La Fiscalía del Distrito Sur de California presentó siete cargos federales contra Carlos Páez Pereda, señalado como líder de un grupo armado ligado a “Los Mayos” del Cártel de Sinaloa.
La justicia estadounidense formalizó este martes 7 de julio una acusación contra Carlos Alberto Páez Pereda, conocido como “Carlitos Rugrats”. Los fiscales lo señalan como presunto líder de “Los Rugrats”, un brazo armado de “Los Mayos”, facción del Cártel de Sinaloa.
El acusado tiene 30 años y residía en Laguna Colorada, Sinaloa. Enfrenta siete cargos federales que incluyen narcoterrorismo, apoyo material al terrorismo y narcotráfico a gran escala. Las penas van de 20 años de prisión hasta cadena perpetua.
La acusación surgió de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que designó al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera. El Departamento de Estado confirmó esa designación el 20 de febrero de 2025. Meses después, en septiembre de 2025, el Tesoro ya había sancionado a Páez Pereda a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
Una red de tráfico y lavado de dinero
Según los fiscales, Páez Pereda dirigió durante una década una red de fabricación y distribución de metanfetamina, fentanilo y cocaína. La organización habría importado decenas de miles de kilogramos de droga hacia Estados Unidos. Además, lavó cientos de millones de dólares provenientes de esas actividades.
El grupo también controlaba rutas de transporte desde Sinaloa hasta Tijuana y municipios cercanos. Esa logística facilitaba la entrada de droga al Distrito Sur de California y otras regiones del país.
Violencia armada para proteger el negocio
Los fiscales detallaron que “Los Rugrats” recurrieron a asesinatos, secuestros y otros actos violentos para reforzar el control territorial de “Los Mayos” en Sinaloa y Tijuana. Durante el enfrentamiento entre esa facción y “Los Chapitos”, Páez Pereda habría aportado combatientes, armas y dinero al bando de Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”.
El agente especial de la DEA, James Nunnallee, explicó que la organización usaba sicarios armados para mantener su poder. Por su parte, el agente especial del FBI en San Diego, Mark Remily, afirmó que el grupo alimentó violencia extrema en México con impacto directo en comunidades estadounidenses.
La Policía Nacional de República Dominicana también activó en julio de 2025 una orden de arresto internacional contra Páez Pereda. La orden incluye a su hermano, Luis Alfonso Páez Pereda, y otros dos presuntos miembros del grupo.
Un apodo tomado de una caricatura
El nombre de la célula proviene del apodo de su líder, inspirado en el personaje infantil de Nickelodeon. Los sicarios adoptaron esa imagen como sello distintivo: empuñaduras de pistolas con diamantes muestran la figura de Carlitos con un sombrero marcado con las siglas “MZ”, en referencia a Ismael “El Mayo” Zambada.
El fiscal federal Adam Gordon resumió el caso con una frase directa sobre el apodo: aseguró que un personaje de caricatura no puede ser capturado, pero un narcoterrorista sí.
La investigación fue resultado del trabajo conjunto entre el FBI, la DEA, Investigaciones de Seguridad Nacional, la Policía de Chula Vista y las Zonas de Alta Intensidad de Narcotráfico. Los fiscales federales Joshua Mellor y Peter Horn quedaron a cargo del caso.

