Acusaciones y versiones contradictorias sobre un plan de negociación tensaron la relación entre Estados Unidos e Irán, lo que ha puesto en riesgo la tregua y evidenciado diferencias sobre las condiciones del diálogo.
Irán denunció a Estados Unidos por incumplimiento de tres disposiciones del alto el fuego y determinó como absurdo el proceso de diálogo, en un nuevo enfrentamiento que dejó al descubierto la debilidad del acuerdo reciente entre ambos países.
Desde Washington, la Casa Blanca rechazó la versión difundida por Teherán sobre el supuesto plan de negociación, al afirmar que el documento que circuló en medios no correspondía al que realmente estaba sobre la mesa.
El presidente Donald Trump anunció una tregua de dos semanas para abrir una vía de negociación directa, incluso al considerar que existía una propuesta de diez puntos presentada por Irán que podía servir como punto de acuerdo.
Medios estatales iraníes difundieron un plan que contempla conservar el control del estrecho de Ormuz, eliminar sanciones internacionales, planteamientos que chocan con las posturas públicas de Estados Unidos dando paso a la tensión e incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.
La presidenta confía en que el alto al fuego de dos semanas evolucione hacia un acuerdo permanente de paz en Medio Oriente.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a la tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán, al considerar que representa un avance hacia la estabilidad global y un respiro para la economía internacional. Durante su conferencia matutina, destacó que este acuerdo temporal ya comienza a reflejarse en la disminución de los precios del petróleo.
La mandataria subrayó que el alto al fuego por dos semanas es una señal positiva no solo para Medio Oriente, sino también para el resto del mundo, al reducir tensiones geopolíticas que impactan directamente en los mercados energéticos. “El mundo entero está buscando la paz”, afirmó.
El acuerdo se dio luego de que el presidente Donald Trump anunciara la suspensión de acciones militares, tras un ultimátum previo contra Teherán. La tregua contempla la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio global de petróleo, como condición para iniciar negociaciones.
Por su parte, el gobierno iraní calificó el acuerdo como un paso hacia la desescalada del conflicto y anunció un plan de paz con propuestas para terminar las hostilidades. La tensión entre ambas naciones se intensificó tras el inicio de enfrentamientos a finales de febrero, con la participación indirecta de Israel.
Sheinbaum confió en que este cese temporal de hostilidades pueda extenderse de forma indefinida, lo que permitiría consolidar un escenario de mayor estabilidad internacional. Reiteró que México mantiene una postura firme a favor de la resolución pacífica de conflictos.
El conflicto en Medio Oriente ha tenido repercusiones globales, especialmente en el mercado energético, por lo que cualquier avance hacia la paz representa un alivio tanto para economías nacionales como para consumidores.
Aunque Washington y Teherán acordaron una pausa de dos semanas, los ataques de Israel contra Líbano y Arabia Saudita evidencian que el conflicto sigue activo y con riesgo de escalar.
La tregua de dos semanas entre Irán y Estados Unidos fue anunciada horas antes de que terminara el ultimátum impuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump. Sin embargo, pese a que entró en vigor inmediatamente, ya ha demostrado ser limitado en su alcance, ya que los ataques continúan activos en otros frentes del conflicto, como Líbano y Arabia Saudita.
Pese a que Trump anunció el cese al fuego bilateral, con la apertura del estrecho de Ormuz como condición, alrededor de las 4:30 de la tarde de este martes, tanto Israel como Irán, aprovecharon hasta el último momento para dar últimos golpes. Israel informó que detuvo sus ataques hasta las 5:30 pm, mientras que Irán siguió disparando misiles hasta las 6:00 pm (horario de México).
Además, a menos de un día del entendimiento bilateral, la situación en la región sigue deteriorándose. Israel ha realizado una ofensiva contra 100 “centros de mando de Hezbolá” en Líbano. Los ataques, descritos como los más coordinados desde el inicio de la operación militar israelí, han impactado zonas pobladas, lo que ha dejado cientos de muertos y heridos, según autoridades locales.
Aunque Tel Aviv respalda la tregua entre Washington y Teherán, ha dejado claro que esta no se extiende a los territorios circundantes. Paralelamente, llevó a cabo ataques con drones contra infraestructuras energéticas en Arabia Saudita, afectando el principal oleoducto este-oeste, que transporta crudo desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Rojo.
Ante esto, Irán ha anunciado que prepara una respuesta a las violaciones del alto al fuego. Una tregua, que incluso autoridades estadounidenses han calificado como una pausa táctica más que un paso claro hacia la estabilidad. Mientras tanto, Medio Oriente continúa siendo el escenario de ataques con estos enfrentamientos indirectos que mantienen un clima tenso, donde en cualquier momento se podría reactivar el conflicto a gran escala.
En un escalofriante desarrollo, Corea del Norte lanza un proyectil frente a su costa este, marcando su segundo lanzamiento en dos días.
El día de hoy, Corea del Norte lanzó un proyectil en su costa oriental, según reportes de Corea del Sur. Este es el segundo lanzamiento en dos días, lo que eleva la tensión en la región.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur no proporcionó detalles sobre la distancia del proyectil ni sobre el tipo de arma utilizada. Este lanzamiento sigue a la detección de un proyectil no identificado cerca de la capital norcoreana.
Las autoridades de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos están trabajando en el análisis de la información. Este seguimiento es crucial para entender mejor los eventos recientes en la península coreana. La comunidad internacional observa de cerca estos desarrollos por su potencial impacto en la seguridad regional.
Durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto el precio de la gasolina en México se convirtió en un mecanismo de presión constante sobre la ciudadanía. Aumentos constantes amenazaban el bienestar social.
Actualmente, el encarecimiento del combustible en Estados Unidos, derivado por las tensiones como la guerra con Irán y riesgos en el Estrecho de Ormuz, han exhibido un panorama internacional desfavorable, sin embargo se ha logrado mantener cierta estabilidad bajo la administración de Claudia Sheinbaum.
El sexenio de Felipe Calderón implementó los llamados “gasolinazos”, con aumentos mensuales que, aunque graduales, terminaron por acumular un incremento notable. El precio de la gasolina pasó de $6.74 por litro en 2006 a $10.81 en 2012, representando un incremento de 22.9% en términos reales, justificándose con que eran ajustes necesarios. Pero la realidad fue un golpe hacia el ingreso de las familias, sin que existiera un plan claro para evitar ese daño a la economía.
Con Enrique Peña Nieto el golpe fue más duro. El alza de precios derivada de la reforma energética detonó el aumento histórico de 2017. El costo de la gasolina pasó de $10.92 en 2012 a poco más de $19, incrementado así un 40%. El incremento no sólo elevó la inflación, sino que provocó protestas y la desconfianza total de la población.
De esta manera, México terminó con precios de gasolina superiores a los de Estados Unidos. Ciudadanos en la frontera norte cruzaban al otro lado para cargar combustible, haciendo notable el peso del nuevo costo sobre el consumidor, repitiendo el patrón del sexenio anterior pero a un nivel más elevado.
Actualmente, el panorama internacional presenta un reto distinto pero igualmente complejo. A nivel global el precio de la gasolina ha incrementado debido a la inestabilidad en Medio Oriente, donde los conflictos y amenazas sobre rutas estratégicas presionan el mercado global.
A diferencia del pasado, en México el incremento responde a factores externos, pero evidencia la fragilidad de un sistema que depende casi por completo de dinámicas internacionales.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha optado por una ruta distinta: contener los precios para así evitar incrementos drásticos. Lo cierto es que la estabilidad actual contrasta con los hechos de aumentos desmedidos del pasado.
Mientras los gobiernos de Calderón y Peña Nieto convirtieron la gasolina en un mecanismo de castigo hacia la ciudadanía, incrementando los costos y sus privilegios e intentado privatizarlo, fue en realidad una falta de interés hacia la protección del pueblo. No fue sólo una política económica fallida, sino más bien un abuso del sistema que dejó ver y exhibir a gobiernos incapaces de contener el impacto social de sus propias decisiones.
Teherán enfrentó un momento de tensión tras los ataques aéreos y un ultimátum por parte de Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz, una vía clave para el flujo energético global.
Irán exhortó a su población, especialmente a jóvenes, a formar cadenas humanas para proteger centrales eléctricas, luego de una serie de ataques aéreos registrados en Teherán. La medida ocurre bajo el contexto de la presión internacional y ante el riesgo de nuevos bobardeos dirigidos especialmente hacia la infraestructura energética del país.
El gobierno estadounidense advirtió que podría atacar centrales eléctricas y puentes si Irán no restablece completamente el tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial. El plazo fijado por Washington está próximo a su vencimiento sin señales claras del acuerdo.
Fuentes diplomáticas han señalado que el acuerdo continúa en pláticas, aunque Irán ha rechazado la última propuesta estadounidense. La falta de acuerdos mantiene la incertidumbre sobre una posible escalada, en un momento donde la comunicación entre ambas naciones alcanzó niveles altos de confrontación.
Líderes internacionales y especialistas han advertido que una ataque de gran magnitud contra la infraestructura civil podría evaluarse como un crimen de guerra a pesar de que Trump ha prorrogado plazos previamente, el nuevo ultimátum ha sido expuesto como definitivo, incrementando la tensión en la región.
El veto en el Consejo de Seguridad bloquea medidas para proteger la navegación comercial y evitar ataques a infraestructura clave en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
China y Rusia vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución impulsada por Bahréin que buscaba coordinar acciones internacionales para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético global.
La propuesta recibió el respaldo de 11 de los 15 miembros del Consejo, pero el voto en contra de ambas potencias —miembros permanentes con derecho a veto— impidió su aprobación. La resolución también registró dos abstenciones, reflejando divisiones en torno a la estrategia para atender la crisis.
El proyecto planteaba detener ataques contra infraestructura civil, incluyendo plantas de desalinización, instalaciones hídricas y complejos petroleros, además de promover acciones coordinadas para proteger la navegación comercial ante el aumento de tensiones en la zona.
Asimismo, proponía que los Estados implementaran medidas defensivas proporcionales, como la escolta de buques mercantes, con el objetivo de evitar incidentes en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, clave para el flujo global de petróleo.
El canciller de Bahréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, confirmó que la iniciativa no prosperó debido al voto negativo de un miembro permanente, lo que evidenció el peso geopolítico de las potencias en decisiones críticas del organismo.
El veto de China y Rusia ocurre en un contexto de creciente tensión internacional y deja en suspenso posibles acciones multilaterales para proteger la estabilidad energética mundial, en una región estratégica para el comercio global.
La construcción del muro fronterizo incluye detonaciones en el cerro Cuchumá, un centro ceremonial de gran valor indígena, incluso habrían afectado un monolito.
La construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México ha dañado sitios arqueológicos. De acuerdo con reportes ciudadanos, durante el fin de semana se realizaron detonaciones con explosivos en el cerro Cuchumá, en Baja California, un espacio considerado sagrado por comunidades indígenas, incluso habría afectado un monolito de aproximadamente 35 metros de altura.
El investigador Miguel Olmos Aguilera, del Colegio de la Frontera Norte, señaló que el cerro Cuchumá es un centro ceremonial de gran valor espiritual para el pueblo kumiai, una comunidad indígena con presencia a ambos lados de la frontera. Además del posible daño físico, denunció restricciones de acceso que impiden a los kumiai continuar con sus prácticas tradicionales en el lugar.
El cerro forma parte de una zona arqueológica perteneciente a los pueblos yumanos, y su relevancia histórica se remonta a siglos atrás. La montaña fue dividida en el siglo XIX con el establecimiento de la frontera internacional, fragmentando también al pueblo kumiai entre California y Baja California. A pesar de ello, el sitio ha mantenido su carácter sagrado y en 1992 fue reconocido en el Registro Nacional de Sitios Históricos de Estados Unidos, mientras que en México es considerado Patrimonio Cultural Inmaterial.
Este caso no es aislado, en días recientes, autoridades estadounidenses también difundieron detonaciones en el monte Cristo Rey, en la frontera entre Nuevo México y Chihuahua, como parte de trabajos relacionados con el muro. Hasta ahora se desconocen las magnitudes de los daños.
El presidente de Estados Unidos advierte que “desatará el infierno”, en un mensaje criticado por su tono apocalíptico y que viola el derecho internacional.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a mostrar sus desvaríos en torno a Irán al advertir, a través de Truth Social, que “morirá toda una civilización, para no volver jamás”. Aseguró además: “No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, como si dicha decisión no dependiera de él, como si fuera el héroe de esta historia; no lo es.
La declaración, difundida rápidamente en redes sociales es el pico en la intensificación retórica de confrontación de Estados Unidos, por lo que no es para menos que genere el escándalo y preocupación internacional, en especial por su tono amarillista, incluso apocalíptico, y lo peor, con la ausencia de fundamentos verificables.
En el mismo mensaje, Trump combinó amenazas con especulación política al afirmar que con un “Cambio de régimen completo y total” podrían surgir “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas” y que “algo revolucionariamente maravilloso puede suceder”. Sin importar el derecho internacional, como ya es costumbre, estas expresiones refuerzan la visión intervencionista de Washington, donde plantea cambios internos en otros países como condición para la estabilidad.
Esto, basado en la evidencia histórica que han dejado los procesos de intervención extranjera en los que se ha visto, nunca ha sido verdad. Donde pasa, donde dice liberar, donde dice ofrecer la solución, EUA ha dejado un camino manchado de muerte, en las mismas condiciones como lo encontró, o peor. Eso sí, a cambio se lleva lo que le interesa, muchas veces petróleo, como lo fue el reciente caso de Venezuela.
El trasfondo de esta crisis es el control del estrecho de Ormuz, eje del comercio petrolero mundial. Trump fijó un ultimátum de 48 horas que termina la noche de este martes, y advirtió que, de no lograrse un acuerdo, “desatará el infierno” y ordenará ataques contra “plantas eléctricas y puentes”. Además, subrayó que la “conclusión” de esto “lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la historia del mundo”.
El mandatario cerró con una declaración contradictoria: “47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”. Irónico, que, con un discurso lleno de amenazas y ultimátums, respaldado por una política basada en la presión y el uso de la fuerza, en el que incluso asegurá intenciones de acabar con un pueblo, recupere a su figura religiosa.
Como respuesta a las declaraciones, Irán ha advertido que cualquier escalada tendrá consecuencias. La Guardia Revolucionaria afirmó que “se acabó la autocontención” y que su respuesta se ejecutará “sin ninguna consideración”, incluso con la posibilidad de “privar a Estados Unidos y a sus aliados de petróleo y gas durante años”. Además, dejó en claro que actuará si Washington “cruza líneas rojas”.
Cuando en el futuro se analice esta época y tengan la coherencia para finalmente llamar a esto “guerra”, ni Estados Unidos, ni Israel serán los buenos, ojo, que Irán tampoco.
Las Secretarías de Cultura y Relaciones Exteriores anuncian la repatriación de 160 piezas patrimoniales, recuperadas en varios países.
El Gobierno de México ha dado un importante paso en la preservación de su patrimonio cultural. Este 2026, la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recibió 160 bienes culturales repatriados. Este lote incluye 157 piezas arqueológicas y tres objetos históricos, que regresan a su hogar tras ser rescatados en Estados Unidos, Canadá, Francia y Argentina.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó el arduo trabajo conjunto entre varias instituciones. La repatriación de estos bienes resalta la importancia de la cooperación internacional para proteger la historia de México. “Cada objeto representa una parte de nuestra historia que deberá ser estudiada y apreciada”, afirmó.
Los objetos abarcan un amplio rango cultural y temporal. Entre ellos se encuentran figurillas de cerámica del Preclásico mesoamericano y esculturas de diversas tradiciones, como las de Teotihuacán. Esta variedad refleja la diversidad cultural que ha existido en nuestro país a lo largo de los siglos.
El consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Pablo Arrocha Olabuenaga, explicó que muchas piezas fueron entregadas de manera voluntaria por particulares, mientras que otras fueron recuperadas con la ayuda de autoridades judiciales en el extranjero. El regreso de estos bienes es el resultado de un esfuerzo colectivo por parte de las embajadas y consulados mexicanos en diversos países.
Alejandro Bautista Valdespino, subdirector del INAH, confirmó que los objetos se encuentran en buen estado y pronto se inscribirán en el Registro Público del Instituto. En caso necesario, expertos realizarán trabajos de conservación o restauración. Con el registro completo, las piezas serán distribuidas a diferentes museos para que el público las pueda disfrutar.
Entre las piezas repatriadas, destacan las 140 entregadas voluntariamente al Consulado de México en Seattle, que incluyen figurillas de barro del Altiplano Central que datan del Preclásico. También se recuperaron 12 piezas adicionales en Raleigh, entre las que se encuentran figurillas y vasijas del periodo Clásico.
Desde Francia, regresaron dos figurillas y una vasija del estilo San Sebastián, creadas entre los años 300 y 600 de nuestra era. Además, se recuperaron dos puertas de madera barrocas del siglo XVIII y un libro antiguo sobre ceremonias en el México novohispano.
Este regreso de objetos culturales reafirma el compromiso de México con la preservación de su patrimonio. Las instituciones continúan trabajando incansablemente para recuperar, proteger y valorar lo que forma parte de nuestra identidad.