El portavoz del Gobierno israelí, David Mencer, afirmó que una retirada de Gaza que permita a Hamás reorganizarse “no es una opción”, pese al anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un alto al fuego de 60 días.
Mencer aseguró que no permitirán que una organización terrorista se asiente a pocos metros de sus hogares, tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que marcó un cambio en la política de seguridad israelí.
Trump anunció el martes que Israel aceptó la tregua, con la esperanza de que Hamás también la acepte, antes de la reunión del primer ministro Benjamín Netanyahu con el presidente estadounidense la próxima semana.
La propuesta, impulsada por el enviado de la Casa Blanca Steve Witkoff, contempla un cese al fuego de 60 días que Israel respalda, pero Hamás ha rechazado, pues exige la retirada total israelí y el fin de la ofensiva. Hamás pide que el acuerdo incluya el fin de los ataques israelíes, la retirada de tropas y ayuda humanitaria para Gaza.
Desde el inicio del conflicto, al menos 57 mil gazatíes han muerto y más de 132 mil han resultado heridos, según el Ministerio de Sanidad de Hamás.
El presidente Donald Trump anunció que Israel aceptó un alto al fuego de 60 días en Gaza y urgió a Hamás a sumarse, advirtiendo que “la situación solo empeorará”. El anuncio se da previo a la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a la Casa Blanca.
Trump detalló que sus representantes tuvieron una “reunión productiva” con funcionarios israelíes y que Qatar y Egipto entregarán la propuesta final. El ministro israelí de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, se reunió en Washington con altos funcionarios estadounidenses, incluidos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, para abordar el conflicto en Gaza, la tensión con Irán y otros temas clave.
En paralelo, más de 150 organizaciones humanitarias —como Oxfam, Save the Children y Amnistía Internacional— exigieron desmantelar el sistema israelí de distribución de alimentos en Gaza, debido al caos y la violencia. Ese mismo día, 10 palestinos murieron esperando comida, y al menos 37 personas fueron víctimas de bombardeos en Jan Yunis, al sur del enclave, según reportes del Hospital Nasser.
Mientras tanto, el conflicto se extiende: Israel advirtió con responder al lanzamiento de un misil desde Yemen, atribuido a los hutíes, quienes prometieron seguir apoyando a Gaza “hasta que cese la agresión y se levante el bloqueo”.
Se espera que la visita de Netanyahu a Washington incluya conversaciones sobre el alto al fuego, el comercio bilateral y la situación con Irán.
Interceptan barco con Greta Thunberg a bordo. Iban rumbo a Gaza: Israel niega secuestro y habla de “provocación mediática”.
Un barco de ayuda humanitaria con destino a Gaza, fue interceptado por fuerzas israelíes este lunes 9 de junio. A bordo viajaban 12 activistas, entre ellos la reconocida ambientalista sueca Greta Thunberg, como parte de la iniciativa internacional “Flotilla de la Libertad”.
La organización denunció en redes sociales que el barco Madleen, con bandera británica, fue detenido en aguas internacionales mientras intentaba entregar ayuda a la población gazatí.“¡SOS! Los voluntarios fueron secuestrados”, publicó la cuenta oficial de la campaña en X (antes Twitter), instando a la comunidad internacional a intervenir.
Videos grabados previamente por los activistas fueron difundidos tras la interrupción del viaje. En uno de ellos, Thunberg asegura: “Estamos siendo interceptados y secuestrados en aguas internacionales por fuerzas israelíes o sus aliados”. La activista pidió apoyo al gobierno sueco para su liberación.
Desde Naciones Unidas, la relatora para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, expresó preocupación por la pérdida de contacto con el barco y llamó al Reino Unido a exigir una explicación y la liberación del grupo.
Israel, por su parte, negó las acusaciones de secuestro y minimizó el operativo. El Ministerio de Asuntos Exteriores se refirió al barco como un “yate selfie” y afirmó que todos los pasajeros estaban a salvo, recibiendo alimentos y agua. “El espectáculo ha terminado”, publicaron junto a un video de los activistas.
El gobierno israelí también criticó la misión, acusando a los participantes de buscar atención mediática. “La pequeña ayuda a bordo, menos de la carga de un camión, será enviada a Gaza por canales humanitarios reales”, afirmó un portavoz. Además, destacaron que más de 1,200 camiones con suministros han ingresado a Gaza desde Israel en las últimas dos semanas.
El Madleen había partido desde Sicilia una semana antes y tenía previsto entregar ayuda y denunciar el bloqueo a Gaza.
Decenas de israelíes se manifestaron anoche en Jerusalén, sosteniendo fotos de niños palestinos asesinados en Gaza. Esta forma de protesta se ha intensificado y se difunde cada semana en redes sociales.
Foto: Tomer Appelbaum
Entre las historias desgarradoras, destaca la de Siham, una bebé de un año. La pequeña está demacrada y enferma por consumir agua y alimentos contaminados. Nació en un campo de desplazados en el sur de Gaza. Su madre, Ikhlas, de 28 años, huyó de los bombardeos en el norte de la franja. Debido a su propia desnutrición, no pudo amamantar a Siham. Sin fórmula infantil disponible, la alimentó con leche normal, lo que agravó su estado de salud.
Desde el Hospital de la Sociedad Benéfica Amigos del Paciente en Gaza, Ikhlas comparte su situación. “Antes comíamos pan, a veces con tomillo. Ahora dependemos del arroz y la pasta porque se nos acabó la harina”, relata.
La historia de Wedad Abdelaal también es alarmante. Sus tres hijos sufren desnutrición en una tienda de campaña en al-Mawasi. Khaled, de 9 meses; Ahmed, de 7 años; y María, de 4 años, sobreviven con arroz, sal y agua.
Otra niña, Hala, de dos años, pesa solo 3 kilogramos, aproximadamente lo que pesa un recién nacido. Su madre, Alaa, de 24 años, explica que Hala nació con una afección que causa deficiencia de potasio y sodio. Su tratamiento se interrumpió por los bombardeos. Ahora ambas sufren desnutrición, y Alaa teme por la vida de su hija.
Mientras tanto, en Tel Aviv y Jerusalén, activistas israelíes siguen saliendo a las calles. Sostienen fotos de niños gazatíes que han muerto en la campaña militar del primer ministro Benjamín Netanyahu. Esta protesta, que comenzó hace meses, continúa creciendo cada semana.
El retrato de Mahmoud Ajjour, un menor que perdió ambos brazos en un ataque israelí, ganó el premio a la mejor foto del año por reflejar las consecuencias reales de la guerra contra Gaza.
La directora del World Press Photo, Joumana El Zein Khoury, seleccionó la fotografía tomada por la fotoperiodista Samar Abu Elouf y la presentó junto con ella en la iglesia Nieuwe Kerkde de Ámsterdam.
Tras retirarse de la zona de conflicto en 2023, Samar continuó su labor de documentar los horrores de la guerra, pero desde otra perspectiva: la de los sobrevivientes gravemente heridos.
“Intenté ser lo más diversa posible al seleccionar a las personas lesionadas para fotografiarlas, ya que me encontraba con algunas que habían perdido dos extremidades, otras que habían perdido tres, otras que habían perdido a sus familias enteras, y algunas de esas personas más jóvenes habían perdido un ojo o tenían desfiguraciones faciales. Intenté reflejar estas diversas realidades en mis fotografías al capturar esta historia”, contó Abu Elouf.
Una de las historias captadas por su lente fue la de Mahmoud Ajjour, un niño de nueve años que, mientras huía con sus padres, fue alcanzado por un cohete. “Estaba tirado en el suelo, no sabía qué me había golpeado, no sabía que había perdido los brazos”, relató Ajjour a Reuters en una entrevista.
Cuando recuperó la conciencia, le pidió a su madre que lo dejara atrás para que pudiera salvar a su hermana. No obstante, ella no le hizo caso y consiguió un vehículo para trasladarlo al hospital, donde, debido a la falta de insumos, despertó a media cirugía.
Esa mirada e historia que captó Samar Abu Elouf ya no solo conmueve a los jueces del World Press Photo, sino también a cientos de personas que se han enterado de esta premiación 2025.
Hamas ha señalado que Israel ha limitado el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y no ha permitido el acceso completo a refugios temporales para los desplazados. Según el grupo, la situación humanitaria sigue siendo crítica y requiere atención urgente.
Mientras tanto, la propuesta del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de desarrollar una “Riviera de Medio Oriente” en Gaza ha generado diversas reacciones. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó la idea y la calificó de “extraordinaria”, pero grupos palestinos y varios países árabes han expresado su oposición, argumentando que la reconstrucción del territorio debe responder a las necesidades de su población.
Históricamente, Gaza ha sido un enclave costero con una vida comercial activa, pero el conflicto ha dejado una gran devastación. Organizaciones humanitarias, como Unicef, advierten sobre el impacto del conflicto en la población, especialmente en los niños. Se estima que un millón de menores enfrentan traumas psicológicos y que la falta de acceso a servicios básicos, como agua potable y refugio, agrava la situación.
Por otro lado, en Cisjordania, la tensión también ha aumentado con recientes operativos militares y la demolición de viviendas en el campo de refugiados de Jenín, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional. Medios locales informan sobre el desplazamiento de cientos de palestinos, en un fenómeno que algunos han comparado con la crisis humanitaria en Gaza.
La comunidad internacional ha respondido con un rechazo casi unánime a la propuesta del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de “tomar el control” de la Franja de Gaza y transformarla en una próspera zona turística. Con la excepción de Israel, numerosos países han calificado el plan como una violación del derecho internacional y un intento de desplazamiento forzado de los palestinos.
Trump presentó su idea durante una rueda de prensa en Washington junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Describió su visión de convertir Gaza en “la Riviera de Oriente Medio”, reasentando a los palestinos en otros países. “Será nuestra responsabilidad desmantelar las bombas sin explotar, nivelar el terreno, deshacernos de los edificios destruidos y allanar la zona para impulsar un desarrollo económico sin precedentes”, afirmó. Posteriormente, su secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró el compromiso estadounidense de “liderar” este proceso en favor de una “paz duradera”.
Sin embargo, la reacción internacional fue inmediata. Hamás rechazó la propuesta, tildándola de “racista” y “criminal”. Basem Naim, miembro del buró político del grupo, denunció que este plan “liquida la causa palestina” y viola los derechos fundamentales de su pueblo. Desde la Autoridad Nacional Palestina, el presidente Mahmud Abás reafirmó que los palestinos no permitirán la expulsión de su pueblo.
En Europa, el gobierno español expresó su firme oposición a la propuesta de Trump. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, destacó que “Gaza es la tierra de los palestinos y parte del futuro Estado palestino”. Francia también rechazó cualquier desplazamiento forzoso, calificándolo como una “violación grave del derecho internacional”, mientras que el Reino Unido, bajo el liderazgo de Keir Starmer, insistió en que a los palestinos se les debe permitir regresar y reconstruir sus hogares.
Desde Oriente Medio, países como Arabia Saudí y Egipto subrayaron que la estabilidad regional depende de la creación de un Estado palestino independiente. Turquía calificó la propuesta como “inaceptable”, y el gobierno de Indonesia denunció que la raíz del conflicto es la ocupación israelí prolongada.
Incluso desde el continente americano, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se mostró perplejo ante el plan de Trump. “¿Y los palestinos a dónde van? ¿Dónde van a vivir?”, cuestionó en una entrevista.
La ONU también se pronunció con contundencia. Volker Türk, alto comisionado para los derechos humanos, recordó que el derecho internacional prohíbe cualquier deportación o traslado forzoso de población sin una base legal. En la misma línea, China reiteró su apoyo a la solución de dos Estados y rechazó cualquier intento de alterar la composición demográfica de Gaza.
Mientras tanto, Rusia evitó condenar directamente la propuesta, aunque indicó que ha tomado nota de las reacciones de países clave como Egipto y Jordania.
La abrumadora respuesta internacional refleja una clara postura en contra del plan de Trump. Para la mayoría de los líderes mundiales, cualquier solución al conflicto en Gaza debe basarse en el respeto al derecho internacional, la autodeterminación del pueblo palestino y la estabilidad regional.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró la postura histórica de México en torno al conflicto en la Franja de Gaza. Subrayó que el país reconoce tanto al Estado Palestino como al de Israel y que es fundamental encontrar una solución pacífica a la actual crisis.
Sheinbaum enfatizó que esta política de reconocimiento no es nueva ni exclusiva de su administración, sino que ha sido una constante en los gobiernos mexicanos anteriores. “México ha tenido una posición, desde hace años, no sólo de los gobiernos de la 4T, viene de antes, del reconocimiento del Estado Palestino y al mismo tiempo del Estado de Israel”, declaró. En este sentido, sostuvo que la vía para resolver el conflicto debe centrarse en el respeto a ambos Estados y en la construcción de una salida negociada.
📹 #Vídeo | Humanismo Mexicano: La Presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que históricamente México reconoce a #Palestina y apoya además a la República de #Cuba.
Las declaraciones de la mandataria se dieron en respuesta a la postura expresada por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el día anterior había señalado que su país “se adueñaría” de Gaza y que este territorio “ya no era lugar para los palestinos”. Ante esto, Sheinbaum subrayó que la diplomacia mexicana mantiene su compromiso con la paz y el reconocimiento del derecho de ambos pueblos a coexistir.
Por otro lado, al ser cuestionada sobre las sanciones económicas contra Cuba, Sheinbaum reafirmó que México rechaza el bloqueo económico y cualquier medida que perjudique a la población civil. Argumentó que estas acciones no afectan a los gobiernos, sino a los pueblos, y reiteró la importancia del diálogo como herramienta fundamental en las relaciones internacionales. “Siempre hay que poner el diálogo por encima de todo”, afirmó, recordando que esta es una convicción plasmada en la Constitución mexicana y en los principios de política exterior del país.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, fue interrumpido por dos periodistas que lo acusaron de complicidad en la violencia ejercida por Israel contra los civiles palestinos en Gaza. Mientras Blinken ofrecía sus comentarios finales sobre el papel de la administración Biden en la mediación de un acuerdo de alto el fuego, los reporteros gritaron preguntas provocativas, destacando su frustración con la situación actual.
Uno de los periodistas lanzó la provocativa pregunta: “¿Por qué no estás en La Haya?”, refiriéndose al tribunal internacional que juzga crímenes de guerra. Ante esta interrupción, Blinken hizo un esfuerzo por mantener la calma, pidiendo a los presentes que “respetaran el proceso” y asegurando que respondería a sus inquietudes más adelante. Sin embargo, la seguridad del Departamento de Estado tuvo que intervenir y retirar a ambos hombres del lugar.
Joe Biden y su administración han enfrentado críticas por el manejo del conflicto en Medio Oriente. Desde el inicio de las hostilidades tras el ataque sorpresa de Hamas el 7 de octubre, que resultó en la muerte de aproximadamente 1,200 personas, las fuerzas israelíes han llevado a cabo una ofensiva que ha dejado más de 46,000 palestinos muertos, según informes de funcionarios locales. Las condiciones humanitarias en Gaza son alarmantes, con más del 90% de la población desplazada y cientos de miles sufriendo hambre y enfermedades.
Después del tumulto en la sala de prensa, Blinken se dirigió a otras preguntas y reconoció que Estados Unidos ha tenido “diferencias reales” con Israel sobre su enfoque para proteger a su población. Sin embargo, subrayó que muchas de estas conversaciones se han mantenido en privado para evitar que Hamas utilice cualquier presión como excusa para no participar en negociaciones.
Israel y Hamás han llegado a un acuerdo para establecer una tregua en la Franja de Gaza, tras intensas negociaciones facilitadas por Qatar. Este pacto, que busca poner fin a un conflicto que se ha prolongado durante 15 meses, incluye un plan de tres etapas diseñado para abordar la liberación de rehenes y la disminución de las hostilidades. Fuentes involucradas en las negociaciones han confirmado que Hamás liberará a 33 rehenes, entre ellos mujeres, niños y civiles mayores de 50 años, a cambio de que Israel libere prisioneros palestinos.
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el acuerdo como “épico” en sus redes sociales, destacando que representa un avance significativo en la región. Trump enfatizó que su administración ha estado trabajando para garantizar la seguridad de los estadounidenses y sus aliados, expresando su satisfacción por el inminente regreso de los rehenes. Además, mencionó que su equipo de Seguridad Nacional seguirá colaborando para evitar que Gaza se convierta nuevamente en un refugio para terroristas.
El acuerdo contempla una primera fase de seis semanas durante la cual cesarán todos los combates y las fuerzas israelíes se retirarán de las áreas pobladas. La segunda fase incluirá una declaración de “calma duradera”, mientras que en la tercera se intercambiarán los cuerpos de los rehenes fallecidos. Este proceso podría facilitar el regreso de cientos de miles de desplazados a sus hogares y permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.
Por su parte, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, calificó el acuerdo como “doloroso”, ya que implica liberar a prisioneros considerados peligrosos. A pesar del costo emocional y político del pacto, Saar subrayó que es fundamental para asegurar la liberación de los ciudadanos israelíes aún bajo cautiverio.
Con la votación del gabinete israelí programada para validar el acuerdo, el mundo observa con atención cómo se desarrollarán los próximos pasos en este delicado proceso hacia la paz.