Waldo Fernández denunció que el Gobierno de Nuevo León modifica rutas de camiones para obligar a los usuarios a gastar más dinero.

Miles de personas en la zona metropolitana de Monterrey enfrentan más gastos y más tiempo de traslado por los recientes cambios en las rutas de transporte público. Así lo denunció Waldo Fernández, aspirante a Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León.

Durante sus recorridos por distintos municipios, el Senador con licencia recogió testimonios de vecinos afectados por las modificaciones. Muchos ahora deben hacer transbordos adicionales para llegar a sus destinos.

“En La Estanzuela nos dijeron que quitaron la ruta que utilizaban desde hace tres días. Aquí en San Nicolás nos reportaron que la ruta 221 ya no llega al centro y ahora las personas tienen que tomar dos camiones”, relató Waldo.
El aspirante calificó estos cambios como una estrategia recaudatoria del gobierno estatal. Explicó que el monopolio del transporte le permite modificar rutas para forzar un mayor gasto en los usuarios.
Para Waldo, el transporte público debe cumplir una función clara: facilitar la movilidad diaria y fortalecer la competitividad del estado. Además, debe permitir que los trabajadores lleguen puntuales a sus empleos y convivan más tiempo con sus familias.
“Un trabajador que descansa más y pierde menos tiempo en traslados produce más. Ésa es la riqueza que debe generar un buen sistema de transporte”, afirmó.
El Senador con licencia también criticó lo que llamó un “estado fachada”, donde las autoridades esconden los problemas reales y descuidan servicios esenciales para la población. Según Waldo, esta actitud refleja un distanciamiento del gobierno con la gente.
“Eso habla del alejamiento del gobierno con la gente, especialmente con quienes más padecen los malos gobiernos. Los que menos tienen son quienes hoy cargan con las consecuencias de un transporte caro e ineficiente”, expresó.
Por último, propuso una política de transporte que mantenga tarifas congeladas y aumente el número de unidades disponibles. A su juicio, esta inversión se traduce en beneficios económicos para todo el estado.
“Evitar aumentos en las tarifas, generar subsidios para que haya más camiones y entender que esa inversión se recupera porque una población con mejor movilidad es una población más productiva y que genera mayor actividad económica”, concluyó Waldo.

