Dos explosiones con artefactos improvisados dejaron 18 heridos en el centro de Damasco durante la visita del presidente francés, Emmanuel Macron.
Al menos 18 personas, entre ellas cuatro policías, resultaron heridas este martes tras dos explosiones registradas en el centro de Damasco, Siria, mientras el presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizaba una visita oficial de dos días al país. Las detonaciones ocurrieron cerca del Ministerio de Turismo y del hotel Four Seasons, donde el mandatario francés se había hospedado.
Autoridades confirmaron que Macron ya se encontraba en el Palacio Presidencial y no estaba en riesgo. El Ministerio del Interior sirio informó que los artefactos explosivos habían sido detectados previamente por las Fuerzas de Seguridad Interna y que unidades especializadas intentaban desactivarlos cuando ambos estallaron. Según la agencia estatal SANA, uno de los explosivos estaba oculto en un vehículo estacionado y el otro en un contenedor de basura.
Tras el incidente, las autoridades acordonaron la zona e iniciaron una investigación para identificar a los responsables. Las explosiones ocurrieron menos de una semana después de otro atentado en la capital siria que dejó nueve muertos y 22 heridos, esto se da en medio de una creciente tensión por el inicio de los juicios contra exfuncionarios del derrocado régimen de Bashar al Asad, acusados de crímenes cometidos durante la represión de las protestas de 2011. Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría de los ataques.
La visita de Macron es considerada histórica al tratarse del primer líder de un país occidental que realiza una visita oficial a Siria desde la caída del régimen de Al Asad en diciembre de 2024. Durante su encuentro con el presidente Ahmed al-Sharaa, ambos gobiernos firmaron acuerdos de cooperación económica y reiteraron su intención de fortalecer la relación bilateral, mientras el mandatario francés afirmó que “nada puede sofocar la aspiración” del pueblo sirio a construir un país seguro, soberano y unido.
Delegaciones de 50 países llegan a Teherán para despedir al líder supremo, asesinado hace cuatro meses en un ataque de Israel y Estados Unidos.
Irán comenzó este sábado los funerales de su líder supremo, el ayatollah Ali Jamenei. Las ceremonias arrancaron a las 6 de la mañana, hora local, en la mezquita del iman Jomeini. Los actos se extenderán hasta el jueves, cuando sus restos sean sepultados en Mashhad, su ciudad natal.
Representantes de 50 países viajaron a Teherán para las ceremonias. Hasta el momento no se confirmó la asistencia del hijo y sucesor del líder, el ayatollah Mojtaba Jamenei. Él resultó presuntamente herido en los ataques que costaron la vida a su padre y desde entonces solo se comunica por escrito.
Un día antes se realizaron ritos preliminares frente al féretro, cubierto con la bandera iraní. El presidente Masoud Pezeshkian encabezó el acto junto con Mohammad Baqer Qalibaf, líder del Parlamento. También asistió Ahmad Vahidi, comandante de la Guardia Revolucionaria, en su primera aparición pública desde el estallido de la guerra.
Las autoridades calculan la llegada de entre 15 y 20 millones de personas a la capital. El cuerpo del ayatollah quedará expuesto hasta el lunes. Por eso, se organizarán procesiones en Teherán, Qom y Mashhad, además de ritos en Irak. El gobierno ya anunció cierres de carreteras y restricciones aéreas en los días clave.
Entre los visitantes extranjeros están los primeros ministros de Pakistán y Armenia, así como los presidentes de Tayikistán y del Kurdistán iraquí. El expresidente ruso Dmitri Medvédev acudió como enviado de Vladimir Putin. China envió a su alto cargo parlamentario, He Wei. En contraste, ningún país europeo fue invitado, tampoco las naciones que respaldaron la ofensiva militar contra Irán.
La tensión también se respira en las calles. Una profesora de 61 años relató que abrió su casa para recibir a quienes llegan de otras ciudades. Un joven trabajador tecnológico, en cambio, prefirió abandonar Teherán ante el regreso de los controles nocturnos y el aumento de fuerzas de seguridad.
Paralelamente, Irán exigió a Estados Unidos cumplir el preacuerdo para terminar las hostilidades en la región. De lo contrario, advirtió el país que responderá con firmeza y buscará justicia por los crímenes de guerra cometidos en su contra.
Francia, por su parte, retiró su portavionesCharles de Gaulle de Medio Oriente. El presidente Emmanuel Macron explicó que las conversaciones de paz avanzan de forma favorable, aunque mantendrá buques y una aeronave listos para vigilar el estrecho de Ormuz.
El portavoz iraní advirtió que la implementación del acuerdo será más difícil que su negociación. Ambas partes tienen 60 días para avanzar en los temas pendientes.
Irán y Estados Unidos dieron un paso histórico este miércoles: firmaron digitalmente el memorando de entendimiento nuclear. La ceremonia prevista en Ginebra no se realizará.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, confirmó que los presidentes de ambos países estamparon su firma en el documento de forma remota. “El plan para que los equipos negociadores estén presentes en Ginebra sigue en pie”, aclaró, “pero se acordó firmar el memorando digitalmente”.
Baghaei fue claro sobre lo que viene: su trabajo no terminó con la firma, sino que apenas comienza la parte más difícil. “La implementación de acuerdos internacionales siempre es más compleja que su redacción”, señaló, especialmente cuando alguna de las partes tiene antecedentes de incumplimiento.
El texto del memorando establece que los temas nucleares y el levantamiento de sanciones se negociarán una vez que concluya la guerra. A partir de hoy, las dos naciones cuentan con 60 días para avanzar en esas negociaciones.
La firma se adelantó varios días. Originalmente estaba programada para el viernes en Suiza, pero un diplomático mediador confirmó a Axios que el cambio buscó acelerar la apertura del estrecho de Ormuz. Según esas fuentes, Donald Trump firmó el documento durante una cena en Francia junto al presidente Emmanuel Macron.
Los líderes de Francia y Reino Unido rechazan la intervención militar de Estados Unidos e Israel en el conflicto con Irán, priorizando la paz y el diálogo.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Keir Starmer, primer ministro británico, han reafirmado su decisión de no involucrar a sus países en la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta declaración llega tras las amenazantes advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump.
El conflicto actual ha llevado a Trump a considerar su salida de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Creada en 1949, esta alianza busca asegurar la defensa colectiva de sus miembros, pero Trump ha expresado su desacuerdo. En una entrevista, calificó a la OTAN como un “tigre de papel”, insinuando que no es capaz de frenar agresiones externas.
Durante una entrevista en Tokio, Macron afirmó que Francia no ha sido consultada sobre las acciones militares y que su país no participará en este conflicto. “Mi objetivo es la paz y la desescalada. Solo el diálogo puede resolver conflictos profundos”, insistió el presidente francés. Además, propuso reabrir de manera pacífica el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.
Por su parte, Starmer también se mostró firme en su posición. El primer ministro prometió no ceder ante la presión estadounidense. “Sea cual sea la presión, siempre actuaré en el mejor interés de Reino Unido. Esta no es nuestra guerra”, declaró. Starmer destacó que las consecuencias del conflicto en Irán afectarán a su país por generaciones.
La situación se complica debido al impacto en la economía británica y europea. Muchas voces en el continente sienten la presión de Estados Unidos, mientras que los precios del petróleo siguen aumentando tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Los líderes europeos, preocupados por las repercusiones, defienden el camino de la paz. En este contexto, Macron aboga por un rol activo, sin ser parte de la guerra, para garantizar el libre tránsito en esas aguas.
La postura de Francia y Reino Unido muestra un cambio en la política exterior, que ahora se aleja de la influencia de Estados Unidos, enfatizando la importancia del diálogo y la colaboración con otros países europeos y regionales.
Mientras crece el conflicto con Irán, países europeos autorizan operaciones defensivas y de suministro para Washington, aunque descartan participar en acciones de combate directo.
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, Francia e Italia autorizaron parcialmente a Estados Unidos utilizar sus bases militares para operaciones de suministro, apoyo logístico y defensa, aunque dejaron claro que no permitirán acciones de combate contra Irán desde su territorio.
La decisión contrasta con la postura de España, cuyo gobierno, encabezado por Pedro Sánchez, prohibió el uso de sus bases aéreas para cualquier intervención militar que no esté respaldada por la legalidad internacional. No obstante, Madrid decidió reforzar la seguridad regional enviando su fragata más avanzada, la Cristóbal Colón, hacia Chipre.
Desde París, el Estado Mayor francés confirmó que se permitió temporalmente la presencia de aviones estadounidenses en sus bases, aunque bajo estrictas condiciones. De acuerdo con el comunicado oficial, estas aeronaves solo participarán en tareas de protección y defensa de aliados en el Golfo, evitando cualquier involucramiento en operaciones ofensivas de Estados Unidos contra Irán.
Por su parte, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, explicó que su país también autorizó el uso de instalaciones militares para operaciones logísticas y de apoyo, además del envío de equipamiento defensivo a países del Golfo Pérsico como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait.
Meloni subrayó que las bases utilizadas por Washington operan bajo acuerdos firmados desde 1954, los cuales permiten misiones logísticas y operaciones no cinéticas, es decir, sin bombardeos ni acciones militares directas. Asimismo, señaló que cualquier autorización para operaciones de combate tendría que ser discutida con el Parlamento italiano.
Mientras tanto, España desplegó la fragata Cristóbal Colón, considerada la más avanzada tecnológicamente de su Armada, para fortalecer la defensa aérea en el Mediterráneo. El navío operará junto al portaaviones francés Charles de Gaulle y embarcaciones de la Armada griega, como parte de un operativo de seguridad regional.
El gobierno español afirmó que el despliegue refuerza el compromiso de España con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental, especialmente ante los recientes ataques atribuidos a Irán.
A la par, el Reino Unido anunció el envío de cuatro cazas Typhoon a la base militar de Qatar, además de helicópteros Wildcat con capacidad antidrones y el destructor HMS Dragon, en una nueva operación destinada a reforzar la defensa de la región ante el riesgo de una escalada militar.
Líderes de varios países expresan su preocupación y rechazo tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, temiendo una escalada del conflicto en Oriente Medio.
El ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurrido el 28 de febrero, ha provocado una ola de reacciones internacionales. Líderes de distintas naciones han manifestado su preocupación por las posibles consecuencias de este conflicto.
Rusia calificó los ataques como una “aventura peligrosa”. Su cancillería advirtió que esta acción podría llevar a una “catástrofe” en la región. Además, acusó a Washington y Tel Aviv de buscar un cambio de régimen en Irán bajo la excusa de preocupaciones nucleares.
Por su parte, el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, afirmó que estos ataques solo traen “muerte, destrucción y sufrimiento humano”. En Omán, el canciller Badr Albusaidi expresó su consternación, señalando que las negociaciones entre Washington y Teherán se han visto nuevamente dañadas.
Desde los Territorios Palestinos, el movimiento Hamás consideró la acción como un ataque directo a la estabilidad de toda la región. A su vez, el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, enfatizó que su país no aceptará verse arrastrado al conflicto con Irán.
La Unión Europea, representada por Ursula von der Leyen y António Costa, llamó a todas las partes a ejercer “la máxima moderación”. Mientras tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió sobre la “peligrosidad” de la escalada en torno a Irán y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno británico instó a los líderes a evitar que la situación se convierta en un conflicto regional más amplio. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó tanto la acción militar estadounidense e israelí como las maniobras del régimen iraní.
Desde Suecia, la ministra de Relaciones Exteriores, Maria Malmer Stenergard, pidió volver a la diplomacia. Noruega también rechazó el ataque israelí, argumentando que no se ajusta al derecho internacional. En cuanto a los Países Bajos, su gobierno solicitó a todas las partes a actuar con moderación.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, defendió la acción de Estados Unidos, mencionando la amenaza que representa el programa nuclear iraní. Mientras tanto, la Unión Africana instó a un diálogo sostenido para reducir la tensión.
Finalmente, China pidió un cese inmediato de la violencia y llamó a respetar la soberanía de Irán. Brasil también mostró su preocupación y exhortó a todas las partes a mantener la calma y proteger a los civiles.
El escenario internacional se mantiene tenso, y las reacciones continúan fluyendo en medio de este conflicto creciente. La comunidad global observa con ansiedad, esperando que una solución pacífica se alcance pronto.
Las autoridades francesas detuvieron al capitán de un buque sospechoso de violar sanciones contra Rusia, mientras la tripulación permanece a bordo.
El mar Mediterráneo fue escenario de una intervención reciente de la Marina francesa. Esta vez, el objetivo fue un petrolero ruso llamado Grinch. Este buque, cuyo capitán es de nacionalidad india, fue interceptado bajo sospecha de transportar petróleo en violación de las sanciones impuestas a Rusia.
El capitán fue detenido y se encuentra bajo interrogatorio por las autoridades judiciales. Este arresto tuvo lugar tras la llegada del Grinch al puerto de Fos-sur-Mer, cercano a Marsella. Los medios franceses, al citar a la fiscalía, informaron sobre este desarrollo.
La tripulación, que también es india, sigue a bordo del buque. Las autoridades han abierto una investigación preliminar. Se les acusa de no enarbolar la bandera correspondiente, un aspecto que podría complicar su situación legal.
El Grinch zarpó de Murmansk, una ciudad en el noroeste de Rusia. Este tipo de embarcaciones forma parte de lo que se conoce como “flota fantasma”. Los expertos creen que Rusia utiliza más de 400 barcos para eludir las sanciones relacionadas con la guerra en Ucrania. Francia, junto con otros países, se ha comprometido a actuar firmemente contra estas prácticas.
El gobierno francés ha estado atento a estas maniobras. En septiembre, interceptaron otro petrolero frente a la costa atlántica. El presidente Emmanuel Macron denunció esa acción, señalando su conexión con la flota en la sombra. Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó la intervención como un acto de piratería.
Pronto, el capitán del buque petrolero detenido en septiembre enfrentará un juicio. Se le acusa de no cooperar con las autoridades durante la inspección. Este caso actual encarna las tensiones que persisten en el mar Mediterráneo en medio de un contexto geopolítico complicado.
El buque sería parte de la llamada “flota fantasma” usada para evadir sanciones y financiar la guerra contra Ucrania; fue desviado y permanece bajo custodia naval.
La Marina francesa interceptó en el mar Mediterráneo un petrolero presuntamente procedente de Rusia, al que se le vincula con la llamada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones internacionales y financiar la guerra de agresión contra Ucrania, informó el presidente Emmanuel Macron.
De acuerdo con el mandatario, el buque estaba sujeto a sanciones internacionales y era sospechoso de enarbolar un pabellón falso, por lo que fue abordado, registrado y desviado durante una operación realizada en alta mar con el apoyo de países aliados. “No dejaremos pasar nada”, advirtió Macron, al subrayar que estas prácticas ilegales alimentan el conflicto armado en Europa del Este.
Autoridades marítimas confirmaron que el petrolero, identificado como “Grinch”, fue interceptado entre España y Marruecos. Tras el abordaje, el análisis de la documentación confirmó irregularidades en la bandera, lo que reforzó las sospechas sobre su operación clandestina.
We will not tolerate any violation.
This morning, the French Navy boarded an oil tanker coming from Russia, subject to international sanctions and suspected of flying a false flag.
La Prefectura Marítima del Mediterráneo detalló que el barco permanece escoltado por la Marina nacional rumbo a un punto de fondeo, donde se realizarán verificaciones adicionales para determinar su estatus legal y posibles responsabilidades.
La acción se inscribe en el endurecimiento de las medidas europeas contra la red de petroleros opacos que operan con identidades falsas, cambios de bandera y rutas encubiertas, con el objetivo de sortear controles y sanciones impuestas a Rusia.
Francia reiteró que mantendrá una vigilancia activa en sus zonas marítimas y coordinará esfuerzos con sus aliados para frenar el financiamiento ilícito del conflicto en Ucrania.
Donald Trump ha generado reacciones de rechazo y acusaciones de intimidación política debido a sus publicaciones violentas en Truth Social, la red social que creó en 2022 tras ser expulsado de otras plataformas.
Desde su regreso al poder, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la tensión política, tanto en el plano internacional como en el interno, debido a lo que ha publicado en su cuenta de Truth Social, generando reacciones de rechazo y acusaciones de intimidación.
Truth Social fue lanzada a principios de 2022 por iniciativa de Donald Trump, quien buscaba un espacio digital propio para poder expresarse, luego de haber sido expulsado de las principales plataformas, como Facebook, Instagram y Twitter, por incitar al ataque del 6 de enero al Capitolio a través de ellas.
Tras conseguir un segundo periodo de gobierno en 2024, Truth Social, que en funciones es muy similar al ahora X (antes Twitter), lejos de funcionar únicamente como un canal de comunicación oficial, se ha convertido en el espacio idóneo para el discurso impulsivo y violento de Trump. Allí se expresan mensajes polarizantes, confrontacionales y, en algunos casos, connotaciones violentas y amenazas textuales.
Esto coincide con investigaciones como la de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), que estudió el discurso de Trump y encontró que el tono violento de este ha aumentado con el tiempo, incluyendo más referencias al crimen y la guerra, así como a la inmigración. Actualmente, el mandatario utiliza términos como “asesinos”, “violadores” y “matones” incluso para referirse a migrantes:
“El Departamento de Seguridad Nacional y el ICE deben empezar a hablar de los asesinos y otros criminales que están capturando y sacando del sistema. ¡Están salvando muchas vidas inocentes! Solo en Minnesota hay miles de animales salvajes y violentos, razón por la cual las estadísticas de criminalidad son, a nivel nacional, ¡las MAYORES JAMÁS REGISTRADAS!”, público el día de hoy en Truth Social.
A esto se suman las ocasiones en que Trump ha compartido vídeos e imágenes generados por Inteligencia Artificial que representan a oponentes políticos de forma despectiva o muestran la materialización de sus objetivos políticos.
Un ejemplo fue el video que publicó, en donde aparecían los líderes demócratas Chuck Schumer y Hakeem Jeffries con voz falsa, un sombrero mexicano y el jarabe tapatío de fondo, lo que fue criticado por reproducir estereotipos racistas y aumentar tensiones partidistas.
El caso más reciente ocurrió este 20 de enero, cuando Trump publicó dos imágenes generadas por Inteligencia Artificial que aluden a la intervención internacional a Groenlandia con la que ha amenazado en los últimos días.
La primera imagen muestra al mandatario en el Despacho Oval junto a homólogos europeos, con un mapa del continente americano en el que la bandera estadounidense aparece no sólo sobre su territorio, sino también sobre Canadá, Groenlandia y Venezuela.
Momentos después publicó la segunda imagen, en la que se ve al propio Donald Trumpp, junto con Marco Rubio y J. D. Vance, ondeando una bandera de Estados Unidos en un pasaje nevado, al lado de un cartel que anuncia: “Groenlandia, territorio de Estados Unidos. EST 2026”.
Ante estas imágenes, figuras internacionales han rechazado las insinuaciones de control o anexión de Groenlandia. Incluso se ha señalado que el uso de este tipo de montajes puede confundir o polarizar aún más a la audiencia.
De igual forma, el presidente estadounidense publicó un mensaje del presidente de Francia, Emmanuel Macron, una conversación aparentemente privada y que violaría el principio de confidencialidad entre los gobiernos:
“Mi amigo, estamos totalmente alineados sobre Siria. Podemos hacer grandes cosas con Irán. No entiendo lo que estás haciendo con Groenlandia. Intentemos construir grandes cosas”, dice el primer mensaje de Macron.
Después de ello, el presidente francés tuvo una intervención en el Foro de Davos y, sin aludir directamente al tema, señaló que “el conflicto se ha normalizado”, ya que tras las tensiones recientes ha habido un “giro hacia un mundo sin reglas, donde el derecho internacional es pisoteado y la única norma que parece importar es la ley del más fuerte”, terminó por decir.
Al final, el uso intensivo de Truth Social como plataforma de comunicación política, sin filtros ni moderación, ha permitido a Trump difundir mensajes con un tono que oscila entre lo agresivo y lo intimidante. Si bien no siempre equivalen a llamadas explícitas de violencia física, las amenazas retóricas y las descalificaciones repetidas pueden alimentar un clima de polarización y confrontación.
El presidente francés advirtió en Davos que la Unión Europea no aceptará chantajes comerciales ni amenazas arancelarias ligadas a Groenlandia y está lista para activar su “bazuca” comercial.
En un mensaje directo y sin concesiones, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, dejó claro que Europa utilizará todas sus herramientas comerciales cuando no se le respete, en respuesta a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha condicionado la relación comercial a la anexión de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Macron denunció que Estados Unidos impulsa una política de presión económica y competencia desleal, diseñada para “debilitar y subordinar a Europa”. Frente a ello, sostuvo que la Unión Europea no puede aceptar de forma pasiva la “ley del más fuerte”, pues hacerlo conduciría al vasallaje político y económico del bloque.
El mandatario francés recordó que la UE cuenta con instrumentos “muy poderosos” para defenderse, entre ellos el mecanismo anticoerción, considerado la “bazuca comercial” del bloque, pensada para responder a guerras comerciales, sanciones unilaterales o presiones económicas externas.
Macron fue aún más contundente al afirmar que Europa no cederá ante “matones” ni se dejará intimidar, en referencia directa a Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles masivos al vino y champán franceses, así como a otros productos europeos, si no se aceptan sus condiciones sobre Groenlandia.
“Preferimos el respeto a la brutalidad, y el Estado de derecho a la intimidación”, sentenció el presidente francés, subrayando que la UE seguirá defendiendo la soberanía territorial, el multilateralismo y las reglas internacionales, pese a lo que describió como un giro hacia un mundo sin normas.
Las tensiones escalaron luego de que Trump anunciara que, a partir del 1 de febrero, impondrá aranceles crecientes a varios aliados europeos, medida que Bruselas ha calificado como chantaje político. Ante este escenario, Macron dejó claro que Europa está lista para responder con sanciones comerciales proporcionales, si Washington cruza nuevas líneas.