Trabajadores del canal volvieron a ingresar al inmueble después de que los estudiantes decidieran retirarse de forma gradual. La salida ocurrió tras perder confianza en sus liderazgos.
La recuperación del espacio se dio de manera paulatina durante los últimos días. Los estudiantes que mantenían la toma comenzaron a desalojar el lugar poco a poco. Este proceso avanzó conforme crecía el descontento hacia quienes los representaban en las negociaciones.
El personal técnico y administrativo regresó a sus áreas de trabajo. Ahora buscan restablecer por completo la programación y las capacidades operativas del canal. La emisora había señalado semanas atrás que la ocupación prolongada afectaba sus transmisiones.
El siguiente paso consiste en revisar el estado del acervo histórico. Canal Once resguarda una videoteca con casi 70 años de material audiovisual mexicano. Especialistas y personal interno deberán confirmar si existen daños o pérdidas dentro de este archivo.
La toma había comenzado en mayo pasado, cuando estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas ocuparon el inmueble. Exigían la destitución del director general del IPN y respuestas a un pliego petitorio. Con el tiempo, el respaldo al movimiento y a sus representantes se fue debilitando entre los propios manifestantes.
Las autoridades del Politécnico y del gobierno federal habían insistido reiteradamente en la entrega pacífica del espacio. Ahora la prioridad es garantizar que la infraestructura y el patrimonio histórico del canal no hayan sufrido afectaciones irreversibles.
La académica Paola Castillo Juárez habría registrado como inventora independiente un medicamento desarrollado con financiamiento del IPN y, posteriormente, cedido el 50% de los derechos a un particular.
Lo que en 2021 fue presentado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) como un importante avance científico en la lucha contra el COVID-19, hoy se encuentra en el centro de una fuerte controversia.
La investigadora Paola Castillo Juárez, profesora de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), es señalada de haber registrado a título personal un fármaco desarrollado con recursos públicos, en lugar de hacerlo a nombre de la institución.
De acuerdo con documentos oficiales, la académica dirigió el proyecto “Desarrollo de péptidos antivirales dirigidos al tratamiento de COVID-19”, identificado con la clave SIP 20211504, el cual fue financiado en su totalidad por el IPN y concluyó con un avance del 100%, según una constancia emitida por la Dirección de Investigación del Instituto.
Sin embargo, la polémica surgió tras revisar expedientes del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), donde la invención aparece registrada en tres solicitudes de patente, presentadas en 2022, 2025 y 2026. En todas ellas, Paola Castillo Juárez figura como “inventora independiente”, sin que el IPN aparezca como titular de los derechos.
Habría cedido la mitad de los derechos a un particular
La documentación también señala que, una semana antes de presentar la primera solicitud de patente, la investigadora firmó un contrato privado con Dimas Jiménez Mendoza, mediante el cual cedió el 50% de los derechos del desarrollo, argumentando que el pago recibido serviría para apoyar la investigación y el funcionamiento del invento.
Este punto resulta especialmente relevante porque las normas internas del IPN establecen que toda invención desarrollada con financiamiento institucional debe tramitarse a través de la Oficina del Abogado General, con el objetivo de garantizar que la propiedad intelectual permanezca en manos del Instituto y beneficie al interés público.
Hasta ahora, no existe información pública que indique que dichos procedimientos hayan sido seguidos en este caso.
Señalan posible afectación al patrimonio público
Los hechos descritos han generado cuestionamientos debido a que el desarrollo del medicamento fue financiado con recursos públicos y presentado originalmente como un logro científico del IPN.
De acuerdo con la información disponible, el caso podría ser revisado por las autoridades competentes, ya que, de acreditarse alguna irregularidad, los hechos podrían encuadrar, en principio, en figuras previstas por el Código Penal Federal, como peculado o uso ilícito de atribuciones y facultades. No obstante, hasta el momento no existe una resolución judicial ni una determinación oficial que establezca responsabilidades.
Su nombre también aparece ligado al paro estudiantil en el IPN
En medio de la controversia, Paola Castillo Juárez también ha sido mencionada por participar e impulsar el actual movimiento de protesta de estudiantes del IPN, el cual mantiene tomadas diversas instalaciones, entre ellas Canal Once, según versiones difundidas en redes sociales y diversos espacios informativos.
Estas publicaciones sostienen que la académica forma parte del grupo que respalda el paro estudiantil y han retomado las acusaciones relacionadas con el registro del medicamento para cuestionar su actuación dentro del conflicto universitario.
Hasta el momento, la investigadora no ha emitido un posicionamiento público sobre los señalamientos relacionados con el registro de la patente ni sobre las versiones que la vinculan con el movimiento estudiantil.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate sobre el manejo de la propiedad intelectual en instituciones públicas, el uso de recursos destinados a la investigación científica y la obligación de proteger desarrollos financiados con dinero de los contribuyentes para que sus beneficios permanezcan en el ámbito público.
Mediadores de la Secretaría de Gobierno de la CDMX se desplegaron este miércoles en el IPN y la estación Metro Normal para garantizar una manifestación pacífica en memoria de los estudiantes masacrados en 1971.
Este miércoles, la Ciudad de México recuerda a quienes perdieron la vida hace 55 años en uno de los episodios más dolorosos de la historia estudiantil del país. Integrantes del grupo de diálogo y convivencia de la Secretaría de Gobierno capitalina llegaron desde temprano a las afueras del Instituto Politécnico Nacional, en el Casco de Santo Tomás, y a la estación del Metro Normal: los dos puntos de partida de la marcha conmemorativa.
Su presencia tiene un objetivo claro: tender puentes entre las autoridades y los organizadores para que la movilización transcurra sin tensiones. El equipo mantendrá contacto permanente con los convocantes y velará por que cada persona que marche pueda expresarse con libertad y sin riesgos.
México conmemora el 55 aniversario del Halconazo, uno de los episodios más graves de represión política y violencia de Estado contra el movimiento estudiantil en el siglo XX.
Aquel 10 de junio de 1971, alrededor de 10 mil jóvenes de la UNAM, el IPN y otras instituciones salieron a las calles de la capital para apoyar la lucha por la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León y exigir mayores libertades democráticas.
La marcha arrancó pacíficamente del Casco de Santo Tomás, pero el grupo paramilitar conocido como “Los Halcones” la interceptó con violencia, armas y la complicidad de autoridades capitalinas y cuerpos de seguridad presentes en el lugar.
El saldo fue devastador: cerca de 120 manifestantes murieron, entre ellos un menor de 14 años.
Este año, la marcha salió a las 16:00 horas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, en el Casco de Santo Tomás, y culminará en el ex Cine Cosmos, el mismo lugar donde hace 55 años terminó la represión. El recorrido conecta así el presente con esa tarde que marcó a una generación entera.
Este día fue inaugurado el Laboratorio Nacional de Vacunología y Virus Tropicales en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
El doctor Arturo Reyes Sandoval, director general de esta casa de estudios, dijo que, a corto plazo, se realizarán en este laboratorio ensayos clínicos para la vacuna contra el Chikungunya de AstraZeneca desarrollada en Oxford.
Adelantó que se consolidará como un laboratorio de servicio a la industria, será un laboratorio de alta contención biológica para realizar investigación de frontera con virus de alta patogenicidad que no se pueden realizar en cualquier lugar.
“Aquí se trabajará en el diseño y evaluación de vacunas, y contención de enfermedades originadas por virus. Se desarrollará investigación de frontera para nuevos candidatos vacunales, se harán ensayos tempranos de vacunas y se dará servicio a industria. Además, tiene capacidad de apoyar el desarrollo de vacuna patria”.
Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, durantesu intervención en la inauguración del Laboratorio Nacional de Vacunología y Virus Tropicales, lamentó que anteriormente no había capacidad de producir fármacos porque el Gobierno lo había dejado en manos de entidades privadas.
Destacó que el nuevo laboratorio, contribuirá a la capacidad de autosuficiencia, soberanía científica y tecnológica del país.
“Con la puesta en marcha de este laboratorio se avanzará en proyectos estratégicos a los que se podrá sumar Birmex, y tener un futuro promisorio para contar con anticuerpos monoclonales e inmunoterapias en beneficio de las personas”.