El presidente estadounidense cerró la cumbre en Francia con críticas directas a México y a su mandataria.
Donald Trump usó su discurso final en el G7 para arremeter contra México. El mandatario acusó a Claudia Sheinbaum de gobernar con miedo y señaló que los cárteles tienen el control del país.
“La presidenta es una muy buena mujer, pero es una mujer muy asustada”, dijo Trump ante los líderes reunidos en Evian, Francia.
Sus palabras no se quedaron ahí. Trump también afirmó que México “ha perdido el control de su país” y que el narcotráfico dicta las reglas en territorio mexicano.
En otro momento de su intervención, el presidente estadounidense habló sobre los resultados en materia de seguridad fronteriza. Según sus cifras, la entrada de drogas por tierra ha caído 61 por ciento. Por mar, dijo, la reducción llega a 97.2 por ciento.
Trump reconoció la firma de un acuerdo para reforzar la coordinación bilateral contra el tráfico de drogas. Aun así, advirtió que el problema no desaparece. Describió cómo los traficantes esconden sustancias en motores, llantas y estructuras de automóviles.
“Si usaran esa genialidad para el bien, serían personas muy ricas”, ironizó.
El delantero francés marcó un doblete ante Senegal, pero una respuesta en conferencia de prensa volvió a colocarlo en el centro del debate político por sus críticas a la extrema derecha en Francia.
Además de liderar la victoria de Francia en su debut mundialista, Kylian Mbappé volvió a generar conversación fuera de las canchas. El delantero francés, autor de un doblete en el triunfo 3-1 sobre Senegal, protagonizó un intercambio con un periodista durante una conferencia de prensa que rápidamente se viralizó por su carga política y por recordar su conocida postura contra la ultraderecha en su país.
Todo ocurrió cuando un reportero intentó llamar su atención desde la sala de prensa. “Estoy a tu izquierda, realmente a la extrema izquierda”, comentó entre risas. Sin perder la oportunidad, Mbappé respondió con ironía: “Menos mal que no estabas en el otro lado”, provocando carcajadas entre los presentes. Aunque se trató de un momento distendido, la frase fue interpretada como un nuevo guiño a sus críticas hacia los movimientos de extrema derecha que han ganado fuerza en Francia durante los últimos años.
La reacción del atacante no pasó desapercibida debido a que, desde hace tiempo, se ha convertido en una de las voces más visibles del deporte francés en temas políticos y sociales. En distintos procesos electorales, el capitán de la selección gala ha llamado a la ciudadanía a participar en las urnas y ha advertido sobre los riesgos que representa el avance de los sectores extremistas en la vida pública de su nación.
Antes de las elecciones legislativas francesas, Mbappé lanzó mensajes contundentes al señalar que “los extremos están llamando a las puertas del poder”, además de insistir en que los ciudadanos debían involucrarse activamente en la defensa de la democracia. En otra intervención pública calificó como “catastrófico” el crecimiento electoral de estas corrientes políticas, posicionándose claramente en el debate nacional.
El futbolista también ha defendido el derecho de los deportistas a expresar opiniones sobre asuntos públicos. Para Mbappé, ser una estrella internacional no elimina su condición de ciudadano, por lo que considera legítimo pronunciarse sobre los problemas que enfrenta la sociedad francesa. Su postura ha sido respaldada por algunos sectores, aunque también le ha valido críticas de quienes consideran que los atletas deben mantenerse alejados de la política.
En un contexto marcado por la polarización política en Francia, las palabras de Mbappé vuelven a demostrar que su influencia trasciende el fútbol. Mientras continúa brillando en el Mundial 2026, el delantero también mantiene una posición firme frente a los temas que considera relevantes para el futuro de su país.
Donald Trump volvió a colocarse en el centro de la atención durante la cumbre del G7 en Francia al bromear sobre su protagonismo y afirmar: “Soy el jefe”, mientras ingresaba a una reunión con los líderes del grupo.
Donald Trump protagonizó uno de los momentos más comentados de la última jornada de la cumbre del G7, celebrada en Évian, Francia, al llegar tarde a una reunión de trabajo y declarar, con tono irónico pero gesto serio: “Soy el jefe”. La frase fue pronunciada mientras los demás mandatarios ya esperaban sentados el inicio del encuentro.
Tras su comentario, el presidente estadounidense también bromeó con los periodistas presentes al decirles que podían permanecer en la reunión si así lo deseaban, antes de que el protocolo ordenara su salida. Posteriormente tomó asiento junto al presidente francés, Emmanuel Macron, para participar en la sesión enfocada en el crecimiento económico y la cooperación internacional.
La escena reforzó la imagen de protagonismo que ha acompañado a Trump durante la cumbre, marcada por reuniones bilaterales y anuncios relacionados con Ucrania e Irán. Su expresión de “Soy el jefe” volvió a captar los reflectores y generó reacciones por el estilo desafiante y confiado con el que suele desenvolverse en encuentros internacionales.
Erling Haaland marcó dos goles y lideró la goleada noruega 4-1 ante Irak en el debut del Grupo I del Mundial 2026.
Noruega volvió a una Copa del Mundo después de 28 años y lo hizo con una goleada. El conjunto escandinavo derrotó 4-1 a Irak este martes en el Gillette Stadium de Foxborough, Massachusetts, con Erling Haaland como gran protagonista. El delantero del Manchester City anotó dos veces y dejó claro desde el primer partido que Noruega llega al torneo para competir en serio.
Irak, que no pisaba un Mundial desde 1986, comenzó el partido con energía. Su presión alta incomodó a los noruegos durante los primeros minutos y generó cierta inquietud en la defensa rival. Aun así, la diferencia de nivel terminó por imponerse con el paso de los minutos.
La segunda mitad fue un monólogo noruego. Leo Østigård remató de cabeza en el minuto 76, tras un córner que habilitó Martin Ødegaard, para poner el 3-1 y sentenciar el partido. En el tiempo de descuento, Aymen Hussein —el delantero iraquí que minutos antes había recibido atención médica por una lesión— anotó en su propio arco para cerrar el marcador en 4-1.
Con estos tres puntos, Noruega se posiciona como uno de los favoritos del Grupo I, que también integran Francia y Senegal. Para Irak, la derrota refleja la brecha que aún existe entre su nivel y el de las selecciones europeas de élite, aunque su resistencia durante buena parte del encuentro dejó una imagen digna para su regreso a la justa mundialista.
El delantero francés firmó un doblete histórico, superó marcas legendarias con su selección y encaminó a Les Bleus a una victoria que confirma su candidatura al título mundial.
La selección de Francia arrancó con autoridad su camino en el Mundial 2026 al imponerse por 3-1 a Senegal en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Aunque el marcador final refleja una victoria cómoda, los dirigidos por Didier Deschamps tuvieron que trabajar de más para superar a un conjunto africano que complicó durante buena parte del encuentro. La gran figura fue Kylian Mbappé, quien marcó un doblete histórico y confirmó por qué es uno de los máximos candidatos a brillar en la justa mundialista.
Durante la primera mitad, Senegal sorprendió con una presión alta y generó las ocasiones más peligrosas. Nicolas Jackson estrelló un disparo en el poste, mientras que Ismaïla Sarrdesperdició una oportunidad clara frente al arco francés. Francia dominó la posesión, pero mostró dificultades para generar peligro. Mbappé y Ousmane Dembélé pasaron desapercibidos en un primer tiempo que dejó mejores sensaciones para los africanos.
El panorama cambió tras el descanso. Francia adelantó líneas y comenzó a encontrar espacios gracias al talento de Michael Olise, quien fue determinante en la creación ofensiva. Al minuto 65 llegó el primer golpe: Olise filtró un pase preciso y Mbappé definió con categoría para abrir el marcador. El tanto permitió a los europeos asumir el control del encuentro y aprovechar el desgaste de Senegal.
La tranquilidad definitiva llegó al minuto 81 con la aparición de Bradley Barcola. El atacante ingresó desde el banquillo y, en su primera intervención, definió con sangre fría ante Édouard Mendy para ampliar la ventaja. Cuando parecía que todo estaba resuelto, Senegal descontó en tiempo agregado gracias a Mbayé, encendiendo momentáneamente la emoción en los minutos finales.
Sin embargo, la respuesta francesa fue inmediata. Apenas se reanudó el juego, Mbappé sacó un potente disparo desde larga distancia que terminó incrustado en el ángulo, firmando uno de los mejores goles en lo que va del Mundial 2026 y sellando el 3-1 definitivo. La anotación desató la celebración de los campeones del mundo de Rusia 2018, que comenzaron el torneo con paso firme.
Además del triunfo, la noche quedó marcada por los récords de Mbappé. Con sus dos anotaciones alcanzó 58 goles con la selección francesa, superando registros históricos y consolidándose como el máximo referente ofensivo de su generación. También se convirtió en el futbolista francés con más goles en la historia de las Copas del Mundo, dejando atrás la marca de Just Fontaine y acercándose al récord absoluto de Miroslav Klose.
Decenas de miles de personas tomaron las calles de la ciudad suiza para rechazar la cumbre de los países más poderosos del mundo. La jornada terminó con enfrentamientos, autos en llamas y gases lacrimógenos.
El centro de Ginebra amaneció este 14 de junio blindado. Mil 500 policías tomaron posiciones en cada esquina del recorrido autorizado. Las vitrinas de las tiendas llevaban días cubiertas con tablones de madera. La ciudad sabía lo que se venía.
Decenas de miles de personas marcharon ese día contra la cumbre del G7, que arranca este lunes en Évian-les-Bains, a menos de 60 kilómetros de Ginebra. Era la única protesta que las autoridades permitieron: Francia se negó a autorizar cualquier manifestación en su territorio, especialmente en la zona donde se celebra la reunión de tres días.
La marcha comenzó con consignas. Los manifestantes coreaban “El mundo entero odia al G7” y alzaban pancartas en apoyo a Cuba y Palestina. Una manifestación feminista se sumó al contingente desde el inicio, lo que amplió la convocatoria y diversificó los mensajes.
La tensión escaló conforme avanzó la tarde. Grupos de jóvenes con el rostro cubierto intentaron romper el cerco policial en varios puntos de la ruta. Lanzaron botellas contra los agentes e incendiaron vehículos estacionados. La policía respondió con gases lacrimógenos y potentes chorros de agua. Los gases afectaron también a los marchantes pacíficos y a los civiles que fungían como cordón de orden dentro de la manifestación.
En Ginebra aún persiste el recuerdo de la violenta marcha contra el G8 de 2003, que también se realizó en Évian. Ese año, los destrozos en la ciudad suiza fueron cuantiosos. Más de dos décadas después, la historia se repitió.
La cumbre de este año reúne a los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea, con países invitados como Brasil, India, Kenia, Corea del Sur y Siria.
El gobierno francés prohibió el ingreso a su territorio del ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, al considerar que impulsa activamente la anexión de Cisjordania y la expansión de asentamientos israelíes.
Francia anunció este martes la prohibición de entrada a su territorio para Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel y una de las figuras más representativas de la derecha ultranacionalista israelí. La medida forma parte de un paquete de sanciones dirigido contra colonos y organizaciones vinculadas a la expansión de asentamientos en Cisjordania.
Las autoridades francesas señalaron que Smotrich ha promovido de manera activa la anexión de Cisjordania, la construcción de nuevos asentamientos y propuestas relacionadas con la recolonización de Gaza. Además del funcionario israelí, París también vetó el acceso a cuatro responsables de organizaciones de colonos y a 21 colonos señalados por actos violentos contra palestinos.
La decisión fue respaldada por países como Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Noruega, que han expresado preocupación por el incremento de la violencia en Cisjordania y exigieron al gobierno israelí investigar y sancionar a los responsables de estos hechos.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, condenó la medida y acusó a los gobiernos involucrados de adoptar políticas antiisraelíes. Saar afirmó que las sanciones contribuyen a “alimentar el antisemitismo” y sostuvo que buscan imponer una postura política sobre el derecho de los judíos a establecerse en los territorios que Israel considera parte de su herencia histórica.
La escritora y cineasta iraní-francesa falleció a los 56 años en París; su legado artístico estuvo marcado por la defensa de los derechos humanos y la denuncia de la represión del régimen en Irán.
La escritora, ilustradora y cineasta iraní-francesa Marjane Satrapi, reconocida mundialmente por la novela gráfica “Persépolis”, falleció a los 56 años en París, Francia. De acuerdo con un comunicado difundido por su familia, la artista murió “de tristeza”, a un año después del fallecimiento de su esposo, Mattias Ripa, una pérdida que afectó profundamente su estado anímico.
Nacida en Rasht, Irán, el 22 de noviembre de 1969, Satrapi abandonó su país, siendo adolescente, cuando sus padres la enviaron a estudiar a Viena tras el endurecimiento del régimen surgido de la Revolución Islámica. Después de regresar temporalmente, se estableció en Francia en 1994, donde desarrolló una exitosa carrera artística y se convirtió en una figura destacada de la cultura europea.
En su obra, “Persépolis”, publicada en 2000, relata su infancia y juventud, cuando llegó el régimen islámico a Irán, en donde las mujeres perdieron múltiples derechos y libertades, fueron obligadas a vestir hiyab y se les quitó su autonomía. Una obra crítica al régimen de Irán y que, con una mirada sensible y transparente, retrata las dificultades de la juventud, convirtiéndose en una referente internacional de la novela gráfica.
Además, publicó títulos como “Bordados” y “Pollo con ciruelas”, esta última adaptada posteriormente al cine. También dirigió películas como “The Voices” y “Radioactive”, una biografía de Marie Curie protagonizada por Rosamund Pike.
La autora mantuvo una postura crítica frente al régimen iraní y dedicó gran parte de su trabajo a denunciar la represión política y la violación de los derechos humanos, especialmente contra las mujeres. En 2023 coordinó el libro “Mujer, vida, libertad” inspirado en las movilizaciones que siguieron a la muerte de Mahsa Amini.
Entre todos los premios internacionales que ganó, se encuentra el Cannes, gracias a la adaptación animada de “Persépolis” que realizó en 2007; y en 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades por su trayectoria artística y compromiso social. Un año antes de su muerte rechazó la Legión de Honor francesa, como protesta a lo que calificó como una postura hipócrita de Francia frente a la situación política y social en Irán.
Satrapi era considerada una de las voces más influyentes del cómic contemporáneo. Su amiga, la socióloga Azadeh Kian, señaló que desde la muerte de su pareja la autora “ya no era la misma” y que, pese a mantenerse atenta a la situación política de Irán, atravesaba un prolongado periodo de duelo.
Francia prohibió la entrada al ministro israelí Itamar Ben-Gvir. La decisión responde a un video donde el funcionario se burla de activistas detenidos que llevaban ayuda a Gaza. El gesto generó fuerte rechazo en varios gobiernos.
Francia tomó una medida clara y directa. A partir de este sábado, Itamar Ben-Gvir no puede pisar suelo francés. El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció la prohibición en la red social X.
Barrot explicó que la decisión refleja la indignación mundial. Muchos gobiernos se sienten molestos por el trato que recibieron los activistas de la flotilla Global Sumud. Estos hombres y mujeres intentaban llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza.
Ben-Gvir publicó un video que generó gran malestar. En las imágenes, aparece riéndose de los activistas mientras los mantenían inmovilizados en el suelo. Algunas personas denunciaron que las fuerzas israelíes las agredieron físicamente. Las autoridades penitenciarias de Israel negaron esas acusaciones.
La conducta del ministro también provocó críticas dentro de Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu lo reprendió públicamente. Dijo que sus acciones no representan los valores del país. Incluso Estados Unidos, su aliado más cercano, expresó su rechazo.
Barrot pidió una respuesta más amplia. Junto con su homólogo italiano, solicitó a la Unión Europea que imponga sanciones contra Ben-Gvir. De esta forma, buscan enviar un mensaje firme sobre el respeto a los derechos humanos.
Mientras tanto, los activistas ya regresaron a sus países. Las fuerzas navales israelíes interceptaron sus barcos en aguas internacionales. Después de la detención, las autoridades los deportaron.
Esta situación muestra el dolor y la frustración que viven muchas personas ante el conflicto en Gaza. Los activistas arriesgaron su libertad para ayudar a quienes más lo necesitan. Por otro lado, las autoridades israelíes defienden sus acciones de seguridad. El caso de Ben-Gvir pone de relieve las profundas divisiones que genera este drama humano.
El plantel de Francia, construido sobre décadas de migración africana, herencia colonial e integración social a través del deporte, es el ejemplo más contundente de cómo la geopolítica transforma a las naciones.
La gran presencia de jugadores con origen africano en la selección francesa es la consecuencia directa de más de un siglo de historia colonial, migraciones económicas y política de integración.
Francia construyó, durante el siglo XIX y principios del XX, uno de los mayores imperios coloniales del mundo, con presencia en Argelia, Túnez, Marruecos, Senegal, Costa de Marfil, Malí, Camerún, Madagascar, además de regiones del Caribe como Martinica y Guadalupe.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, Francia quedó devastada económicamente y necesitaba reconstruirse. El gobierno francés llamó a trabajadores de sus excolonias africanas para levantar las grandes ciudades, especialmente París.
Así comenzaron a llegar oleadas de migrantes del norte de África y de África Subsahariana, atraídos por la promesa de una vida mejor en la metrópolis.
Sus hijos nacerían ya como ciudadanos franceses, pero conservarían lazos culturales, lingüísticos y familiares con sus países de origen.
Este fenómeno migratorio fue tan intenso que Francia se convirtió en el país europeo con mayor proporción de ciudadanos de origen subsahariano y magrebí.
Los suburbios de las grandes ciudades francesas, especialmente en la periferia de París, Lyon y Marsella, se convirtieron en núcleos de esta nueva Francia multicultural, donde las academias de futbol fueron la vía de ascenso social para miles de jóvenes.
A diferencia de otros países, Francia invirtió en infraestructura deportiva de base en los suburbios, detectando, formando talento en entornos marcados por la pobreza y la exclusión.
El resultado es una generación tras otra de jugadores de altísimo nivel con apellidos provenientes de Senegal, Malí, Guinea, Argelia, Camerún o Martinica.
Zinedine Zidane, hijo de argelinos, es considerado como el mejor jugador de la historia francesa, ganando el Mundial de 1998, comenzó en Francia un debate sobre la integración inmigrante al país que nunca se ha cerrado del todo.
Estudios académicos sobre la redistribución global del talento futbolístico demuestran que los países europeos, con Francia a la cabeza, son los principales beneficiarios de jugadores provenientes de sus antiguas colonias, y que el vínculo colonial es uno de los predictores más potentes de talento deportivo hacia Europa.
La lista definitiva de 26 jugadores que Didier Deschamps presentó para el Mundial 2026 aproximadamente dos tercios del plantel tiene raíces familiares en el continente africano o territorios del Caribe.
Jugador
Origen Familiar
Brice Samba
República del Congo
Mike Maignan
Guyana Francesa
Malo Gusto
Martinica
Dayot Upamecano
Guinea – Bissau
William Saliba
Camerún
Ibrahima Konaté
Malí
Jules Koundé
Benín
Maxence Lacroix
Guadalupe
Warren Zaïre-Emery
Martinica
Aurélien Tchouaméni
Camerún
N´Golo Kanté
Malí
Rayan Cherki
Argelia
Manu Koné
Costa de Marfil
Marcus Thuram
Guadalupe
Kylian Mbappé
Camerún
Jean-Philippe Mateta
República Democrática del Congo
Désiré Doué
Costa de Marfil
Maghnes Akliouche
Argelia
Bradley Barcola
Togo
Solo doce jugadores repiten respecto a Qatar 2022. Figuras históricas como Antoine Griezmann, Hugo Lloris, Raphaël Varane y Olivier Giroud no forman parte del proyecto.
La nueva generación es quizá la más talentosa que Francia ha producido. El valor total de la convocatoria supera los 1,470 millones de euros, convirtiéndola en una de las más caras de la historia mundialista.
Francia lleva ocho años consecutivos entre los tres primeros lugares del ranking FIFA. Fue campeona del mundo en Rusia 2018 y finalista en Qatar 2022, cayendo en una dramática tanda de penales ante Argentina.
El propio Didier Deschamps lo reconoció en conferencia de prensa: “Las expectativas son altas siempre. Que Francia esté entre las favoritas, obviamente. Pero hay otros seis o siete equipos”.
Países como Senegal, Costa de Marfil o Camerún han debido elegir en más de una ocasión entre reclamar a un jugador para su selección nacional o resignarse a que emigre al sistema francés.