desapareció de las tiendas Elektra sin previo aviso, dejando a más de 5 mil compradores sin refacciones, sin garantía y sin ningún tipo de soporte técnico

    Fraude Unefon-Nortel: El capítulo más grave de su historial, porque no habla de mala suerte, sino de una mala conducta deliberada. En 2003, a través de una entidad de su propiedad llamada Codisco, compró con descuento la deuda que Unefon mantenía con la canadiense Nortel y luego la revendió a la propia Unefon a su valor original, embolsándose una ganancia de 218 millones de dólares a costa de los accionistas minoritarios de TVAzteca, a quienes nunca se les informó de la operación. La Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) lo acusó formalmente de fraude, señalando que él y sus colaboradores orquestaron un montaje para ocultar su participación y quedarse con una ganancia personal de 109 millones de dólares. Terminó pagando una multa de 7.5 millones de dólares sin admitir culpa y quedó inhabilitado durante cinco años para ser directivo de empresas públicas en Estados Unidos. 

    Minas de Baja California: Menos conocido que sus otros tropiezos, pues fue una inversión minera en Baja California Norte que parecía prometedora pero terminó derrumbándose 60% en su valor, con un costo estimado de 50 millones de dólares que simplemente se evaporaron. 

    OneWeb: En 2020, Salinas inyectó 500 millones de dólares para hacerse con el 10% de OneWeb, una compañía satelital que buscaba anticiparse a Starlink. Cuando llegó la pandemia y los inversionistas mayoritarios decidieron congelar el proyecto, Salinas Pliego se topó con la disyuntiva de poner otros 4 mil 500 millones de dólares para sostenerlo o simplemente perder lo ya invertido. Optó por lo segundo, y de ahí no volvió a hablarse del asunto con el mismo entusiasmo con el que lo anunció. 

    Fraude “Astor Capital”: Queriendo apalancar acciones de Elektra para financiar una apuesta personal en Bitcoin, Salinas Pliego terminó como víctima de un montaje construido alrededor del apellido Astor, uno de los linajes más emblemáticos de la historia económica estadounidense. El responsable, Vladimir Sklarov, se hizo pasar por descendiente de esa familia, obtuvo acciones valuadas en 416 millones de dólares como garantía de un préstamo y las vendió sin autorización, quedándose con el dinero. El resultado: más de 450 millones de dólares esfumados y un empresario que se dice “el más listo del cuarto” cayendo en un fraude que cualquier asesor financiero mínimamente diligente hubiera detectado a tiempo. 

    TVAzteca: Desde 2020 TVAzteca dejó de pagar bonos por 400 millones de dólares, alegando la pandemia como excusa, lo que derivó en una demanda en Nueva York que hoy roza los 600 millones de dólares en capital e intereses. En 2026 la empresa se ve obligada a solicitar concurso mercantil voluntario y a salir de la Bolsa Mexicana de Valores después de casi 30 años cotizando. Antes, en 2017, ya había tenido que venderAzteca América, su división para el mercado hispano en Estados Unidos, en un intento de generar liquidez que terminó siendo apenas un parche temporal frente a un declive más profundo. 

    Typhoon Offshore: Su empresa de servicios petroleros para Pemex se derrumbó tras acumular una deuda de 960 millones de dólares por 16 meses de impagos, lo que la obligó a suspender operaciones por completo. Una jueza incluso rechazó en un primer momento su solicitud de concurso mercantil, y cuando finalmente fue aceptada meses después, la compañía ya arrastraba embargos bancarios y el cierre de sus instalaciones en Campeche por parte de la Profepa por no contar con permisos ambientales. El colapso de Typhoon arrastró a una red de al menos una docena de empresas proveedoras mexicanas que dependían de sus contratos

    Deuda con el SAT: A diferencia de los otros ocho puntos, este no es resultado de un mal cálculo de negocios sino de una estrategia sostenida durante más de una década para evadir sus obligaciones fiscales, disfrazada de cruzada libertaria contra el Estado. La Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó que las empresas de Grupo Salinas deben cubrir más de 35 mil millones de pesos, cifra que con recargos y multas rebasa los 50 mil millones. El costo de esa soberbia fiscal, sumado a sus otras crisis, ha sido brutal para su propio bolsillo: su fortuna cayó 63.4% entre 2024 y 2025, y para marzo de 2026 acumulaba una pérdida cercana a los 9 mil 700 millones de dólares en apenas dos años, según Forbes.

    Estos nueve episodios desmienten la narrativa que Salinas Pliego ha cultivado durante décadas como el empresario que nunca pierde. La realidad es la de un hombre que ha perdido cientos de millones de dólares en apuestas mal calculadas, que fue formalmente acusado de fraude por un regulador extranjero, que ha dejado a miles de clientes y decenas de empresas proveedoras pagando los platos rotos de sus decisiones, y que hoy ve desplomarse su fortuna mientras se resiste, con el mismo tono desafiante de siempre, a pagarle al fisco lo que por años ha esquivado. 

    El mito del empresario infalible se sostiene únicamente si se ignora la mitad de su historia, ya que, contada completa, la carrera de Ricardo Salinas Pliego tiene más fracasos, fraudes y deudas que éxitos.

  • Denuncian fraude en Elektra y acusan a la empresa de intimidar a víctimas para cobrarles deudas falsas

    Denuncian fraude en Elektra y acusan a la empresa de intimidar a víctimas para cobrarles deudas falsas

    Denuncian posible red de créditos irregulares en sucursal de Oaxaca de Juárez; víctimas señalan intimidación y falta de respuesta de la empresa.

    En Oaxaca de Juárez, dos clientas de una sucursal de Elektra denunciaron un presunto esquema de fraude por usurpación de identidad que habría sido operado por un ex trabajador identificado como Saúl Ezequiel Bautista López, con créditos que suman cerca de 200 mil pesos.

    Las afectadas aseguran que el caso no es aislado y que la tienda ubicada en 20 de Noviembre y Aldama no les ha proporcionado información del señalado, lo que ha impedido avanzar en acciones legales. Además, acusan que la empresa ha iniciado una presunta campaña de intimidación y cobro, con llamadas constantes y visitas de gestores.

    Una de las denunciantes relató que adquirió una olla a crédito por 3 mil 400 pesos, pero después la deuda escaló a más de 52 mil pesos, al incluir supuestos cargos por un teléfono celular que ella niega haber solicitado. La mujer exige que la empresa reconozca la irregularidad y detenga las presiones de pago.

    El segundo caso señala la contratación fraudulenta de cuatro refrigeradores por 140 mil pesos, también a nombre de la víctima sin su consentimiento. La afectada afirma que la tienda ha evitado responsabilizarse y únicamente le ha ofrecido canalizar correos internos sin solución concreta.

    Las denunciantes sostienen que existen al menos 20 casos similares, lo que apunta a posibles prácticas sistemáticas dentro de la sucursal. También pidieron investigar a una ex gerente vinculada al manejo de créditos, quien ya no labora en el establecimiento.

    Este jueves, las afectadas realizaron una protesta afuera de la tienda para exigir la intervención de la Fiscalía de Oaxaca, así como el esclarecimiento del presunto fraude y el fin de las acciones de cobro que consideran hostigamiento.

  • Las enseñanzas de Hugo Salinas Price para evadir impuestos

    Las enseñanzas de Hugo Salinas Price para evadir impuestos

    En el marco del día del padre, recordamos a quién le enseñó a evadir impuestos a Ricardo Salinas Pliego, su padre Hugo Salinas Price, quien en sus propias memorias cuenta cómo Elektra surgió tras la desaparición de una empresa con adeudos al IMSS, una historia que hoy vuelve a cobrar fuerza mientras Grupo Elektra mantiene una disputa multimillonaria con el SAT. 

    Hugo Salinas Price lo confesó él mismo por escrito, pues en sus memorias “Mis años con Elektra”, el patriarca de Grupo Salinas narra cómo nació el imperio que hoy dirige su hijo Ricardo Salinas Pliego, y de paso entrega el primer manual familiar para evadir al SAT.

    Según su propio relato, en 1950 la fábrica de radios Radiotécnica (fundada por su padre, Hugo Salinas Rocha) dejó de operar arrastrando adeudos al Instituto Mexicano del Seguro Social. En lugar de saldarlos, la empresa fue disuelta y resucitó bajo un nuevo nombre: Elektra Mexicana, S.A. Salinas Price reconoce abiertamente que, durante años, destruyeron papelería con el membrete de Radiotécnica porque el Seguro Social los perseguía como “patrón sustituto” para cobrar esos adeudos con recargos. Es decir: el negocio insignia de la familia nació de una estrategia de fuga fiscal heredada de padre a hijo.

    La fortuna de Ricardo Salinas Pliego está construida, en buena medida, sobre privilegios que le han otorgado distintos gobiernos mexicanos y Elektra es el ejemplo más claro de un negocio que nació, literalmente, para no pagar impuestos.

    El libro no solo documenta evasión fiscal, pues Salinas Price también narra, sin pudor, cómo financió al Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), un grupo de choque de los años sesenta vinculado a la organización secreta El Yunque y a Los Tecos de la UAG, creado, afirma, para “contrarrestar el terror de la izquierda entre estudiantes”. 

  • Cuestionan por qué Elektra y Banco Azteca no son blanco de vandalismo en protestas

    Cuestionan por qué Elektra y Banco Azteca no son blanco de vandalismo en protestas

    Usuarios en redes sociales reavivan críticas contra Salinas Pliego por sus mensajes políticos, mientras señalan que los daños en marchas no suelen afectar a sus empresas. 

    En redes sociales y en algunas publicaciones digitales ha circulado la pregunta sobre por qué, en distintas movilizaciones en las que participan grupos conocidos como “bloque negro”, no se registran afectaciones a establecimientos de Grupo Salinas, como Elektra o Banco Azteca

    El tema ha reavivado críticas hacia el deudor de la patria, Ricardo Salinas Pliego, por sus constantes posicionamientos políticos en contra del gobierno y sus llamados a la confrontación y violencia en manifestaciones. Estas declaraciones, interpretadas por detractores como incendiarias, por lo que estaría aceptando que en un futuro sus tiendas sean saqueadas, a menos de que esté seguro de que eso no vaya a pasar.

    En paralelo, organizaciones y observadores han señalado que los daños en marchas suelen concentrarse en zonas de alta exposición mediática o en cadenas comerciales, pero no en las tiendas del moroso fiscal.

  • Sin licencia, sin curso y sin seguro: así de fácil se obtiene una Italika en México

    Sin licencia, sin curso y sin seguro: así de fácil se obtiene una Italika en México

    Mientras en otros países el comprar una motocicleta suele estar acompañado de verificaciones de licencia, capacidad financiera, seguro y capacitación previa, el modelo de venta de Italika y Elektra, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, permite que miles de personas accedan a una motocicleta con requisitos mínimos. Un contraste que resulta preocupante en México, uno de los países con mayores tasas de mortalidad en accidentes de motocicleta.

    El modelo comercial de Italika está diseñado para facilitar al máximo la adquisición de motocicletas. En sus esquemas de crédito basta, en muchos casos, con presentar una identificación oficial y cumplir con requisitos, bastante básicos, de aprobación financiera. A diferencia de los estándares aplicados por fabricantes y concesionarias de Estados Unidos, Japón o Europa, no se exige comprobante de ingresos, capacitación previa, licencia de motociclista, seguro obligatorio ni una evaluación detallada de la experiencia del conductor antes de entregar la unidad.

    La diferencia con los mercados más desarrollados es profunda, pues Marcas como Harley-Davidson, Kawasaki y Yamaha promueven cursos de manejo, verifican la capacidad económica del comprador y fomentan la contratación de seguros antes de que la motocicleta llegue a la calle. En Europa, además, existen licencias escalonadas que impiden que un conductor novato adquiera o conduzca motocicletas de mayor potencia sin haber acumulado experiencia previa.

    Una motocicleta no es un electrodoméstico ni un artículo de consumo cualquiera, es un vehículo que puede alcanzar altas velocidades y cuya conducción implica riesgos considerables para quien la maneja y para terceros. Por ello, en los países con cultura motociclista, la venta responsable forma parte de la estrategia de seguridad vial y no únicamente de la estrategia comercial.

    Sin embargo, el esquema impulsado por Italika, Elektra y Banco Azteca es completamente opuesto: mientras menos barreras existan para concretar una compra, mayor es el número de motocicletas colocadas y de créditos otorgados. Una lógica que responde primero al capital antes que a la seguridad vial o del usuario. ¿El resultado? Personas sin experiencia comprobable, sin formación especializada e incluso sin licencia pueden acceder con relativa facilidad a un vehículo motorizado, trasladando la responsabilidad y el riesgo por completo al consumidor.

    El problema adquiere una dimensión mayor si se considera que Italika concentra alrededor del 60% del mercado mexicano de motocicletas, especialmente entre sectores de ingresos medios y bajos. Esto significa que cualquier deficiencia en los filtros de venta tiene un impacto masivo sobre las calles y carreteras del país. Lo que para la empresa representa crecimiento comercial, para las autoridades de salud y seguridad vial se traduce en una presión creciente derivada de accidentes, lesiones graves y muertes.

    El modelo Italika-Elektra-Banco Azteca ha demostrado ser extraordinariamente exitoso para vender motocicletas, pero está muy lejos de los estándares internacionales que buscan garantizar que quien compra una moto tenga la capacidad económica, legal y técnica para utilizarla. ¿Cuántas de estas motos llegan a manos de personas realmente preparadas para conducirlas de forma segura?

  • Del sueño automotriz al fracaso: Salinas Pliego y sus autos FAW

    Del sueño automotriz al fracaso: Salinas Pliego y sus autos FAW

    Lo que fue presentado como una revolución para acercar el automóvil a miles de familias mexicanas terminó convertido en uno de los mayores fracasos de Grupo Salinas. La apuesta de Ricardo Salinas Pliego por vender autos chinos FAW en tiendas Elektra acabó con bajas ventas, planes cancelados y clientes insatisfechos.

    En 2007, Grupo Salinas anunció con entusiasmo la llegada de los vehículos chinos FAW a México a través de las tiendas Elektra. La propuesta parecía atractiva: vender automóviles con esquemas de financiamiento similares a los utilizados para electrodomésticos y artículos para el hogar. La promesa era democratizar el acceso al automóvil y abrir una nueva etapa para el grupo empresarial encabezado por Ricardo Salinas Pliego.

    Sin embargo, el proyecto rápidamente se desplomó, ya que  los consumidores cuestionaron aspectos relacionados con la calidad, los acabados y la seguridad. A ello se sumó una red de servicio limitada y dificultades para garantizar el suministro de refacciones, un problema que terminaría convirtiéndose en uno de los principales dolores de cabeza para los compradores.

    Las ventas quedaron lejos de las expectativas y los planes para construir una planta de ensamblaje en Michoacán fueron cancelados. Lo que había sido anunciado como una inversión multimillonaria y una puerta de entrada para la industria automotriz china en México terminó reduciéndose a apenas unos miles de vehículos comercializados antes de que el proyecto fuera abandonado.

    El resultado fue un fracaso empresarial difícil de ocultar. Muchos propietarios quedaron con vehículos cuya reparación se volvió complicada por la falta de piezas, mientras que la experiencia contribuyó a generar durante años una percepción negativa sobre los automóviles chinos en México. Más de una década después, el caso FAW sigue siendo recordado como una de las apuestas más fallidas de Grupo Salinas y un ejemplo de cómo una estrategia basada en precios bajos y crédito accesible no siempre es suficiente para sostener un negocio cuando faltan respaldo técnico, servicio postventa y confianza del consumidor.

  • Las motos Italika de Salinas Pliego y Elektra son las favoritas de los asaltantes

    Las motos Italika de Salinas Pliego y Elektra son las favoritas de los asaltantes

    No es tu imaginación, en México circulan cerca de 9 millones de motocicletas y alrededor del 70% son de la marca Italika, lo que equivale a más de 6 millones de unidades. En la Zona Metropolitana del Valle de México, la cifra rondaría el millón de motocicletas. 

    No, no es tu imaginación. Si sientes que volteas a cualquier esquina y temes ser asaltado por ver una Italika acercarse, los números sugieren que probablemente tengas razón. De las cerca de 9 millones de motocicletas que circulan en México, alrededor del 70% pertenecerían a esta marca, lo que representa más de 6 millones de unidades rodando por calles, avenidas y carreteras del país, por lo que es también la preferida para los asaltos a mano armada sobre este vehículo.

    El dominio de Italika en el mercado mexicano se ha consolidado durante años gracias a sus precios accesibles, amplia red de distribución y facilidades de financiamiento. Como resultado, siete de cada diez motocicletas que se venden en el país corresponden a esta marca, una proporción que también se refleja en el parque vehicular nacional.

    Parte de la explicación está en el modelo de negocio que convirtió a la motocicleta en uno de los vehículos más accesibles para millones de mexicanos. A diferencia de otras marcas, Italika se comercializa ampliamente a través de las tiendas Elektra, donde es posible adquirir una unidad con enganche reducido y pagos semanales. Para muchas personas que no tienen acceso a créditos bancarios tradicionales, esta opción representa la única vía inmediata para comprar un vehículo propio.

    Sin embargo, la facilidad de acceso tiene un costo. Dependiendo del plazo y las condiciones del financiamiento, el comprador puede terminar pagando una cantidad considerablemente mayor al precio original de la motocicleta, en algunos casos cercana al doble del valor de contado. El éxito de este modelo también refleja una realidad incómoda: mientras quienes tienen acceso a créditos bancarios suelen obtener mejores condiciones, miles de trabajadores terminan recurriendo a este esquema de financiamiento más costoso, pagando más precisamente porque cuentan con menos alternativas.

    La presencia de Italika es aún más visible en la Zona Metropolitana del Valle de México. Considerando que en la región circulan entre 1.3 y 1.6 millones de motocicletas, se estima que cerca de un millón son de esta marca. Dicho de otra manera: de cada 10 motocicletas que circulan siete son Italika. Por lo que la siguiente vez que veas a alguien asaltando sobre una motocicleta, ¡lo más seguro es que sea de esta marca!

  • Salinas pide pañuelos blancos, pero aún debe miles de millones al SAT

    Salinas pide pañuelos blancos, pero aún debe miles de millones al SAT

    El dueño de Grupo Salinas ofrece boletos para la inauguración del Mundial a clientes al corriente con sus créditos, mientras él mismo liquida su propia deuda fiscal en 18 abonos tras dos décadas de litigios.

    Ricardo Salinas Pliego publicó un mensaje en X que no pasó desapercibido. El moroso fiscal prometió regalar dos boletos para el juego inaugural del Mundial de Fútbol a los clientes de sus empresas que demostraran estar al corriente con sus créditos. El requisito extra: llevar pañuelo blanco.

    El gesto suena generoso. El contexto, mucho menos.

    Una deuda de dos décadas

    El conflicto entre Salinas Pliego y el fisco se prolongó durante más de 20 años. En un inicio, el SAT reclamaba un adeudo superior a 51 mil millones de pesos. Tras resoluciones judiciales y la aplicación de beneficios legales, el monto final se ajustó a 32 mil 132 millones de pesos

    Del total acordado, 10 mil 400 millones de pesos ya ingresaron a la Tesorería de la Federación en enero de 2026. El monto restante se cubrirá mediante 18 pagos. Es decir, Salinas Pliego paga su deuda con el gobierno mexicano exactamente como sus clientes pagan en Elektra: en abonos.

    La ironía del pañuelo

    El empresario exige a sus clientes puntualidad en sus pagos. Para él, en cambio, el acuerdo con el SAT no llegó por convicción ni por justicia, según el propio comunicado de Grupo Salinas, sino para cerrar definitivamente los litigios. 

    La Suprema Corte confirmó en su momento una deuda de más de 48 mil millones de pesos de Ricardo Salinas Pliego con el SAT. Fue la presión judicial, no la voluntad, lo que finalmente movió el dinero.

    TV Azteca, otro frente abierto

    La historia no termina ahí. TV Azteca, empresa de Grupo Salinas, inició un proceso de reorganización financiera a través de un concurso mercantil voluntario. La televisora busca ordenar sus deudas ante cambios profundos en la industria publicitaria y la creciente competencia digital.

    El mismo grupo que hoy pide pañuelos blancos a sus clientes enfrenta, en paralelo, uno de los momentos financieros más complicados de su historia.

    Dos reglas, dos pesos

    La pregunta queda en el aire. Un cliente que deja de pagar su televisión en Elektra enfrenta cargos, intereses y presión inmediata. Un empresario que acumula una deuda fiscal durante 20 años negocia descuentos, plazos y condiciones.

    Tras el acuerdo con el SAT, Salinas Pliego todavía debe alrededor de 18 mil millones de pesos al fisco mexicano. Los boletos del Mundial pueden esperar. La deuda, también.

  • ¡No ha pagado! Salinas Pliego presume ganancias millonarias pero aún debe más de 21 mmp al SAT

    ¡No ha pagado! Salinas Pliego presume ganancias millonarias pero aún debe más de 21 mmp al SAT

    Aunque el magnate asegura en sus portales y medios que ya cumplió con el fisco, la realidad es que sus empresas todavía mantienen una millonaria deuda fiscal que sigue pendiente.

    A pesar de los intentos del usurero Ricardo Salinas Pliego por instalar la narrativa de que ya cumplió con sus obligaciones fiscales, la deuda de sus empresas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) sigue lejos de quedar saldada.

    De acuerdo con datos confirmados por el gobierno federal, aún faltan más de 21 mil millones de pesos por pagar.

    El adeudo original de Grupo Salinas, derivado principalmente de litigios fiscales de TV Azteca y Grupo Elektra, alcanzaba cerca de 32 mil millones de pesos. Sin embargo, el empresario apenas realizó un primer pago cercano a los 10 mil millones de pesos a finales de enero de 2026, correspondiente a TV Azteca.

    Tras ese abono, la mayor parte del compromiso fiscal sigue pendiente, particularmente el relacionado con Grupo Elektra. La propia presidenta Claudia Sheinbaum confirmó recientemente que la empresa aún mantiene una deuda importante con el SAT, lo que desmonta la narrativa difundida por los propios medios del magnate.

    Lo contradictorio es que en los portales de Grupo Salinas y TV Azteca se insiste en que el empresario “sí paga impuestos”, mientras que en los hechos todavía faltan miles de millones por liquidar. Es decir, la propaganda corporativa parece ir más rápido que los pagos reales.

    Y la paradoja se vuelve más evidente al revisar los propios resultados financieros del grupo. Grupo Elektra reportó ingresos por 58 mil 859 millones de pesos en el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un crecimiento de 6.1%, además de un EBITDA de 7 mil 816 millones de pesos.

    A esto se suma el desempeño de Banco Azteca, que registró ingresos financieros por 36 mil 162 millones de pesos, con un aumento del 9%, mientras que su cartera de crédito creció 11% hasta los 216 mil 716 millones de pesos.

    Con estas cifras, la pregunta es inevitable: si el imperio de Salinas Pliego presume ganancias millonarias cada trimestre, ¿por qué la deuda con el SAT sigue sin liquidarse?

    Mientras tanto, el empresario continúa defendiendo en redes y en sus medios que ya cumplió con el fisco, aunque los datos duros dicen otra cosa.