Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, se presenta a autoridades estadounidenses por vínculos con “Los Chapitos”.
El exjefe de la Policía de Investigación en Sinaloa, Marco Antonio Almanza, se entregó a autoridades de Estados Unidos. Esta entrega, realizada de forma voluntaria, responde a acusaciones que lo relacionan con la facción conocida como “Los Chapitos”.
Según documentos federales, Almanza formaba parte de un grupo de exfuncionarios que son investigados por el gobierno estadounidense. Con su entrega, dejó de ser un prófugo y enfrentará el proceso legal directamente en Estados Unidos.
Las acusaciones indican que el exjefe utilizó su cargo y recursos institucionales para favorecer a integrantes de “Los Chapitos”. Esto incluía proporcionar protección operativa, facilitar el libre paso y filtrar información sobre operaciones federales. Las acciones, según las autoridades, beneficiaron a las células delictivas lideradas por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La entrega de Almanza llega en un contexto de presión internacional sobre exmandos sinaloenses. Este caso representa un atentado contra las redes de protección que operaban dentro de las fiscalías y cuerpos de seguridad. Se investiga si el uso de estas posiciones institucionales facilitó actividades del crimen organizado.
Se espera que Almanza comparezca pronto ante un juez federal en Estados Unidos. Ahí se definirá su situación jurídica y las medidas cautelares adecuadas. Además, se contempla la posibilidad de que el exfuncionario busque llegar a un acuerdo de colaboración con la fiscalía norteamericana, dependiendo de las decisiones del tribunal.

