El Club de Fútbol Cruz Azul publicó un comunicado en el que informa a su afición que el partido correspondiente a la jornada 17 del Torneo Clausura 2026 contra Necaxa se disputará en el Estadio Banorte, en lugar del Estadio Cuauhtémoc.
Cruz Azul informó oficialmente a su afición que el partido de la jornada 17 del Torneo Clausura 2026 frente a Necaxa se disputará en el Estadio Banorte, y no en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, su sede en este torneo.
En el comunicado, el club agradeció el respaldo de la Liga MX y destacó que el cambio les permitirá “reconectar con su afición en la Ciudad de México“.
Este movimiento es apenas el más reciente capítulo de una larga historia de nomadismo para la La Máquina, uno de los equipos con mayor inestabilidad de sede en el fútbol mexicano. A lo largo de su historia profesional, el conjunto cementero ha cambiado de estadio de forma definitiva al menos siete veces, además de múltiples traslados temporales.
Durante 22 años, el Estadio Azul (Estadio Ciudad de los Deportes) fue su hogar. En 2018, el contrato de renta llegó a su fin y el inmueble quedó sujeto a proyectos de demolición y reconversión comercial, lo que empujó al equipo a mudarse al Estadio Azteca.
La siguiente etapa también tuvo fecha de caducidad, a partir de 2024, el Coloso de Santa Úrsula inició su remodelación de cara al Mundial 2026, obligando a Cruz Azul a buscar una nueva casa.
Durante el Clausura 2025, el equipo encontró refugio en el Estadio Olímpico Universitario de Pumas, aunque la UNAM decidió no renovar el acuerdo al término del torneo.
Ante este escenario, la Liga MX aprobó el traslado al Estadio Cuauhtémoc de Puebla, una decisión histórica: es la primera vez en 55 años que Cruz Azul disputa un torneo completo fuera de la Ciudad de México.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, inauguró la ciclovía Gran Tenochtitlán con una emotiva rodada. Cientos de ciclistas celebraron este espacio que promueve la movilidad sostenible.
La ciudad de México dio un paso significativo hacia la movilidad sostenible con la apertura de la ciclovía Gran Tenochtitlán. Clara Brugada, jefa de Gobierno, encabezó la inauguración en el Zócalo, donde cientos de ciclistas se unieron a la celebración.
Brugada enfatizó la importancia de usar la bicicleta como un “acto revolucionario”. En su discurso, destacó que la ciudad ha estado diseñada para el automóvil durante décadas, y este cambio busca romper con ese modelo. “Crear un espacio para las bicicletas es construir una ciudad más democrática”, afirmó la jefa de Gobierno.
La nueva ciclovía se extiende a lo largo de 34 kilómetros en la Calzada de Tlalpan. Esto no fue fácil, y la construcción implicó modificaciones en las banquetas y enfrentó resistencias. Brugada se comprometió a sumar 300 kilómetros más de ciclovías en el futuro.
La rodada comenzó en el Zócalo y se dirigió hacia el Estadio Banorte, donde la música y las acrobacias llenaron el ambiente. Adultos, niños y jóvenes disfrutaron de esta experiencia, con muchos llevando bocinas y algunos incluso a sus mascotas.
La inauguración no solo marca un nuevo hito en la infraestructura de la ciudad, sino que también resalta la valentía y la necesidad de cambiar la forma en que nos movemos en este espacio urbano. La ciclovía Gran Tenochtitlán promete ser un punto de unión y celebración para todos los que elijan pedalear hacia un futuro más sostenible.
Operativo de la SSC en Iztacalco dejó decenas de detenidos, incluidos menores, por alcohol en vía pública y venta ilegal de entradas a sobreprecio.
Un total de 41 personas fueron detenidas por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en la Ciudad de México, luego de protagonizar desmanes y consumo de alcohol en vía pública mientras se dirigían al partido entre América y Nashville en el Estadio Azteca.
Los hechos ocurrieron en el cruce de avenida Francisco del Paso y Troncoso y calle Julio García, en la alcaldía Iztacalco, donde los uniformados detectaron un camión de transporte público y una camioneta que circulaban irregularmente por el carril confinado del Metrobús y sin placas visibles.
Tras marcarles el alto y realizar una inspección conforme a protocolos, los oficiales confirmaron que los ocupantes ingerían bebidas alcohólicas, por lo que fueron trasladados ante el Juez Cívico, quien determinará las sanciones correspondientes por faltas a la Ley de Cultura Cívica.
En paralelo, la SSC informó la detención de siete personas más en las inmediaciones del estadio por reventa de boletos, seis de ellas menores de edad, quienes ofrecían entradas a precios superiores a los autorizados en taquilla.
Estas acciones forman parte del operativo de seguridad, prevención y vialidad implementado para el encuentro deportivo, con el objetivo de evitar delitos y garantizar la seguridad de los asistentes al evento.
El alza en boletos, consumo y servicios ha convertido la experiencia de ir al estadio en un gasto de miles de pesos, alejando a la afición y transformando al fútbol en un espectáculo cada vez menos accesible.
Por Neri Torres
Te encuentras sentado en la mesa de tu comedor mientras disfrutas de una comida casera preparada por tu abuela, mamá o esposa. De pronto, ves que anuncian los precios de los boletos para un partido de tu equipo favorito en el “renovado” Estadio Banorte. Entras a revisarlos y descubres que el boleto para estar “más cerca” de tus ídolos cuesta lo equivalente a un mes de sueldo (en términos de salario mínimo). Apagas el celular y llamas a tus amigos para organizarse y verlo en casa.
Esta es la realidad que hoy enfrentan miles de aficionados en la Ciudad de México.
En Los Reporteros MX te detallamos cuánto costaría asistir, por ejemplo, al partido de este sábado entre América vs Cruz Azul.
En el sitio oficial de la boletera Fanki, que ahora administra los eventos del Estadio Banorte, las entradas más baratas disponibles —que ya se agotaron— tenían un costo de 683 pesos en cabeceras altas (zonas 400, 500 y 600, Sur y Norte). Al ingresar, se observa que los boletos más accesibles se terminaron a dos días del encuentro, mientras que los de más de mil pesos aún tienen amplia disponibilidad, algo que antes no ocurría.
En la final de 2024, el Club América, principal equipo del Estadio Banorte, anunció un “sold out” tres días antes, con boletos que alcanzaban un máximo de 4 mil pesos. Hoy el panorama es distinto: a tres días de un partido de liga, cerca del 80% de los lugares siguen sin venderse. ¿Se ha convertido el fútbol en un lujo de élites?
Si se suman los gastos, el panorama es aún más claro: un jersey original del Club América cuesta alrededor de 1,800 pesos; el transporte desde el Centro implica 5 pesos del Metro más 3 del Tren Ligero; o si decides ir en auto, el estacionamiento cuesta 1,139 pesos. Dentro del estadio, una cerveza vale 190 pesos, un hot dog 180 y una bolsa de papas 120. El gasto total se eleva rápidamente.
En el caso del Mundial 2026, los precios podrían duplicarse o incluso triplicarse, dependiendo de la relevancia del partido.
Asistir a un partido en el Estadio Banorte ya no es para cualquiera. Considerando todos los costos, el gasto promedio por persona ronda los 3,429 pesos.
Pero más allá de las cifras, el fenómeno revela una transformación profunda: el fútbol, históricamente considerado el deporte del pueblo, parece alejarse de sus raíces. La experiencia en el estadio, que durante décadas fue un espacio de convivencia accesible para familias trabajadoras, hoy comienza a segmentarse en función del poder adquisitivo.
Este encarecimiento no solo impacta el bolsillo, sino también rompe el vínculo entre el equipo y su afición, esa que construyó la identidad de los clubes desde las gradas populares. Un estadio con lugares vacíos en zonas costosas no necesariamente refleja desinterés, sino una barrera económica cada vez más evidente.
Ante este escenario, muchos aficionados han optado por alternativas más económicas, como adquirir jerseys pirata que en lugares como Tepito se venden desde 350 pesos, o utilizar transporte público para evitar riesgos y el alto costo del estacionamiento. A esto se suma el encarecimiento de alimentos y bebidas dentro del estadio, donde gastar al menos 500 pesos es prácticamente inevitable para consumir algo durante el partido.
La pregunta queda en el aire: si el fútbol deja de ser accesible para la mayoría, ¿seguirá siendo realmente el deporte del pueblo o se convertirá, definitivamente, en un espectáculo reservado para unos cuantos?
Aficionados denuncian que asistir al “clásico joven” se vuelve un lujo inaccesible tras aumentos desmedidos en boletos y servicios.
Por Neri Torres
La remodelación del Estadio Azteca, ahora bajo el nombre comercial de Estadio Banorte, ha venido acompañada de un incremento desproporcionado en precios que golpea directamente a la afición.
Para el partido entre Cruz Azul y América, estacionarse costará mil 139 pesos, una cifra que ha generado críticas en redes sociales.
El costo, revelado por la boletera Fanki, representa casi cuatro veces más que el promedio anterior, que rondaba los 350 pesos.
Ahora bien, si analizamos cuánto cuesta estacionar un auto en estadios de clubes de las cinco grandes ligas de Europa, el resultado es sorprendente.
En Alemania, el Bayern Múnich ofrece “reservas” de estacionamiento y asegura que, con su sistema, aparcar en el Allianz Arena es más fácil y cómodo. El proceso consiste en registrar la matrícula y pagar una tarifa que puede alcanzar los 15 euros (305 pesos mexicanos) por partido de la Bundesliga.
En España, tanto el Estadio Santiago Bernabéu, del Real Madrid, como el Spotify Camp Nou, del Fútbol Club Barcelona —actualmente en remodelación—, no cuentan con estacionamiento propio accesible, por lo que al buscar opciones aparecen aparcamientos cercanos.
En estos, los precios van de 12 euros (244 pesos mexicanos) a 26 euros (529 pesos mexicanos) por día en los más próximos, mientras que los más económicos rondan los 2 euros (40 pesos mexicanos) por hora.
Si al costo del estacionamiento en el Estadio Banorte se suma el encarecimiento de los boletos, que alcanzan hasta 9 mil pesos, convierte la experiencia en un gasto que fácilmente supera los 5 mil pesos por persona, incluso en un plan austero.
Para muchos seguidores, el problema no es solo económico, sino de desconexión con la afición.
En redes sociales, usuarios han señalado que el espectáculo ya no corresponde al precio. “No es si te alcanza, es la falta de empatía”, reclaman, evidenciando el malestar por una política de precios que parece priorizar la rentabilidad por encima del acceso popular al futbol.
El aumento coincide con las obras de modernización rumbo al Mundial 2026, financiadas por Grupo Ollamani, ligado a Emilio Azcárraga, que ha adquirido millonarios créditos para cubrir los costos. Sin embargo, la carga económica parece trasladarse directamente a los aficionados.
Lo que alguna vez fue una tradición accesible hoy se perfila como un espectáculo exclusivo. El fútbol mexicano enfrenta el reto de no alejar a su base, pues decisiones como estas ponen en duda si el negocio está dejando atrás a quienes le dan vida: la afición.
Aficionados denuncian precios excesivos y alertan que el futbol se vuelve inaccesible tras la modernización del estadio.
La reaparición del Estadio Azteca, ahora bajo el nombre de Estadio Banorte, ha desatado polémica entre aficionados, luego de que los boletos para el duelo entre Club América y Cruz Azul alcanzaran precios de hasta 9 mil pesos.
De acuerdo con reportes de preventa, las entradas más económicas rondan los 683 pesos, mientras que zonas preferentes y cercanas al campo superan los 2 mil pesos, generando inconformidad en redes sociales. Aficionados consideran que el incremento es desproporcionado, especialmente al tratarse de un partido de temporada regular y no de una final.
La remodelación del recinto, pensada para cumplir estándares internacionales rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026, ha priorizado diseño y modernidad, pero también ha provocado críticas por supuestos puntos ciegos en algunas gradas y por elevar el costo de acceso, alejando a seguidores tradicionales.
Usuarios y abonados han señalado que el futbol “ha dejado de ser del pueblo”, ya que los nuevos precios convierten la asistencia en un lujo. Incluso comparan que en la final del Clausura 2024, el mismo enfrentamiento tenía costos entre mil 900 y 4 mil pesos, cifras que hoy son igualadas o superadas en fase regular.
Aunque el estadio luce renovado y atractivo, persiste el temor de que se convierta en un espacio orientado al turismo y a sectores de mayor poder adquisitivo. Algunos aficionados advierten que, de mantenerse estos costos, la asistencia podría disminuir en futuros encuentros.
El histórico inmueble, único en albergar tres Copas del Mundo, enfrenta así un nuevo reto: equilibrar modernización con accesibilidad, en medio de críticas que ponen en duda si la pasión futbolera podrá sostenerse ante precios cada vez más elevados.
Un aficionado perdió la vida tras caer desde los palcos del Estadio Banorte, justo antes del partido entre México y Portugal. Las autoridades investigan lo sucedido.
Un trágico incidente sacudió el Estadio Banorte en la Ciudad de México. Un aficionado, que supuestamente estaba bajo la influencia del alcohol, cayó desde los palcos mientras intentaba bajar de nivel.
El hombre, emocionado por el juego entre México y Portugal, decidió descender saltando por la parte externa de la estructura. Lamentablemente, perdió el equilibrio y cayó al suelo, lo que le provocó heridas mortales.
Los servicios médicos presentes en el estadio llegaron de inmediato para brindarle atención. A pesar de sus esfuerzos, el aficionado no presentó signos vitales al poco tiempo de haber llegado a auxiliarlo.
Las autoridades, lideradas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, están llevando a cabo las investigaciones pertinentes. Se espera que estos análisis permitan esclarecer las circunstancias de este lamentable suceso y se tomen las medidas adecuadas para evitar futuros incidentes.
La tragedia ha generado un profundo impacto entre los aficionados y la comunidad del fútbol. En un día que debía celebrarse el amor por el deporte, un momento de alegría se convirtió en una amarga realidad.
La Ciudad de México ya se prepara para uno de los eventos futbolísticos más esperados del fin de semana: la reinauguración del Estadio Banorte, donde la selección mexicana se enfrentará a su similar de Portugal este sábado por la noche.
Para garantizar la seguridad de miles de aficionados, el gobierno capitalino informó que a partir de las 13:00 horas del sábado 28 de marzo comenzarán los cierres viales en las inmediaciones del estadio, aunque el operativo arrancará desde la noche del viernes con acciones preventivas.
Como parte del despliegue, autoridades capitalinas pondrán en marcha el operativo “Última Milla”, enfocado en mejorar la movilidad en la zona y facilitar el acceso peatonal al recinto. Para el sábado, se contará con un amplio dispositivo de seguridad en el que participarán más de 8 mil elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, además de personal del Gobierno de México, incluyendo fuerzas armadas y la Guardia Nacional.
El operativo también incluirá patrullas, motocicletas, ambulancias, grúas y vigilancia aérea, con el objetivo de mantener el orden, prevenir delitos y atender cualquier emergencia que pudiera presentarse durante el evento.
Las restricciones vehiculares abarcarán un amplio perímetro: al norte, avenida Santa Úrsula; al sur, Anillo Periférico; al poniente, avenida del Imán y Boulevard Gran Sur; y al oriente, calzada de Tlalpan. En estas zonas, el acceso estará limitado para vehículos, por lo que se recomienda a automovilistas anticipar sus traslados y utilizar vías alternas.
Ante este escenario, las autoridades sugieren optar por el transporte público. El Metro, Metrobús y Tren Ligero serán opciones clave para llegar al estadio, mientras que servicios como RTP y el Sistema de Transporte Eléctrico ofrecerán apoyo con horarios extendidos.
Para quienes acudan caminando, se habilitarán siete rutas peatonales que permitirán llegar al estadio en trayectos de entre 10 y 30 minutos. El acceso estará controlado, por lo que será necesario contar con boleto o identificación que acredite residencia en la zona.
En cuanto al estacionamiento del estadio, su uso será limitado y estará destinado principalmente a invitados especiales, palcohabientes y personal autorizado.
Las autoridades capitalinas pidieron a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales de orientación vial y tomar previsiones para evitar contratiempos durante este fin de semana, en el que el fútbol volverá a reunir a miles de personas en el sur de la capital.
La Federación Mexicana de Futbol en conjunto con el Estadio Banorte publicaron un comunicado dirigido a toda la afición que irá al recinto el sábado para presenciar el partido amistoso preparativo al Mundial.
En el comunicado se dio a conocer las medidas que se implementarán para lograr una experiencia segura y ordenada.
No habrá estacionamiento para público general en las inmediaciones del estadio.
El acceso vehicular estará restringido exclusivamente a vehículos autorizados (personal acreditado, residentes de la zona con tarjeta de la Alcaldía Coyoacán, servicios de salud, emergencias y oficiales).
Se llevará a cabo un operativo de seguridad en la “Última milla” alrededor del estadio: cierres viales a partir de las 6:00 a.m. (acceso solo a proveedores y tránsito local) y cierre total a partir de las 13:00 h.
El acceso peatonal será exclusivo para personas con boleto.Alternativas de transporte recomendadas:
Servicio Park & Ride (operado por RTP y STE) Estacionamientos remotos en: Auditorio Nacional, Plaza Carso, Six Flags, Centro Santa Fe y Parque Ecológico Xochimilco. Servicio redondo con cupo limitado; inicia 4 horas antes del partido.
Servicio Ride especial
Rutas desde: Bellas Artes, Estadio Olímpico Universitario, Chapultepec, Polanco, Reforma, Hidalgo e Izazaga. Salidas cada 15 minutos aproximadamente, conexión con Metro, Metrobús y Trolebús.
Metro, Metrobús y Tren Ligero operarán hasta la 1:00 a.m.
Tren Ligero con servicio especial desde Tasqueña.
Rutas directas de trolebús desde Perisur, Tasqueña y Universidad.
El CETRAM Huipulco se destinará a servicios especiales; sus rutas habituales se reubicarán en Viaducto Tlalpan.
Taxis y apps de movilidad sólo podrán ascender y descender en puntos perimetrales: Viaducto Tlalpan, Renato Leduc y Paseo Acoxpa.
No tendrán acceso directo al estadio.Ingresos al estadio: Desde Santa Úrsula o Av. del Imán: puertas 3 y 8. Desde el CETRAM Huipulco o Calzada de Tlalpan: acceso peatonal por Tlalpan.