Ambos países acuerdan fortalecer la cooperación económica durante la visita del primer ministro británico Keir Starmer a Pekín.
Reino Unido y China anunciaron el restablecimiento de sus relaciones, destacando un nuevo compromiso en comercio, inversión y tecnología. El primer ministro británico, Keir Starmer, conversó con el presidente chino, Xi Jinping, para explorar cómo beneficiar a ambas naciones.
Esta visita es histórica, ya que es la primera de un líder británico a China desde 2018. En un momento donde varios dirigentes occidentales buscan acercamientos con Pekín, la cooperación pragmática se convierte en una oportunidad clave. Starmer es el último en unirse a esta tendencia, después de los líderes de Canadá, Irlanda, Francia y Finlandia.
En su reunión en el Gran Salón del Pueblo, Starmer enfatizó la importancia de China como “actor fundamental en la escena mundial”. Por su parte, Xi Jinping subrayó la necesidad de mantener un enfoque estratégico a largo plazo en medio de un contexto internacional complejo. Ambos líderes coincidieron en que una relación estrecha puede contribuir a la paz, estabilidad y prosperidad económica.
Starmer también solicitó mayor acceso al mercado chino y la reducción de aranceles. Un acuerdo alcanzado durante la visita ofrece a los británicos acceso sin visa de 30 días, lo que podría impulsar el sector servicios británico, que ya genera exportaciones por 13 mil millones de libras anuales a China.
Durante esta gira, AstraZeneca, la farmacéutica británica, anunció una inversión de 15 mil millones de dólares en China hasta 2030, enfocándose en la fabricación de medicamentos y en investigación. Este acuerdo representa la inversión más significativa anunciada durante la visita.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump advertió que el acercamiento del Reino Unido a China es “muy peligroso”, mostrando la tensión que puede surgir en el panorama geopolítico actual. Este nuevo capítulo en las relaciones británico-chinas promete cambios significativos en sus dinámicas comerciales y políticas.
Las autoridades francesas detuvieron al capitán de un buque sospechoso de violar sanciones contra Rusia, mientras la tripulación permanece a bordo.
El mar Mediterráneo fue escenario de una intervención reciente de la Marina francesa. Esta vez, el objetivo fue un petrolero ruso llamado Grinch. Este buque, cuyo capitán es de nacionalidad india, fue interceptado bajo sospecha de transportar petróleo en violación de las sanciones impuestas a Rusia.
El capitán fue detenido y se encuentra bajo interrogatorio por las autoridades judiciales. Este arresto tuvo lugar tras la llegada del Grinch al puerto de Fos-sur-Mer, cercano a Marsella. Los medios franceses, al citar a la fiscalía, informaron sobre este desarrollo.
La tripulación, que también es india, sigue a bordo del buque. Las autoridades han abierto una investigación preliminar. Se les acusa de no enarbolar la bandera correspondiente, un aspecto que podría complicar su situación legal.
El Grinch zarpó de Murmansk, una ciudad en el noroeste de Rusia. Este tipo de embarcaciones forma parte de lo que se conoce como “flota fantasma”. Los expertos creen que Rusia utiliza más de 400 barcos para eludir las sanciones relacionadas con la guerra en Ucrania. Francia, junto con otros países, se ha comprometido a actuar firmemente contra estas prácticas.
El gobierno francés ha estado atento a estas maniobras. En septiembre, interceptaron otro petrolero frente a la costa atlántica. El presidente Emmanuel Macron denunció esa acción, señalando su conexión con la flota en la sombra. Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó la intervención como un acto de piratería.
Pronto, el capitán del buque petrolero detenido en septiembre enfrentará un juicio. Se le acusa de no cooperar con las autoridades durante la inspección. Este caso actual encarna las tensiones que persisten en el mar Mediterráneo en medio de un contexto geopolítico complicado.
El buque sería parte de la llamada “flota fantasma” usada para evadir sanciones y financiar la guerra contra Ucrania; fue desviado y permanece bajo custodia naval.
La Marina francesa interceptó en el mar Mediterráneo un petrolero presuntamente procedente de Rusia, al que se le vincula con la llamada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones internacionales y financiar la guerra de agresión contra Ucrania, informó el presidente Emmanuel Macron.
De acuerdo con el mandatario, el buque estaba sujeto a sanciones internacionales y era sospechoso de enarbolar un pabellón falso, por lo que fue abordado, registrado y desviado durante una operación realizada en alta mar con el apoyo de países aliados. “No dejaremos pasar nada”, advirtió Macron, al subrayar que estas prácticas ilegales alimentan el conflicto armado en Europa del Este.
Autoridades marítimas confirmaron que el petrolero, identificado como “Grinch”, fue interceptado entre España y Marruecos. Tras el abordaje, el análisis de la documentación confirmó irregularidades en la bandera, lo que reforzó las sospechas sobre su operación clandestina.
We will not tolerate any violation.
This morning, the French Navy boarded an oil tanker coming from Russia, subject to international sanctions and suspected of flying a false flag.
La Prefectura Marítima del Mediterráneo detalló que el barco permanece escoltado por la Marina nacional rumbo a un punto de fondeo, donde se realizarán verificaciones adicionales para determinar su estatus legal y posibles responsabilidades.
La acción se inscribe en el endurecimiento de las medidas europeas contra la red de petroleros opacos que operan con identidades falsas, cambios de bandera y rutas encubiertas, con el objetivo de sortear controles y sanciones impuestas a Rusia.
Francia reiteró que mantendrá una vigilancia activa en sus zonas marítimas y coordinará esfuerzos con sus aliados para frenar el financiamiento ilícito del conflicto en Ucrania.
Donald Trump ha generado reacciones de rechazo y acusaciones de intimidación política debido a sus publicaciones violentas en Truth Social, la red social que creó en 2022 tras ser expulsado de otras plataformas.
Desde su regreso al poder, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la tensión política, tanto en el plano internacional como en el interno, debido a lo que ha publicado en su cuenta de Truth Social, generando reacciones de rechazo y acusaciones de intimidación.
Truth Social fue lanzada a principios de 2022 por iniciativa de Donald Trump, quien buscaba un espacio digital propio para poder expresarse, luego de haber sido expulsado de las principales plataformas, como Facebook, Instagram y Twitter, por incitar al ataque del 6 de enero al Capitolio a través de ellas.
Tras conseguir un segundo periodo de gobierno en 2024, Truth Social, que en funciones es muy similar al ahora X (antes Twitter), lejos de funcionar únicamente como un canal de comunicación oficial, se ha convertido en el espacio idóneo para el discurso impulsivo y violento de Trump. Allí se expresan mensajes polarizantes, confrontacionales y, en algunos casos, connotaciones violentas y amenazas textuales.
Esto coincide con investigaciones como la de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), que estudió el discurso de Trump y encontró que el tono violento de este ha aumentado con el tiempo, incluyendo más referencias al crimen y la guerra, así como a la inmigración. Actualmente, el mandatario utiliza términos como “asesinos”, “violadores” y “matones” incluso para referirse a migrantes:
“El Departamento de Seguridad Nacional y el ICE deben empezar a hablar de los asesinos y otros criminales que están capturando y sacando del sistema. ¡Están salvando muchas vidas inocentes! Solo en Minnesota hay miles de animales salvajes y violentos, razón por la cual las estadísticas de criminalidad son, a nivel nacional, ¡las MAYORES JAMÁS REGISTRADAS!”, público el día de hoy en Truth Social.
A esto se suman las ocasiones en que Trump ha compartido vídeos e imágenes generados por Inteligencia Artificial que representan a oponentes políticos de forma despectiva o muestran la materialización de sus objetivos políticos.
Un ejemplo fue el video que publicó, en donde aparecían los líderes demócratas Chuck Schumer y Hakeem Jeffries con voz falsa, un sombrero mexicano y el jarabe tapatío de fondo, lo que fue criticado por reproducir estereotipos racistas y aumentar tensiones partidistas.
El caso más reciente ocurrió este 20 de enero, cuando Trump publicó dos imágenes generadas por Inteligencia Artificial que aluden a la intervención internacional a Groenlandia con la que ha amenazado en los últimos días.
La primera imagen muestra al mandatario en el Despacho Oval junto a homólogos europeos, con un mapa del continente americano en el que la bandera estadounidense aparece no sólo sobre su territorio, sino también sobre Canadá, Groenlandia y Venezuela.
Momentos después publicó la segunda imagen, en la que se ve al propio Donald Trumpp, junto con Marco Rubio y J. D. Vance, ondeando una bandera de Estados Unidos en un pasaje nevado, al lado de un cartel que anuncia: “Groenlandia, territorio de Estados Unidos. EST 2026”.
Ante estas imágenes, figuras internacionales han rechazado las insinuaciones de control o anexión de Groenlandia. Incluso se ha señalado que el uso de este tipo de montajes puede confundir o polarizar aún más a la audiencia.
De igual forma, el presidente estadounidense publicó un mensaje del presidente de Francia, Emmanuel Macron, una conversación aparentemente privada y que violaría el principio de confidencialidad entre los gobiernos:
“Mi amigo, estamos totalmente alineados sobre Siria. Podemos hacer grandes cosas con Irán. No entiendo lo que estás haciendo con Groenlandia. Intentemos construir grandes cosas”, dice el primer mensaje de Macron.
Después de ello, el presidente francés tuvo una intervención en el Foro de Davos y, sin aludir directamente al tema, señaló que “el conflicto se ha normalizado”, ya que tras las tensiones recientes ha habido un “giro hacia un mundo sin reglas, donde el derecho internacional es pisoteado y la única norma que parece importar es la ley del más fuerte”, terminó por decir.
Al final, el uso intensivo de Truth Social como plataforma de comunicación política, sin filtros ni moderación, ha permitido a Trump difundir mensajes con un tono que oscila entre lo agresivo y lo intimidante. Si bien no siempre equivalen a llamadas explícitas de violencia física, las amenazas retóricas y las descalificaciones repetidas pueden alimentar un clima de polarización y confrontación.
París descartó integrarse, por ahora, al llamado Consejo de Paz promovido por Donald Trump, al considerar que la iniciativa pone en entredicho los principios de la ONU y el multilateralismo.
Francia decidió no unirse al Consejo de Paz impulsado por Donald Trump, al advertir que la propuesta cuestiona pilares centrales del sistema multilateral y el papel de Naciones Unidas. La postura fue confirmada por fuentes cercanas al presidente Emmanuel Macron.
El gobierno francés subrayó que el proyecto rebasa el marco inicial de Gaza y plantea preocupaciones de fondo sobre el respeto a la Carta de la ONU, la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de los conflictos.
La iniciativa, promovida desde la Casa Blanca y que sería presidida por Trump con amplias facultades, ha convocado a líderes como Vladimir Putin, Viktor Orbán y Narendra Modi, lo que ha generado inquietud en Europa por un posible intento de deslegitimar a la ONU.
El actor Stellan Skarsgård emitió una dura crítica contra Donald Trump por sus amenazas sobre Groenlandia, clasificándolas de “absurdas” y acusándolo de actuar por ambición de poder.
El actor sueco Stellan Skarsgård expresó una dura crítica contra Donald Trump por sus reiteradas amenazas en torno a la posible anexión de Groenlandia, a las que calificó como “absurdas” y propias de una ambición desmedida. Las declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa realizada en el marco de los Premios de Cine Europeo, donde el intérprete no ocultó su indignación.
Skarsgård, de 74 años, describió al estadunidense como “un hombrecillo megalomaníaco que intenta apoderarse del mundo”, al considerar que su interés por territorios estratégicos responde a fines económicos. El actor sostuvo que detrás de estas posturas hay intereses empresariales ligados a recursos naturales y corporaciones energéticas.
En ese contexto, el protagonista de Dune vinculó las decisiones de Trump en política exterior con el caso de Venezuela, al señalar que el exmandatario buscó desplazar a Nicolás Maduro antes de abrir negociaciones con la petrolera Chevron para ampliar su presencia en ese país. A su juicio, estas acciones evidencian un patrón de intervención motivado por beneficios económicos.
Trump ha insistido desde hace años en su interés por Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca, al que considera clave por razones de “seguridad nacional” y por su riqueza mineral. Recientemente, el mandatario amenazó con imponer aranceles del 25% a varios países europeos entre ellos Dinamarca, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Suecia por oponerse a la anexión.
Las declaraciones de Skarsgård se suman a las voces críticas en Europa frente a la retórica de Trump, que ha reavivado tensiones diplomáticas y el debate sobre el uso del poder económico y político para presionar a otras naciones en beneficio propio.
Ante las tensiones por la posible anexión de Groenlandia por Estados Unidos, Emmanuel Macron anuncia el envío de más tropas y recursos a la región.
Francia decidió aumentar su presencia militar en Groenlandia. El presidente Emmanuel Macron confirmó este jueves que enviará más “medios terrestres, aéreos y marítimos” en los próximos días. Esta decisión responde a la creciente amenaza de Estados Unidos, que considera la anexión del territorio autónomo de Dinamarca por razones de seguridad nacional.
Macron hizo este anuncio durante un discurso en la base aérea de Istres, en el sureste de Francia. “Un primer grupo de soldados franceses ya está en Groenlandia. Pronto, enviamos más recursos para apoyarlos”, afirmó el presidente. Este movimiento forma parte de una misión militar europea, que incluye a países como Alemania, Suecia y Noruega. El apoyo a Dinamarca inicia hoy con la llegada de las primeras tropas.
La situación se agrava debido a las declaraciones del presidente Donald Trump. Él amenazó con anexar Groenlandia, argumentando que su control es esencial para proteger a Estados Unidos. Según Trump, si no se actúa, Rusia o China podrían ocupar el territorio. Washington incluso evalúa la posibilidad de comprar la isla, y no descarta intervenciones militares si es necesario.
En este contexto de tensiones, el compromiso de Francia con Dinamarca resalta la importancia de la colaboración europea en la defensa de los territorios del Ártico. Este envío de tropas refleja el deseo de mantener la estabilidad en Groenlandia y reafirmar la presencia europea en una región estratégicamente relevante.
La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, aseguró que cualquier base militar de la OTAN en Ucrania será considerada una amenaza y un acto de guerra.
Rusia ha hecho un nuevo llamado a la calma, advirtiendo que la instalación de bases militares por parte de la OTAN en Ucrania sería vista como una clara intervención. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, lo expresó con firmeza en una conferencia de prensa en Moscú.
Zajárova dijo que las tropas y estructuras militares de Occidente en Ucrania serán considerados “objetivos legítimos” para el ejército ruso. Esto, según ella, representa una amenaza no solo para Rusia, sino para toda Europa. La advertencia se dirige especialmente a países como Gran Bretaña y Francia, que han mostrado interés en enviar tropas a la región.
Recientemente, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, aclararon que el borrador de garantías elaborado en la Cumbre de París incluye el envío de soldados para supervisar un posible alto el fuego. Zajárova criticó estas intenciones, afirmando que sólo buscan “continuar la militarización de Ucrania” y agravar el conflicto.
Para Rusia, la solución al conflicto pasa por asegurar que Ucrania mantenga una postura neutral y que se respeten los derechos de la población de origen ruso. La vocera dejó claro que Moscú sigue abierto a resolver el problema, ya sea mediante negociaciones o a través de su operación militar, que se lleva a cabo desde febrero de 2022.
Por otro lado, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, se mostró optimista sobre la posibilidad de obtener nuevas garantías de seguridad de Estados Unidos. Tras recibir informes sobre las negociaciones recientes con enviados de la Casa Blanca, Zelensky declaró que el acuerdo está casi listo.
El mandatario ucraniano cree que las conversaciones con el presidente Donald Trump pueden ser decisivas para completar el plan de paz. En este contexto, Zelensky espera que los acuerdos incluyan garantías similares al Artículo 5 de la OTAN, lo que representaría un gran respaldo para su país.
A medida que la situación se desarrolla, tanto Ucrania como Rusia se encuentran en un punto crítico. La comunidad internacional observa de cerca, esperando que se logre una solución duradera que evite un mayor derramamiento de sangre en la región.
El Reino Unido y Francia coordinan una operación militar en Siria para eliminar las amenazas del Estado Islámico, a pesar de su derrota territorial en 2019.
En una reciente operación militar, el Ministerio de Defensa británico confirmó que sus fuerzas aéreas atacaron una instalación subterránea en Siria. Este ataque se llevó a cabo junto a las tropas francesas y tuvo como objetivo eliminar las capacidades de almacenamiento de armas del grupo Estado Islámico (EI).
Los aviones de la Real Fuerza Aérea del Reino Unido llevaron a cabo el bombardeo. Según el ministerio, la instalación atacada era utilizada por el EI para guardar explosivos y otros armamentos. El comunicado también afirmó que la zona de la operación no tiene población civil, lo que ayudó a minimizar riesgos para los habitantes locales.
A pesar de haber sido derrotado territorialmente en 2019, el EI continúa teniendo presencia en Siria, particularmente en su vasto desierto. Palmira, la localidad donde se llevó a cabo el ataque, es famosa por sus antiguas ruinas, reconocidas como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. En el pasado, el EI llegó a controlar esta histórica ciudad.
La situación en Palmira se ha agravado. En diciembre, un ataque atribuido a un miembro del EI resultó en la muerte de dos soldados y un civil estadounidenses. Las fuerzas estadounidenses han respondido atacando múltiples objetivos del EI en Siria, buscando desmantelar la amenaza que aún representan.
La coordinación entre el Reino Unido y Francia en esta operación refleja el compromiso de ambos países de seguir combatiendo al extremismo y proteger la seguridad regional.
Brigitte Macron, esposa del presidente francés Emmanuel Macron, quedó en el centro de la polémica en Francia luego de que circuló un video donde usa un insulto sexista al referirse a activistas feministas que protestaron contra el actor Ary Abittan, previamente acusado de violación.
Brigitte Macron, esposa del presidente francés Emmanuel Macron, enfrentó un fuerte oleaje de críticas después de difundirse un video en el que, tras bambalinas en el teatro Folies Bergère, soltó un comentario despectivo hacia manifestantes feministas que la noche anterior habían interrumpido el show del actor Ary Abittan, acusado en 2021 de violación —caso cerrado por falta de pruebas en 2024 y confirmado en apelación este año.
En la grabación, ocurrida el domingo, la primera dama conversa con Abittan antes de subir al escenario. Cuando el actor le dice que está asustado por la protesta previa, ella responde con una frase que incluía un insulto sexista, asegurando que si aparecían “algunas zorras estúpidas”, las sacarían.
La oficina de Macron defendió que su intención era únicamente tranquilizar al artista, y que el comentario no pretendía atacar ninguna causa feminista. Sin embargo, el colectivo Nous Toutes respondió con dureza al acusar que espacios como ese “normalizan la violencia sexual” al dar plataforma a hombres señalados por agresión, y calificó el episodio como un insulto para las víctimas.
El caso volvió a encender la discusión pública francesa sobre el trato institucional a las denuncias por violencia sexual y el reclamo persistente de organizaciones feministas contra lo que consideran una “cultura de impunidad” en el país.