Etiqueta: Gina Chávez

  • Acceso y derecho a la justicia I

    Acceso y derecho a la justicia I

    La primera parte del décimo punto en la Cartilla de Derechos de las Mujeres habla de las mujeres y nuestro derecho a acceder a la justicia. Dice textualmente: “¿Sabías que las mujeres tenemos derecho a acceder a la justicia con perspectiva de género, es decir, que se considere nuestras necesidades y experiencias propias?

    La justicia implica que las autoridades cumplan con las obligaciones que las leyes establecen para que las mujeres podamos acceder a la justicia en condiciones de igualdad. 

    Los servicios que prestan las autoridades siempre deben ser gratuitos, seguros, fáciles de encontrar, estar cerca de tu hogar y los procedimientos para acceder a tus derechos, deben ser sencillos y rápidos.

    Las autoridades que te brindan los servicios para acceder a la justicia deben ser personas capacitadas para atenderte, conocer las leyes aplicables y buscar en todo momento que tus derechos se cumplan. Queremos recordarte que es importante que en todo momento te sientas respetada y no te hagan sentir mal, ni culpable o vulnerable.

    El acceso a la justicia es un derecho que debe garantizarse cuando somos víctimas de un delito, pero también es el mecanismo para que se nos garanticen todos nuestros derechos. 

    Por ejemplo, si fuiste víctima de un delito, la policía y los ministerios públicos deben actuar oportunamente, brindarte protección, atenderte de forma respetuosa y en condiciones dignas; que tu denuncia sea investigada por las autoridades y que el o los responsables sean llevados ante los tribunales, para que así, las personas juzgadoras te garanticen el acceso a la justicia”.

  • Derecho a la libre expresión y al libre tránsito. Las mujeres en el espacio público

    Derecho a la libre expresión y al libre tránsito. Las mujeres en el espacio público

    “¿Sabías que las mujeres tenemos derecho a usar de manera libre y segura las calles, edificios, parques, caminos, transporte público, en las escuelas, el trabajo o en cualquier lugar? 

    El espacio público es un lugar de uso y disfrute colectivo, de acceso gratuito para todos y todas, donde nos podemos encontrar como personas o en grupo.

    En esos espacios se debe garantizar nuestro derecho a la seguridad integral, con respeto a las diferencias y diversidades. 

    Esto significa que puedes caminar en libertad, vestir como quieras sin que eso implique que seas discriminada, que te falten al respeto, sufras acoso o violencia.

    Si una niña camina, juega y se siente segura en el espacio público, cualquiera puede sentirse así. Las familias, comunidades y autoridades deben respetar estos derechos.

    Hacer uso de la vía pública también implica que puedes expresarte libremente, hablar alto y reclamar tus derechos.

    La protesta pacífica es también una forma efectiva de actuar frente a la injusticia, es una forma de ejercer tus derechos a la libertad de reunión, de expresión y de participación en los asuntos públicos. 

    Tú y todas las personas podemos expresar nuestras quejas y aspiraciones de manera pública.

    Todas las mujeres tenemos derecho a organizarnos de manera colectiva para defender y exigir el cumplimiento de nuestros derechos, ya sea a través de sindicatos, grupos de la sociedad civil o colectivos. 

    La historia ha demostrado que cuando las mujeres nos unimos, podemos mejorar nuestras condiciones de vida y generar grandes transformaciones para nuestra comunidad, nuestras familias y para nosotras mismas”.

  • Derecho de las mujeres a la Cultura

    Derecho de las mujeres a la Cultura

    El punto octavo de la Cartilla de Derechos de la Mujer es el derecho a la cultura. Por décadas la cultura en nuestro país ha sido para unos cuantos, una forma de recreación sólo disfrutada por una elite pudiente, una clase privilegiada. Ahora se habla de la cultura comunitaria. La cual crea unión vecinal y un sentido de pertenencia entre los miembros de la comunidad, fortaleciendo el tejido social. 

    Se trata de reconocer y valorizar la memoria, historia, tradiciones y saberes propios de cada localidad y a su vez, promover el acceso amplio a la cultura gratuita o mucho más accesible para los bolsillos. Además de rescatar espacios públicos para garantizar los derechos culturales de todas y todos. 

    Sin embargo, el derecho a las Bellas Artes no se aborda. Es decir, las siete bellas artes que son formas de expresión artística enfocadas en la belleza y la estética. Como la arquitectura, escultura, pintura, música, danza, literatura y cine.

    Este menguado artículo dice textualmente: “La cultura de las comunidades y los pueblos abarca todos los rasgos comunes que identifican a sus integrantes: la lengua, las artes, la historia, las tradiciones y la forma de vida, la tenencia de la tierra.

    Todos y todas compartimos elementos culturales, reproducimos y generamos cultura, hábitos, modos de vida, maneras de ser y ver el mundo. Todas las personas tenemos derecho a expresar y desarrollar nuestra cultura.

    Hay instituciones culturales a nivel nacional, estatal y municipal que ayudan a que estos derechos se cumplan. Las mujeres de comunidades indígenas y afromexicanas también tienen derecho a preservar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural.”

  • Las mujeres y su derecho a la maternidad

    Las mujeres y su derecho a la maternidad

    En la segunda parte del punto siete de la Cartilla de Derechos de la Mujer se afirma que tenemos el  derecho a una maternidad libre y voluntaria. Sin embargo, el tema se limita  solamente al derecho a recibir atención médica en el proceso de ser madres. El asunto del derecho a decidir el momento en el que quieres ser madre, el método anticonceptivo, si estás preparada  o quieres interrumpir el embarazo, queda fuera. Incluso, hace falta poner en la mesa el derecho de una pareja a decidir cuántos hijos quieren tener y cuándo. La obligación del hombre a involucrarse en todo el proceso y ser responsables juntos.  

    El artículo dice textualmente: “La maternidad digna es esencial para una sociedad que reconoce y respeta los derechos de las mujeres que deciden ser madres. La lucha por este reconocimiento no solo ha sido una necesidad sino que es clave para avanzar hacia la igualdad y la justicia.

    Las mujeres tenemos derecho a recibir atención integral antes, durante y después del embarazo. Asimismo a recibir trato digno, incluyente, confidencial y respetuoso durante la atención médica en dicho proceso.

    Tienes derecho a recibir información suficiente, adecuada, veraz y comprensible para decidir libremente  y otorgar consentimiento sobre la atención que vas teniendo y las sugerencias que en el proceso te van realizando. 

    En nuestra Constitución se establece que tenemos derecho a espacios que cuenten con lo necesario para la atención del embarazo, parto y puerperio (es decir, el periodo de tiempo en el que el cuerpo de una mujer vuelve a la normalidad después del parto); también a recibir información clara y oportuna sobre nuestro estado de salud y el de la persona recién nacida, además de  saber sobre sus cuidados, lactancia y esquema de vacunación.

    En caso de no ser atendida correctamente tienes derecho a expresar tu inconformidad ante las autoridades de la unidad médica o bien ante la Comisión de Derechos Humanos de tu entidad o en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”.

  • Derecho a una identidad y a tener autonomía

    Derecho a una identidad y a tener autonomía

    En esta ocasión el capítulo siete de la Cartilla de Derechos de las Mujeres, habla de un tema verdaderamente importante y revolucionario que ha llevado quizá a una lucha de poder entre hombres y mujeres de manera tan esencial que ha sido  causante de feminicidios y agresiones de todo tipo hacia las mujeres. Por motivos de espacio y por ser un texto que en realidad habla de dos derechos,  lo dividiremos en dos entregas.  

    La primera parte dice textualmente: “¿Sabías que las mujeres tenemos derecho a decidir libremente sobre nuestro cuerpo, cómo cuidarlo y cómo protegerlo? Desde que nacemos tenemos el derecho a una identidad, es decir, a que se respeten todos los rasgos que te van caracterizando como persona, eso incluye el acceso gratuito a un acta de registro de nacimiento y, a lo largo de nuestra vida, el acceso a otros documentos.

    Tenemos derecho a tomar decisiones sobre aspectos importantes de nuestra vida, sin interferencias de nadie más; es decir,  al libre desarrollo de la personalidad. Esto significa que tenemos la libertad de elegir a quién amar, cómo vestirnos y expresarnos, sin que nadie nos calle o limite, el estilo de vida que queramos llevar, el tipo de deporte que queramos realizar y hasta el tipo de educación o profesión que queramos elegir. 

    Este derecho promueve tu autonomía y libertad, el respeto a la diversidad, la igualdad y la no discriminación. El único límite es que tus decisiones y acciones no afecten los derechos de las y los demás.

    A pesar de que a veces se murmure a nuestro alrededor o existan prejuicios hacia las demás personas, todas las mujeres tenemos el derecho de vivir y expresar nuestra sexualidad de forma libre, autónoma e informada, sin que nadie pueda acceder a nuestro cuerpo sin consentimiento. El consentimiento es un elemento sumamente valioso para nuestros cuerpos y vidas pues es la aceptación verbal o no verbal que otorgamos libremente por el sentimiento o la voluntad de querer participar en una relación o acto sexual. Esto significa que ninguna persona, sin importar la relación o parentesco, puede forzarte a participar en una relación o acto sexual, ya que esto constituye un delito.

    También tienes derecho a decidir sobre el número de hijos e hijas que deseas tener, cuándo tenerlos, o, si así lo prefieres, no tenerlos. Las mujeres muchas veces realizamos dobles y triples jornadas de trabajo y cuidado (en la familia, la comunidad, los animales de traspatio, la huerta, entre otras) pero recuerda que también tenemos derecho a descansar, a divertirnos y a tener momentos de hacer cosas que nos gusten.

    Tienes derecho a que te cuiden cuando te enfermas, y a disponer del tiempo y las herramientas necesarias para cuidarte a ti misma y a cuidar a los demás, en condiciones dignas y de forma que no afecte tus demás derechos”.

  • Derechos comunitarios

    Derechos comunitarios

    En la Cartilla de Derechos de la Mujer el número seis corresponde a la comunidad, sus problemas y organización. Aunque a mi parecer se tratan dos temas diferentes: Las necesidades cotidianas de una comunidad y el asunto del ordenamiento territorial. En cualquiera de estos dos temas, lo importante es que se lleven a la realidad. 

    El texto dice al calce: “¿Sabías que la comunidad es una de las formas de organización más antiguas y que en ella mujeres y hombres conviven y colaboran entre sí para alcanzar fines comunes? Sin importar si vives en una ciudad o en una zona rural, tienes derecho a acceder a servicios públicos que te permitan a ti, a tu familia y a tu comunidad disfrutar de una vida digna (por ejemplo, la electricidad, el agua potable, el manejo óptimo de la basura).

    Cuando no se cumplen estos derechos, son las mujeres las más afectadas, pues casi siempre son las responsables de sostener la vida diaria, es decir, de cuidar a las y los demás. Los municipios y las alcaldías y, en algunos casos, las comunidades, son los encargados de gestionar estos servicios. 

    Para muchos pueblos indígenas y afromexicanos, la comunidad es el centro de su vida social y cultural.  Permite reproducir la vida y resolver los problemas en colectivo. Dentro de una comunidad existen derechos individuales y colectivos, es decir, los que se ejercen como pueblo.

    Si formas parte de una comunidad indígena o afromexicana, como mujer, tienes derecho a participar de manera activa en su vida social, a ser escuchada y a participar en las decisiones que tome la asamblea. El territorio y el medio ambiente son elementos importantes que sostienen la vida, el bienestar, la cultura y la supervivencia de la propia comunidad y del planeta. 

    Históricamente, las mujeres en los territorios hemos tenido una participación activa y vital en el cuidado de la tierra: la hemos trabajado y defendido. Sin embargo, algunos de nuestros derechos como acceder a la tierra y a los bienes naturales, se han visto limitados. Por eso nuestra Presidenta ha planteado un programa para otorgar títulos de propiedad sobre la tierra.”

  • Derecho a la vivienda

    Derecho a la vivienda

    Siguiendo con la difusión de la Cartilla de Derechos de la Mujer y con cada uno de los derechos ahí mencionados, hablaremos hoy del quinto derecho: El lugar que habitamos.  Efectivamente el derecho a la vivienda es vital para el desarrollo del ser humano. Esta debe ser digna, limpia y segura, entre otras características.

    En este documento se lee: “Durante mucho tiempo, las mujeres hemos enfrentado obstáculos para el acceso a una vivienda adecuada, ya sea por la violencia, la discriminación, la falta de acceso a créditos, reclamos de herencias, carencias culturales o muchos otros motivos que históricamente nos impedían ser propietarias.

    Las mujeres tenemos derecho a un techo adecuado que podamos costear, acorde a nuestras necesidades, que cuente con acceso a servicios, escuelas y empleos; también tenemos derecho a tener seguridad de la tenencia de nuestra vivienda sin la amenaza del desalojo o la expulsión de nuestros hogares o tierras.

    Nuestra Constitución reconoce las condiciones de vida de los pueblos y comunidades indígenas, sus espacios para la convivencia y recreación mediante acciones que garanticen el acceso al financiamiento para la construcción y mejoramiento de vivienda, así como la ampliación de la cobertura de los servicios sociales básicos en armonía con su entorno natural y cultural, sus conocimientos y tecnologías tradicionales.

    Importante: Si no has podido ejercer este derecho puedes acudir a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) y a la Comisión Nacional de Vivienda que cuentan con programas para regularizar la tenencia de la tierra, así como para brindar subsidios.”

    Ojalá el gobierno de México, especialmente el de Clara Brugada tome en cuenta la distribución igualitaria necesaria para el óptimo funcionamiento de la capital. Me refiero a no seguir saturando con mas unidades habitacionales, alcaldías como la Cuauhtémoc por ejemplo o la GAM que ya sufren de hacinamiento y toda clase de carencias entre ellas el agua y espacios verdes.

  • Derecho a la salud

    Derecho a la salud

    El quinto derecho en la Cartilla de Derechos de las Mujeres trata acerca de recibir atención médica de calidad, integral y gratuita, sin importar edad, situación económica, lugar de residencia, identidad de género o cualquier otra condición. 

    Dice: “Incluye acceso a servicios de salud física, mental, sexual y reproductiva.  Según nuestra Constitución, el sistema de salud público debe garantizar el acceso a los servicios de salud en un ambiente seguro y debe brindar atención de calidad.

    También se deben reconocer e integrar prácticas de la medicina tradicional, como la partería, por ejemplo. Tú tienes derecho a que te atiendan cuando te enfermas, pero también tienes derecho a ir a consultas médicas, a acceder a medicamentos y tratamientos en clínicas y hospitales públicos; asimismo a recibir información clara y oportuna sobre cómo cuidarnos.

    La atención médica debe adaptarse al contexto social, cultural o geográfico; si hablas una lengua indígena tienes derecho a contar con un intérprete o traductor en tu idioma. El personal médico debe de establecer una comunicación que te haga sentir cómoda, segura y con respeto; evitando cualquier estigma o discriminación, especialmente si eres una mujer indígena, afrodescendiente, de la población LGBTIQ+, migrante, con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.

    Algo que es sumamente importante en el ejercicio pleno de nuestro acceso a la salud es que también tenemos derecho a recibir información que ayude a la prevención y tratamiento de enfermedades que afectan a las mujeres como el cáncer de mama o de útero, infecciones urinarias, virus del papiloma humano, quistes en los ovarios, entre otras.

    Aunque aún hay muchos estigmas sobre nuestro cuerpo y nuestra intimidad, recuerda que también tienes derecho a recibir información y atención en todas las etapas de tu vida sexual y reproductiva: tu salud menstrual y la salud durante la gestación o embarazo. 

    Tienes derecho a recibir información sobre los diversos métodos anticonceptivos que existen y utilizar el que sea de tu preferencia de acuerdo a las necesidades de tu cuerpo y de tu vida.

    Finalmente, toda tu información médica debe ser manejada con confidencialidad, respetando tu derecho a la privacidad.

    Importante: Las instituciones responsables de garantizar tu derecho a la salud son la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, servicios estatales de salud, institutos nacionales de Salud y DIF, no olvides que si alguna de estas instituciones te niega el acceso o te discrimina se puede denunciar ante las autoridades competentes.”

  • Derecho a la educación

    Derecho a la educación

    El derecho número tres en la Cartilla de Derechos de las Mujeres es a la educación. Hace no mucho tiempo a las mujeres no se les permitía ir a la escuela, ese era privilegio únicamente masculino. A lo largo de la historia el hambre de conocimiento femenino ha llevado a las mujeres a tales extremos como el de hacerse pasar por hombres, cortarse el pelo, vendarse los senos para invisibilizarlos, cambiarse el nombre, robar libros, recibir castigos, esconderse para aprender las letras, recibir humillaciones y acoso por parte de los compañeros, etc. Ahora es diferente y las mujeres tienen que saberlo, hasta el último rincón más apartado del territorio mexicano.

    Dice la cartilla: “¿Sabías que todas las personas tenemos derecho a una  educación basada en la igualdad y el respeto? La educación es un derecho por el que históricamente las mujeres hemos alzado la voz para exigir que se nos garantice, pues todas las personas debemos tener la oportunidad de desarrollar nuestras facultades y capacidades, además de reconocer nuestros derechos y libertades. 

    Tú tienes derecho a ir a la escuela y nadie puede negártelo. La educación a la que tenemos derecho comienza con la inicial, preescolar, primaria, secundaria, hasta la media superior y superior. 

    Nuestra Constitución establece que la educación debe ser gratuita, laica y científica, respetando la libertad religiosa. En caso de pertenecer a una nación originaria, comunidad indígena o afromexicana, la educación debe ser impartida en tu lengua. No importa que edad tengas porque también hay educación para adultas y adultos. 

    Tenemos derecho a ser beneficiarias del sistema de becas financiado por el Estado, como las Becas Benito Juárez, dirigidas a estudiantes de educación básica, media y superior. Asimismo, ahora se implementa la Beca Rita Cetina, un programa impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, que beneficia a todas y todos los alumnos de preescolar, primaria y secundaria en escuelas públicas, con prioridad para las familias en situación de pobreza.

    Importante: La autoridad que garantiza el derecho a la educación es la Secretaría de Educación Pública, encargada de velar por las escuelas, maestras y maestros y la administración, como de elaborar los libros de texto gratuitos, fijar el calendario escolar, los periodos vacacionales, el nombramiento de maestros y maestras, entre otros asuntos importantes. Asimismo las entidades de la República, es decir, cada gobierno estatal cuenta con su propia autoridad educativa.”

  • Derecho a vivir en familia, en paz y con bienestar

    Derecho a vivir en familia, en paz y con bienestar

    Este es el segundo punto en la Cartilla de Derechos de la Mujer publicado por la Secretaría de Mujeres y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Este apartado es muy amplio y un tanto vago pero queda claro que el respeto es primordial para vivir en armonía.

    El Texto dice: “¿Sabías que las familias que hay en México son diversas y que en la mayoría de los casos son las mujeres quienes cuidamos y sostenemos este espacio? Todas las familias son diferentes y se integran de diversas maneras. No hay un sólo tipo de familia pero sí debemos encontrar en todas, un espacio seguro, amoroso, un entorno de respeto y donde podamos desarrollarnos libremente.

    En la familia tenemos derecho a vivir libres de violencias, a acceder a una alimentación sana con alimentos suficientes, de calidad y adecuados; a cubrir nuestras necesidades básicas, a una vida saludable con bienestar físico, mental y social; a un medio ambiente limpio, a una vivienda digna y a la identidad.

    En México, las mujeres destinamos mucho tiempo al cuidado de los demás. Ya sea a las tareas del hogar, a atender a las niñas y niños, así como otras actividades que satisfacen las necesidades básicas de nuestras familias. Hasta ahora, ese trabajo no ha sido reconocido.

    Compartir estas responsabilidades con todos los integrantes de la familia es el primer paso del reconocimiento a un trabajo valioso que sostiene la vida y al mismo tiempo nos permite seguir ejerciendo otros derechos. Lamentablemente a veces en los círculos más cercanos a nosotras, existe la posibilidad de ser afectadas por la violencia y se manifiesta de distintas formas. Tienes derecho a vivir libre de todo tipo de violencia y a denunciarla para que se detenga.”

    Al final se remarca y se pide atención especial en el caso de que: “Si tú o tu familia están sufriendo algún tipo de violencia física, psicológica, económica, patrimonial o sexual, no olvides que los ministerios públicos y las fiscalías especializadas te deben atender y ayudar. Estas instituciones deben encargarse de velar por tu seguridad. Si acudes a alguna de ellas y te niegan el acceso por alguna razón, puedes denunciar a la institución.”